Crimen

Familiares de víctima de tiroteo en Miami piden ayuda. La policía promete mano dura

Lea este artículo en inglés en el Miami Herald.

El jueves, cuatro días después de la masacre perpetrada afuera del Salón de Banquetes El Mula, donde murieron tres personas y otras 21 resultaron baleadas —parte de una ola de tiroteos por todo el Condado Miami-Dade en las últimas semanas—, funcionarios del orden público se comprometieron a aumentar la presencia policial en los próximos meses, en tanto los familiares de una de las víctimas pidieron la ayuda de la comunidad para solucionar el crimen.

Afuera del pequeño centro comercial donde sucedió la matanza, junto a los ositos de peluche y las velas que se dejaron como homenaje a los caídos, los familiares de Desmond Owens, de 26 años, le pidieron a aquellas personas que tengan información sobre los asesinos que hablen con los detectives de la policía. De igual modo, le pidieron a cualquier persona que haya tomado fotos o videos del espectáculo de rap que se los muestre a las autoridades.

“Yo conozco la calle. La violencia tiene que parar”, dijo Schkena Brutan, tía de Owens, en una conferencia de prensa que sostuvo la familia.

En el cuartel general de la policía del Condado Miami-Dade en Doral, jefes de policía de varias municipalidades del condado, al igual que la fiscal estatal del Condado Miami-Dade, Katherine Fernández Rundle, y la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, se reunieron para anunciar la creación de una iniciativa llamada “Operación Calor del Verano” (Operation Summer Heat), cuyo fin es combatir y hacer que baje la violencia armada en los meses veraniegos.

“Tienen que darnos información. Sé que se está hablando mucho, y que la comunidad tiene miedo a las represalias”, dijo Fernández Rundle. “Tenemos procedimientos para darle protección a las víctimas. Sabemos que ustedes necesitan protección, haremos todo lo posible para protegerlos. La gente quiere que saquemos de las calles a los asesinos y las armas”.

En la última semana, la policía de varias ciudades de Miami-Dade han debido enfrentar más de 12 balaceras en momentos en que llegaban muchos turistas al área para celebrar el feriado por el Día de Recordación. Entre los incidentes hubo una enloquecida persecución cerca del Casino Miami Jai-Alai, en la avenida 37 del noroeste. También un tiroteo donde un hombre murió y seis personas salieron heridas afuera de un espacio de alquiler para fiestas en Wynwood, y el asesinato del hijo de una ex senadora estatal y otra balacera afuera de un restaurante de South Beach que terminó con un hombre paralizado y un rapero en la cárcel.

En las primeras horas de la madrugada del domingo, tres enmascarados se bajaron de un Nissan Pathfinder robado y dispararon a mansalva contra una multitud reunida afuera de El Mula, donde tenía lugar un espectáculo de rap. Un video de vigilancia muestra a la muchedumbre presa del pánico corriendo hacia todas partes, mientras algunas personas caían heridas al suelo, y fragmentos de polvo volaba por las balas que chocaban contra las paredes.

En otro video que ha circulado por Internet puede verse una posible balacera desde otro automóvil en el estacionamiento, aunque no se sabe con exactitud si estaban respondiendo el fuego o eran disparos contra la muchedumbre. De acuerdo con una fuente policial, los disparos estallaron por lo menos en tres partes del estacionamiento, como posible respuesta de otro grupo. En total, se encontraron en el lugar de los hechos 99 casquillos de bala de por lo menos nueve armas diferentes, dijo la fuente.

El Nissan todoterreno que se reportó como robado el 15 de mayo se encontró después en un canal en North Miami Beach. Los investigadores creen que el vehículo quizás se usó en una serie de distintos ataques a mano armada en el norte de Miami-Dade, según varias fuentes policiales.

En la masacre, Owens murió, al igual que Clayton Dillard III, también de 26 años. Una tercera persona, Shankquia Lechelle Peterson, de 32 años, que también fue baleada en la masacre afuera del Salón de Banquetes El Mula, murió el jueves por la noche, anunció la policía.

Posibles grupos rivales

Aunque los blancos exactos de la tragedia de El Mula todavía deben determinarse, los investigadores siguen estudiando posibles problemas en las redes sociales relacionados con los raperos que fueron los anfitriones del espectáculo. Los detectives están analizando la posible vinculación de dos grupos rivales del área de Opa-locka. Las tensiones entre ambos grupos se remontan a años atrás, y han aumentado más por amenazas hechas en Internet y en las letras de las canciones de rap, dijeron varias fuentes policiales.

Esta semana, Alfredo “Freddy” Ramírez, director de la policía del Condado Miami-Dade, ha enfatizado una y otra vez que las peleas y enfrentamientos en las redes sociales han provocado la reciente oleada de tiroteos.

“Muchos de estos actos violentos uno los ve en las redes sociales. Uno ve cómo se atacan entre sí verbalmente, y unos a otros se hacen amenazas veladas”, dijo Ramírez en la conferencia de prensa del jueves. “Algunas de las canciones tienen claves verbales que desatan la violencia, una violencia realmente intensa. En los años 90 se trataba de guerras por la posesión de territorios para la droga. Ahora también hay poco de eso, pero mucho es exhibicionismo”.

