‘Le robó su infancia’. Detalles sobre dos maestras embarazadas de Florida acusadas de violación
Cuando la madre y el padrastro del menor de 14 años se enteraron que había tenido una relación sexual ilegal, la identidad de la presunta abusadora los dejó atónitos.
A los 31 años, Brittney López Murray era casi dos décadas mayor que su hijo. Había sido su maestra de Teatro en la escuela intermedia Hialeah. Su esposo entrenaba a su equipo de baloncesto, dijeron los padres al Miami Herald.
Y estaba embarazada de ocho meses.
La relación ilegal comenzó mucho después que López Murray quedó embarazada, dijeron los padres del niño en una entrevista. Cuando se les informó del abuso a principios de este mes, llamaron a López Murray para confrontarla. Por altavoz, recordaron, ella negó primero las acusaciones y luego cedió.
“Tuvo la audacia de decirnos: ‘Por favor, no digan nada. Por favor, no llamen a la policía. Prometo que no lo volveré a hacer’”, recuerda el padrastro del joven.
Los angustiados padres hablaron con el Herald casi dos semanas después que López Murray fue arrestada y acusada de varios delitos graves, la primera de las dos maestras embarazadas de escuelas de Miami-Dade arrestadas en casos separados de abuso sexual en el transcurso de cinco días.
Su relato añade más detalles a lo que ha sido un mes sórdido para los educadores del sur de la Florida: un tercer maestro, Daniel Fernández, de 35 años, de la escuela charter intermedia Renaissance, también fue acusado de agredir sexualmente a una alumna, y el distrito escolar de Miami-Dade recibió la orden de pagar $6 millones a una ex alumna abusada sexualmente por otro maestro hace años.
López Murray y la otra maestra embarazada, Heiry Calvi, de 41 años, renunciaron al enfrentarse al despido. Renaissance también despidió a Fernández.
Los tres se declararon inocentes ante el tribunal de circuito de Miami-Dade. Otros dos ex maestros de Miami-Dade, Tom Privett y Jason Meyers, también están a la espera de un juicio penal por acusaciones anteriores de haber abusado sexualmente de alumnas menores de edad.
Novata del año
En el caso de López Murray, era una maestra relativamente nueva: en 2017, fue nombrada profesora novata del año en la escuela intermedia Hialeah. Su esposo, Troy Murray, había enseñado Ciencias en la misma escuela y era entrenador de baloncesto en la secundaria Westland Hialeah. Desde entonces ha sido colocado en una “asignación alternativa” y no está trabajando en una escuela, dijo una vocera del distrito.
Los abogados defensores de López Murray, Landon Ray y Jeff Chukwuma, se negaron a comentar el lunes por la tarde porque los fiscales aún no les han proporcionado evidencia en el caso. La evidencia en los casos penales —que pueden incluir declaraciones de testigos, informes policiales y fotos y videos— se proporcionan generalmente a los abogados defensores después de la lectura de cargos. La de López Murray está prevista para el 3 de noviembre.
“Se presume que es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad”, dijo Ray al Herald a principios de este mes. “Esperamos que todo el mundo sea paciente, no se apresure a juzgar y respete la privacidad de la familia”.
El Herald no nombra a las víctimas de abuso sexual ni a los padres del menor, para que no se pueda identificar.
“Le robó su infancia”, dijo el abogado de la familia, Judd Rosen, quien acusó al distrito escolar de no hacer lo suficiente para proteger a los estudiantes vulnerables. “Este chico se merecía una relación normal de adolescente. Ella se la robó. Ella forzó los problemas. Lo violó, según la ley”.
En una entrevista, los padres describieron a la víctima como un chico normal al que le gusta jugar PlayStation y hacer deporte. Cuando era un niño de 13 años en la intermedia Hialeah, tomó la clase con López Murray, y a menudo se quedaba después de la escuela para ensayar.
“Era feliz. Decía que era su clase favorita”, dijo su madre.
El joven también intentó entrar en el equipo de baloncesto de Westland, donde Troy Murray entrenaba. “Estaba muy contento porque entró en el equipo y empezó a ir a los entrenamientos y así fue como todo sucedió”, dijo su madre.
López Murray se ofrecía a llevarlo y traerlo de los entrenamientos, dijeron los padres.
Al comenzar el curso escolar en agosto, dice la policía, López Murray le envió un texto en el que “expresaba sus sentimientos hacia” él. Más tarde se reunieron para tomar un café, y eso condujo a múltiples actos sexuales en su coche en varias fechas, incluso en los estacionamientos del centro comercial Westland y un Publix, diría más tarde a los detectives de la Policía de Hialeah.
Luego, el 2 de octubre, la hermana de él “comenzó a sospechar” de lo cauteloso que era su hermano con su teléfono, según un informe de la Policía de Hialeah.
