Dos agentes murieron en emboscada en Sunrise. Un año después, el FBI sigue averiguando qué salió mal
Fue uno de los días más sangrientos en la historia del FBI: hace un año, dos agentes especiales veteranos fueron ultimados a tiros y otros tres heridos mientras intentaban cumplir una orden de registro en un caso de pornografía infantil. En un apartamento de Sunrise, un programador informático sin antecedentes penales había monitoreado la aproximación de los agentes con la cámara de un timbre de puerta y les tendió una emboscada con un fusil tipo militar antes de suicidarse.
“Disparó a ciegas”, recordó George Piro, agente especial del FBI a cargo en Miami. “No solo disparó a través de la puerta principal. Disparó a través de la ventana de la sala. Disparó indiscriminadamente con total desprecio por sus vecinos y por la gente inocente en ese complejo”.
En una entrevista exclusiva con el Miami Herald, Piro se sinceró sobre el desgaste emocional de ese día. El asesinato de los agentes especiales Daniel Alfin, de 36 años, y Laura Schwartzenberger, de 43, dejaron al FBI y a la comunidad del sur de la Florida en shock, preguntándose cómo fue que la redada del 2 de febrero de 2021 salió tan fatalmente mal.
“Una pérdida como esta ... “, dijo Piro, con la voz entrecortada por un momento. “Todavía no nos hemos recuperado”.
Pero no quiso hablar de los detalles de una operación que había suscitado dudas entre algunos expertos de las fuerzas del orden; en particular, el hecho que el FBI no hubiera empleado un equipo táctico para ejecutar una orden de registro, una de las tareas potencialmente más peligrosas para las agencias. policiales
Piro dijo que la oficina todavía tenía que completar una revisión interna de las acciones del equipo, pero dijo que nada del incidente había persuadido al FBI de cambiar su política y hacer que las operaciones tipo SWAT fueran obligatorios. El FBI sigue evaluando la necesidad de fuerza adicional caso por caso. Los agentes lo habían hecho antes del tiroteo de Sunrise y la evaluación de riesgos no había levantado ninguna señal de alarma sobre un hombre del que solo se sospechaba que tenía pornografía infantil en su computadora.
“Es realmente difícil averiguar qué pasa por la cabeza de alguien”, dijo Piro. “Este tipo no tenía antecedentes penales”.
Homenaje privado para dos agentes
La Oficina del FBI de Miami, en Miramar, tiene previsto rendir homenaje a los agentes caídos el miércoles por la mañana. El servicio no estará abierto al público porque sus familias quieren mantenerlo en privado.
Sus muertes resucitaron el trágico recuerdo de un sangriento tiroteo ocurrido hace casi 36 años, cuando dos agentes especiales del FBI fueron abatidos y cinco heridos por un par de ladrones de banco armados con fusiles en el sur de Miami-Dade. Fue un momento decisivo en la historia del FBI, que llevó a la agencia a asegurar que todos los agentes estuvieran mejor armados, sustituyendo los revólveres calibre. 38 por pistolas semiautomáticas de 9 milímetros.
Al igual que en aquella tragedia, la muertes Alfin y Schwartzenberger fueron un duro golpe. Sus colegas los describieron cómo “cortados con el mismo molde patriótico”.
Schwartzenberger, originaria de Pueblo, Colorado, comenzó su carrera en el FBI en 2005 en Albuquerque, Nuevo México, donde se convirtió en la primera —y sigue siendo la única— mujer miembro del equipo SWAT. Cinco años después, se trasladó a Miami y encontró su vocación: proteger a los niños de abusos. Investigó casos de pornografía infantil en internet, que se multiplicaron a lo largo del tiempo. Durante un servicio conmemorativo en el Hard Rock Stadium el fin de semana después de la tragedia, el director del FBI, Christopher Wray, dijo que ella experimentó las “peores partes de la humanidad”.
Schwartzenberger habló en las escuelas, en los vecindarios e incluso a un equipo local de softball sobre los depredadores que acechan en internet. Fue la agente principal en un caso de extorsión sexual que llevó a un hombre de Hialeah a la cárcel durante 50 años haciéndose pasar por adolescente para inducir a unos 300 chicos a enviarle imágenes sexuales explícitas de sí mismos.
En el servicio conmemorativo, su amiga Brenda Chávez llamó a Schwartzenberger, quien estaba casada y era madre de dos hijos, la “mujer más impresionante que conozco”.
Su colega, Alfin, se incorporó al FBI en 2009 en Albany, Nueva York. Era inteligente y un genio de la computación. Alfin, que estaba casado y tenía un hijo, odiaba el frío y pensaba que estaba “viviendo el sueño” en el sur de la Florida.