Las redes sociales ayudaron a correr la voz sobre el concierto en El Mula, presentado por Alley Boy Music Group, como el lanzamiento de un álbum de un rapero llamado llamado ABMG Spitta. El grupo está afiliado a otro grupo llamado ApeLand Records.

Spitta, cuyo nombre verdadero es Courtney Wilson, no resultó herido en la refriega, y cerró su página de Instagram horas después del incidente. El Herald no pudo localizar a Wilson, que estaba en libertad provisional por atacar a un hombre en un sala de juegos en Davie. Su abogado defensor no quiso hacer comentarios.

Otra víctima, Johntrell Love, de 21 años, fue baleado en la cabeza y continúa en estado crítico. También conocido como “JRG Hatchett”, de ApeLand Records, Love debía actuar en El Mula la noche del tiroteo, según la publicidad publicada en internet. Un abogado de ApeLand dijo que nadie asociado con el grupo era blanco del ataque.

“No sabemos nada sobre ello. Somos una casa disquera”, dijo el abogado Martin Gilliam, de Miami Gardens. “Tenemos jóvenes que tratan de establecer un nombre en el mundo del rap. Ignoramos todo lo que tenga que ver con actividades de pandillas. Ese no es nuestro trabajo”.

Otro rapero, Antonio “FoePack” Jones, de 21 años, y residente de Opa-locka, también salió herido en la lluvia de balas afuera del local. Jones fue herido en un pie.

Volviendo a Owens, era padre de dos menores de cinco años, un niño y una niña, que vivían con él.

“La semana que viene le vamos a dar el último adiós a Desmond, y tenemos la esperanza de que antes de que lo hagamos, la comunidad nos ayude y llame a la policía, nos dé algún tipo de información. No hay que decir el nombre, sino dar información y ya”, dijo la prima de Owens, Ashley Gantt, abogada que representa a la familia.

La madre de Owens, Melanie Brutan, de 43 años, lloraba con las rodillas flaqueándole, y era abrazada por su hermana y otro familiar. Se acercó a los ositos de peluche y las velas, y miró los globos en forma de letras que decían ‘Dez’. Luego estalló en lágrimas.

Brutan, la tía de Owens, dijo que el joven muerto “iba por el camino correcto, estaba haciendo algo positivo para él, sus hijos y su familia”.

Con anterioridad, Owens tuvo problemas con la ley, y ahora los detectives están investigando para ver si alguno de sus casos previos quizás le dio a alguien un motivo para atacarlo a tiros a él o a sus amigos. Owen fue arrestado en un caso de homicidio en el 2014, pero el cargo se le retiró cuando su ADN no se encontró en el arma del crimen, y la credibilidad de un testigo se cuestionó.

Owens también fue arrestado bajo cargos separados de intento de homicidio en el 2015 y el 2020. En ambos casos se le desestimaron las acusaciones. En el caso del 2020, la policía argumentó que Owens estaba en los apartamentos “Back Blues” en Opa-locka y le disparó a un hombre tras decirle que “este barrio no era el suyo”. El caso, sin embargo, se cerró después que los testigos se negaron a cooperar.

“Desmond era de verdad un muchacho agradable. Muy amistoso, con un gran sentido del humor. Es realmente una gran pérdida”, dijo su abogado defensor más reciente, Andrew Rier.

Desde la masacre, los amigos de Owens han colgado un sinfín de fotos y videos en Instagram como homenaje a él. “Nadie está a salvo. Te quiero, Big Bucks”, escribió un amigo.

Temores de represalias

Algunas de las publicaciones de los amigos de Owens han sido tan ominosas como lo que han dicho las autoridades, que temen que haya represalias.

Cuando el Herald le pidió un comentario sobre lo sucedido, un asociado respondió en Instagram con un mensaje directo: “Jajajá”.

Según varias fuentes, investigadores de la policía de Miami, Miami-Dade y Miami Gardens se reunieron el martes para intercambiar información de inteligencia sobre los distintos tiroteos y posibles represalias. Un ejemplo: después de lo ocurrido en Mula, un automóvil que dejaba a alguien en el Back Blues fue perseguido hasta Miami Gardens por dos todoterreno que lo atacaton a balazos. Afortunadamente, nadie salió herido.

Los investigadores están explorando homicidios anteriores para ver si hay alguna conexión, como la muerte el pasado 19 de mayo de Antwon Streeter, de 19 años, que fue ultimado a tiros en Opa-locka. Sus funerales se celebraron el jueves en Miami Gardens —con varios autos patrulleros estacionados afuera para tratar de evitar cualquier violencia.

“La gente camina por el Back Blues con fusiles automáticos. Casi sin esconderse. Hay tantas peleas en tantos lugares que parece una zona de guerra”, dijo una fuente policial.

Traducción de Jorge Posada

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de junio de 2021, 3:20 p. m. with the headline "Familiares de víctima de tiroteo en Miami piden ayuda. La policía promete mano dura."

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