Hombre que intentó detonar explosivo en Aventura sufre psicosis por quiste en el cerebro
Un hombre de Hollywood que se declaró culpable de intentar detonar un explosivo en una sinagoga de Aventura sufre de una psicosis aguda debido a un quiste en el cerebro.
Debido a esta condición él será tratado en un centro médico de una prisión estadounidense mientras cumple al menos 25 años de su sentencia, dictaminó el martes un juez federal en Miami.
James Gonzalo Medina, de 41 años, quien fuera arrestado el año pasado por intentar usar un arma de destrucción masiva contra el Centro Judío Aventura Turnberry, recibirá tratamiento médico y luego irá a una cárcel general, dijo el juez Robert Scola.
“Es un delito muy, muy grave”, dijo Scola, y señaló que sin la “intervención” del FBI, muchos judíos en la sinagoga hubiesen muerto como resultado de la amenaza de la bomba de Medina.
La bomba en cuestión, que un agente del FBI en un operativo encubierto le vendió a Medina en Hallandale Beach justo antes del ataque terrorista planeado, era falsa, dijeron las autoridades.
Durante la audiencia del martes, Medina, que tiene antecedentes penales, instó al juez a que lo colocara en el centro médico de una prisión estadounidense para que los expertos neurológicos pudieran evaluar y tratar su condición cerebral. “Solo necesito ayuda”, le dijo Medina a Scola. “Necesito ayuda, su señoría”.
Medina dijo que se hizo musulmán y perdió a su esposa e hijos antes de que llevara a cabo el plan del atentado con la bomba. “Perdí la cabeza”, dijo.
Durante una audiencia previa en Miami, Medina parecía renuente a aceptar la responsabilidad del planeado ataque terrorista de la sinagoga, sugiriendo que fue “manipulado” por un informante confidencial federal y un empleado encubierto del FBI. Pero cuando Scola lo interrogó repetidamente, Medina admitió que era culpable de planear el atentado para matar a judíos inocentes con el objetivo de publicitar el ataque mortal y así darle crédito al grupo terrorista Estado Islámico (ISIS).
Medina, que tiene problemas mentales pero fue declarado apto para ser juzgado, se declaró culpable del cargo de poseer armas de destrucción masiva y del delito de odio por intentar dañar propiedades religiosas. Pero al hacerlo, evitó una posible sentencia máxima de cadena perpetua. Bajo los términos de un acuerdo de culpabilidad, los fiscales federales Marc Anton y Michael Thakur y los defensores públicos Héctor Dopico y Eric Cohen recomendaron conjuntamente un máximo de 25 años de cárcel.
Según un acuerdo paralelo, los fiscales también dijeron que no se oponían a la solicitud de la defensa de que Medina fuera sentenciado a una prisión que tuviera un centro de salud mental por un período “provisional” para que pudiera recibir tratamiento por su problema cerebral.
Pero después de recibir ese tratamiento, Medina sería trasladado de regreso a una prisión regular y solo cumpliría 25 años en total, según el acuerdo. El juez Scola lo aceptó el martes. Desde su arresto la primavera pasada, Medina ha estado bajo custodia en el Centro de Detención Federal del downtown de Miami.
Dopico destacó los problemas de salud mental de su cliente y dijo que “tiene algo en el cerebro que sigue creciendo”.
“La tragedia de este caso es que, si se hubiera detectado y eliminado en el 2007, tal vez no estuviéramos aquí hoy”, le dijo Dopico al juez.
En su audiencia de declaración de culpabilidad en agosto, Medina le dijo al juez que prefería la opción de recibir tratamiento en una prisión con una sala de psiquiatría.
“Necesito que me envíen a un instituto psiquiátrico”, dijo. “He estado bajo el Acta Baker anteriormente (examen psiquiátrico involuntario), así que estoy dispuesto a aceptar la oferta”.
Durante la investigación encubierta en la primavera del año pasado, un informante confidencial federal se reunió con Medina y dos de sus asociados y discutió el plan de ataque en la sinagoga en 20400 NE 30th Avenue por primera vez, de acuerdo con una declaración de culpabilidad y una previa declaración jurada del FBI. Medina inicialmente quería ejecutar el ataque con un rifle de asalto AK-47, pero cambió a un plan de colocar una bomba.
En abril de 2016, Medina habló con el informante del FBI sobre el momento de ejecutar el asalto, sugiriendo que podría llevarse a cabo en el feriado judío, Iom Kipur, sin darse cuenta de que la próxima festividad era la Pascua judía, según los documentos.
“Ese será un buen día para ponerles la bomba”, dijo Medina, quien fue grabado por el informante.
Luego la conversación pasó a quién se atribuiría la responsabilidad. Medina dijo que le gustaba la idea del informante de usar el nombre de un notorio grupo terrorista, Estado Islámico, para asumir la responsabilidad. “Sí, podemos imprimir o algo así y hacer que parezca que es ISIS aquí en Estados Unidos”, dijo.
Medina, quien le dijo al informante que se había convertido al Islam hace cuatro años, dijo que el ataque planeado inspiraría a otros musulmanes. “Es una guerra, hombre, y es hora de contraatacar aquí en Estados Unidos”, dijo.
Un empleado encubierto del FBI que le fue presentado a Medina le preguntó sobre su determinación de llevar a cabo el plan mortal. “¿Estás seguro de que esto es algo que quieres hacer?”, preguntó el empleado. Medina respondió: “Siento que es mi vocación”, y agregó que se sentía “cómodo” matando mujeres y niños inocentes.
El empleado vendió a Medina una bomba “inerte” en un estacionamiento de Hallandale Beach, y juntos condujeron a la sinagoga. Medina salió del automóvil y llevó lo que él creía que era un artefacto explosivo. Fue arrestado por agentes del FBI cuando intentaba colocarlo cerca de la sinagoga.
Jay Weaver: 305-376-3446, @jayhweaver
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de noviembre de 2017, 3:18 p. m. with the headline "Hombre que intentó detonar explosivo en Aventura sufre psicosis por quiste en el cerebro ."