Algunos mayores de 65 años no se ponen la nueva vacuna del COVID. Esta es la razón y lo que piensan los expertos
Al de 10 de mayo, menos de la mitad de las personas de 65 años o más no se habían puesto las vacunas actualizadas contra la variante ómicron del COVID.
Ahora una encuesta de Health Canal sugirió posibles razones por las que los adultos de esta edad —considerados los de mayor riesgo de COVID-19 grave por los CDC— no se vacunan contra las nuevas variantes.
Aunque la mayoría de los adultos mayores de 65 años encuestados dijeron que las probabilidades de que se pongan las vacunas actualizadas de Pfizer o Moderna son “probables”, 18.93%, o “muy probables”, 38.26%, otros encuestados respondieron de forma diferente.
Otros adultos, 18.04%, se declararon “neutrales” en cuanto a si piensan vacunarse con las nuevas vacunas, mientras que 7.33% dijo que era “poco probable” y 17.44% dijo que era “muy poco probable”, según la encuesta, en la que participaron 1,113 personas.
Los encuestados mencionaron la preocupación por su seguridad personal como una de las principales razones para vacunarse o no.
Las respuestas se recogieron el 22 de abril, pocos días después que la FDA anunció que las vacunas originales de Pfizer y Moderna ya no están autorizadas en Estados Unidos.
Las vacunas más recientes, que se componen de la vacuna original y de un segundo componente dirigido a la variante ómicron, se convirtieron en la dosis principal para las personas a partir de los seis meses. En concreto, el segundo componente está dirigido a las variantes ómicron BA.4 y BA.5.
¿Por qué algunos adultos mayores de 65 años no se ponen las vacunas actualizadas?
Según el informe de la encuesta, todos los adultos encuestados se habían vacunado previamente contra el COVID.
Entre los adultos encuestados que dijeron que era “poco probable” o “muy poco probable” que se pusieran las vacunas actualizadas las cinco razones principales fueron las siguientes:
Desconocimiento de la seguridad de la nueva vacuna (40.73%).
Preocupación por los posibles efectos secundarios de la vacuna (31.05%)
Escepticismo en torno a la eficacia de las fórmulas de las nuevas vacunas (27.82%)
Creer que siguen fuertemente protegidos contra el COVID (29.44%)
Creer que siguen fuertemente protegidos contra una infección grave por COVID (20.56%)
Mientras tanto, las principales razones para vacunarse, según Health Canal, son las siguientes:
Protección contra las nuevas variantes ómicron (88.89%).
Protección contra la infección grave por COVID (69.97%).
Querer proteger a los demás (63.02%).
Prevenir el COVID prolongado (60.86%).
Seguir las recomendaciones de los CDC (53.82%).
No obstante, la encuesta tiene algunas limitaciones, entre ellas que la mayoría de los participantes encuestados eran blancos y procedían de California, la Florida y Texas.
El margen de error de la encuesta es de +/- 3.158%, le confirmó a McClatchy News el fundador de Health Canal, Erik Pham.
Seguridad y efectos secundarios de las vacunas bivalentes actualizadas
La seguridad de las vacunas bivalentes de Pfizer y Moderna se basa en un análisis de la FDA de los datos de ensayos clínicos de las vacunas originales de ambas empresas, así como en los datos de una vacuna bivalente “en investigación” compuesta por la fórmula de las vacunas originales y ómicron BA.1.
Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y los CDC, las vacunas actualizadas son seguras y, aunque es posible que tengan efectos secundarios graves, se consideran poco frecuentes, como ocurre con cualquier vacuna.
Al igual que con otras vacunas, algunos efectos secundarios de las vacunas actualizadas, según HHS, incluyen dolor en el brazo y síntomas similares a los de la gripe, como fiebre, dolor de cabeza, dolor corporal y fatiga.
El HHS confirmó que estas son típicos de una respuesta del sistema inmunitario tras la vacuna actualizada.
Los CDC identificaron cuatro “acontecimientos adversos” poco frecuentes, que pueden ser “causados por la vacuna o por algo casual no relacionado con la vacuna”.
Estos incluyen:
Anafilaxia (reacción alérgica).
Trombosis con síndrome de trombocitopenia.
Miocarditis y pericarditis.
Síndrome de Guillain-Barré.
En enero, los CDC informaron que, el en caso de la vacuna actualizada de Pfizer, se había detectado un posible problema de seguridad preliminar en adultos mayores de 65 años.
Vaccine Safety Datalink de la agencia descubrió que para este grupo de edad puede haber un aumento potencial de sufrir un ictus isquémico 21 días después de recibir la nueva vacuna de Pfizer. En última instancia, se concluyó que es poco probable que exista un “riesgo clínico real” y que es necesario investigar más.
“Sin duda, el riesgo de acontecimientos adversos, incluida la hospitalización, es mucho, mucho mayor con el COVID-19 que con la vacuna”, declaró en enero ante CNN el Dr. William Schaffner, profesor de la Universidad de Vanderbilt (VU) especializado en Enfermedades Infecciosas y Medicina Preventiva, y miembro del Grupo de Trabajo sobre la Vacuna del COVID del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de LOS CDC (ACIP).
Eficacia de las vacunas actualizadas y protección frente al COVID-19
En Estados Unidos circulan varias subvariantes ómicron, ya que la pandemia ha cambiado con el tiempo, según muestran los datos de los CDC.
“Está claro que con la evolución del virus las vacunas no protegen de la infección, pero las vacunas proporcionan una excelente inmunidad que evita hospitalizaciones y muertes, especialmente en los ancianos”, declaró ante Health Canal el Dr. Shiv Pillai, profesor de Medicina de la Facultad de Medicina de Harvard.
Un estudio respaldado por e; Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID) descubrió que las vacunas más recientes son más eficaces que las originales contra la ómicron al examinar los datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte.
Los investigadores estudiaron los datos de 300,000 habitantes de Carolina del Norte vacunados con la vacuna de refuerzo original entre mayo y agosto de 2022 en comparación con los datos de más de un millón de habitantes del estado que recibieron la vacuna bivalente entre septiembre y diciembre de 2022.
En última instancia, se descubrió que las vacunas más nuevas eran 62% más efectivas para prevenir casos graves de COVID, mientras que los refuerzos originales solo eran efectivos en 25%.
“En total, los refuerzos bivalentes fueron un 37% más efectivos para prevenir la hospitalización y la muerte”, dijo NIH acerca de la investigación.
“Los datos que muestran la disminución de la inmunidad en esta población con el paso del tiempo y su restablecimiento mediante una dosis adicional respaldan una segunda dosis bivalente para las personas de 65 años o más”, indicó la FDA.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de mayo de 2023, 1:01 p. m..