Logró obtener su teléfono y vio “mensajes de texto y fotos explícitas” entre el adolescente y López Murray, dijo la Policía. El padre biológico del chico vio más tarde el teléfono y observó que la maestra había enviado al chico fotos de sus “pechos y vulva expuestos”, según el informe policial. Los mensajes de texto entre ambos detallaban “lo mucho que disfrutaban del sexo entre ellos”, según el informe.
Su padre biológico llamó a la madre y al padrastro del niño, que estaban en los Cayos durante el fin de semana. Se apresuraron a llegar a Miami, con la madre sollozando y el padrastro furioso. “Fue un viaje de regreso horrible”, dijo él.
Mientras conducían, llamaron a López Murray. El padrastro dijo que no lo podía creer cuando ella le rogó que no acudiera a las autoridades.
“Le dije que no le iba a dar la oportunidad de hacerle esto a otra familia, a otro niño”, recordó el padrastro.
Cuando los detectives de Hialeah arrestaron a López Murray el 4 de octubre, la mujer se aferró a su derecho a guardar silencio y no habló con la Policía. Ahora enfrenta varios delitos graves, como agresión lasciva a un menor, abuso sexual de un menor y envío de transmisiones electrónicas perjudiciales a un menor.
El adolescente cambió de escuela, pero sigue abatido, según la familia.
“Es muy duro para nosotros. Tenemos miedo de que entre en las redes sociales y vea lo que la gente dice sobre su situación”, dijo el padrastro. “Es difícil para él ser un chico normal de 14 años que se comunica con la gente, como en PlayStation. Queremos que sea un niño normal. Tenemos miedo de que mi hijo tenga 15 o 16 años y consiga una novia que descubra que fue violado por una maestra. Es difícil que tenga una adolescencia normal”.
La maestra de Doral
En el caso de Calvi, era maestra de la escuela John I. Smith K-8 de Doral. Está casada y embarazada del hijo de su marido, según su abogado defensor.
“La señora Calvi es una mujer felizmente casada y es una maestra dedicada por más de 21 años, que niega rotundamente haber tenido cualquier tipo de relación inapropiada con ningún estudiante”, dijo su abogado defensor, Orlando Rodríguez. “Ella y su marido están esperando una hermosa niña en los próximos meses”.
Según la Policía, la investigación comenzó en marzo, cuando los miembros del personal informaron a las autoridades que varios estudiantes decían que un chico de 15 años estaba mostrando un video de su teléfono teniendo relaciones sexuales con una mujer adulta. “Los estudiantes reportaron que la mujer del video era la señora Calvi”, según un informe policial.
El chico dijo inicialmente a la Policía de Doral que ella era simplemente su tutora y nada más, dijo la Policía.
Pero sus padres accedieron a entregar su iPhone a los investigadores, que hicieron un análisis forense y descubrieron un montón de evidencia, según los informes de la detención. Entre ellas: una grabación de audio que el adolescente envió a un amigo dándole instrucciones para que mintiera a la Policía sobre la relación, mensajes entre él y Calvi “en los que se dicen mutuamente ‘te amo’” y capturas de pantalla que parecen mostrar que Calvi pagaba sus viajes en Uber y sus comidas en Ubereats.
Al ser confrontado por la policía, el adolescente reconoció “que tuvieron relaciones sexuales, y reiteró que no es una víctima [y] que ella nunca lo violó”, según un informe policial.
Los investigadores también encontraron una foto en la que se cree que aparece el adolescente —con un colgante distintivo de “Thug”— y una mujer en topless que se cree que es Calvi, según un informe. Más tarde ella misma se identificó en la foto, dijo la Policía de Doral.
Calvi está acusada de varios delitos graves, como agresión lasciva, envío de transmisiones electrónicas perjudiciales a menores y delito contra estudiantes por parte de una figura de autoridad. Su comparecencia está prevista para el 8 de noviembre.
Rey Valdés, portavoz Un vocero de la Policía de Doral, subrayó al Herald que “un menor no tiene la autoridad legal para dar su consentimiento aunque el menor diga ‘esto está bien’”.
Aun así, su abogado defensor subrayó que los fiscales todavía no habían presentado cargos formales. Criticó a la policía de las escuelas de Doral y Miami-Dade, que encabezó la investigación, diciendo que la víctima había sido interrogada “docenas de veces en los últimos meses”.
“Pese a la inmensa presión ejercida sobre él por policías experimentados, se ha mantenido firme en que no hubo ninguna relación inapropiada”, dijo Rodríguez.
“Además, la familia del joven no cree en estas acusaciones infundadas y apoya plenamente a la señora Calvi durante este difícil momento”.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de octubre de 2021, 11:30 a. m..