Policía de Miami-Dade se negaría a identificar al agente que disparó a un adolescente
Durante más de una semana, el Departamento de Policía de Miami-Dade se ha negado a identificar al agente que baleó y dejó paralizado a un adolescente —se dice que armado con una pistola— tras una caótica persecución en auto y a pie.
La agencia también se ha negado a explicar las razones. Esta postura molesta a los expertos en la Primera Enmienda y en las leyes de de transparencia de la Florida, y desafía los requisitos legales de que las agencias citen estatutos específicos para negarse a divulgar información.
“No están cumpliendo los elementos básicos de la ley de registros públicos”, dijo la abogada Virginia Hamrick, de la First Amendment Foundation de la Florida. “Tienen la obligación de proporcionar el registro sobre esto y si está exento tienen que dar el estatuto. Si creen que está exento, tienen que dar una razón”.
Los departamentos de policía de todo el estado, más recientemente en Boynton Beach, han invocado cada vez más la Ley Marsy, el controversial estatuto estatal destinado a proteger la identidad de las víctimas de delitos, al negarse a identificar a los agentes implicados en tiroteos u otros incidentes. Dicen que se trata de una ampliación de las protecciones sobre las que se espera que la Corte Suprema estatal se pronuncie más adelante este año.
Miami-Dade aún no ha presentado una apelación a la Ley Marsy en el tiroteo del fin de semana de Martin Luther King Jr.; aunque el sindicato policial espera que suceda pronto. El departamento tampoco ha argumentado que el agente permanece en el anonimato debido a la investigación abierta sobre el tiroteo, de la que se ocupa la Policía Estatal de la Florida (FDLE). La única respuesta a una solicitud de registros del Miami Herald para conocer el nombre del agente: Pregunte a la FDLE. Un portavoz de la Policía de Miami-Dade dijo el miércoles que se espera una explicación más detallada el jueves.
A pesar de la negativa del departamento, varias fuentes de las fuerzas del orden han confirmado al Herald que el agente fue Luke Marckioli, un experimentado y condecorado sargento veterano que estaba patrullando como miembro del Equipo de Trabajo contra los Homicidios la noche que le dispararon a Vito Corleone-Venisee, de 15 años.
Un informe de arresto del tiroteo del 16 de enero obtenido por el Herald indica que el joven portaba una pistola mientras huía, pero no indica si apuntó el arma a los agentes. El abogado de su familia dijo que el adolescente fue alcanzado por el disparo en la espalda mientras huía y que no representaba una amenaza.
Hasta el miércoles, la Policía de Miami-Dade tampoco había respondido a una solicitud del expediente del agente y los archivos de Asuntos Internos. Compañeros de Marckioli que no quisieron ser identificados lo describen como “un gran policía” con “carácter e integridad”. Su perfil de LinkedIn dice que también es agente del Servicio Federal de Alguaciles en la Policía de Miami-Dade y que ha sido sargento casi 24 años.
Steadman Stahl, presidente de la Police Benevolent Association de Miami-Dade, y el abogado de la PBA, Andrew Axelrad, dijeron el miércoles que el nombre del agente no ha sido compartido porque todavía no ha dado una declaración formal a los investigadores. Cuando lo haga, dijeron, esperan invocar la Ley Marsy para evitar que su nombre se haga público; parte de una campaña continua por parte de las agencias del orden para ampliar una ley originalmente creada para las víctimas de delitos.
“Cuando el agente declare, creemos que se convertirá en víctima, lo que le permitiría acogerse a las protecciones de la Ley Marsy, que no solo protege a los agentes de policía, sino también al público”, dijo Stahl.
También dijeron que creen que pronto se presentarán más cargos contra el adolescente. Hasta ahora, Corleone-Venisee, que se está recuperando en el Hospital Jackson Memorial de una herida en el cuello que lo dejó parcialmente paralizado, ha sido acusado de posesión de un arma de fuego por un menor y de resistirse a un agente sin violencia. También enfrenta cargos por no presentarse a dos comparecencias ante un tribunal a finales del año pasado por arrestos en 2020 por distintas fuerzas del orden por intento de robo y hurto.
Una fuente familiarizada con el incidente dijo que el cargo adicional es probable que sea agresión con agravantes. Apuntar con un arma a la policía entraría en esa categoría.
“El agente fue víctima de un delito que creemos que va a ser imputado”, dijo Axelrad
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de enero de 2022, 4:08 p. m..