Fue asignado a la Oficina del FBI en Miami en 2017 y trabajó en delitos contra los niños, liderando uno de los mayores planes internacionales de hackeo de pornografía infantil en el FBI, la Operación Pacifier, que apuntaba a los usuarios de una plataforma de la web oscura llamada Playpen.
“La experiencia de Dan ayudó a identificarlos y a detener la victimización de tantos niños inocentes”, dijo Wray, director del FBI, durante un servicio conmemorativo en el Hard Rock Stadium. Dijo que el caso Playpen había permitido rescatar a cientos de niños que habían sufrido abusos sexuales y “sigue siendo la operación más exitosa del FBI contra las investigaciones de la web obscura”.
Las investigaciones siguen
Piro dijo que la oficina local del FBI, siguiendo el procedimiento habitual, continúa investigando el caso de pornografía infantil contra David Lee Huber, de 55 años, a pesar que el programador divorciado se suicidó tras atacar a los agentes.
También dijo que un equipo de revisión independiente del FBI de Washington, D.C., está investigando el tiroteo de Sunrise, incluyendo los procedimientos que los agentes habían seguido y las protecciones que habían utilizado. Dijo que ambas investigaciones están en curso y que el FBI y el Departamento de Justicia harán pública una versión enmendada del análisis de los hechos.
“Somos una organización que aprende y cuyo objetivo no es solo proteger a la comunidad, sino también a sus empleados”, dijo Piro, señalando que las conclusiones y recomendaciones del equipo de revisión se compartirían con todo el FBI y otras agencias de la ley. “Siempre estamos buscando formas de mejorar nuestras tácticas y protocolos, al igual que también de adaptarnos a la tecnología”.
Pero Piro dijo que el FBI no había cambiado significativamente su política sobre el uso de la fuerza táctica de forma habitual mientras se llevan a cabo las órdenes de búsqueda y captura. Dijo que la oficina del FBI en Miami y otras agencias en todo el país siguen tomando esa decisión caso por caso.
“No hemos cambiado nada que no hagamos normalmente”, dijo. “No es realista usar a los equipos SWAT en todas las operaciones de búsqueda y captura”.
“Nos estamos asegurando de estar completamente preparados, de que tenemos un plan minucioso y estructurado”, dijo Piro, aunque declinó revelar detalle sobre los protocolos de la agencia. “A fin de cuentas, por desgracia, nuestra línea de trabajo es muy peligrosa por mucho que nos preparemos”.
Piro también se defendió de algunos críticos que dijeron que el FBI no tomó suficientes precauciones usando una fuerza táctica especial el día del tiroteo. Agregó que usar demasiada fuerza, como en una operación militar, en la ejecución de las órdenes de búsqueda y captura puede ser un arma de doble filo.
“Lo que no queremos es exagerar y usar más fuerza de la necesaria”, dijo Piro al Herald. “Es fácil explicar las cosas en retrospectiva, pero el público espera que seamos mucho más profesionales en el uso de la fuerza”.
Aunque el FBI no quiso hablar de su política, las agencias federales llevan a cabo habitualmente una “evaluación de la amenaza” de un sospechoso, examinando los antecedentes penales, la posesión de armas y la distribución de una residencia antes de decidir si usan un equipo táctico. Otros factores que se tienen en cuenta son los sistemas de seguridad, las rejas en las ventanas, las cercas y los perros guardianes. No se sabe si los agentes revisan los registros que podrían revelar posibles señales de alarma no delictivas, como las llamadas a la policías. En el caso de Huber hubo dos llamadas.
Irónicamente, la misma mañana en que la brigada de pornografía infantil del FBI ejecutaba la orden de registro en el apartamento de Sunrise, la Policía de Broward (BSO) detenía discretamente a un hombre de Coral Springs sospechoso de descargar videos de chicas jóvenes manteniendo relaciones sexuales con hombres adultos.
Aunque los casos eran similares, las operaciones fueron sorprendentemente diferentes: la brigada del FBI cumplió la orden de registro sin un equipo táctico, mientras que la BSO siguió su política estándar, que requiere la presencia de agentes SWAT altamente capacitados para enfrentarse a un sospechoso potencialmente peligroso con posibles armas de fuego.
Cuando los agentes del FBI emboscados pidieron refuerzo, fue ese mismo equipo SWAT de Broward el que acudió primero a l lugar mientras Huber se atrincheraba durante un enfrentamiento de dos horas antes de quitarse la vida.
Muerte de agente cambió la política de Broward
La política del BSO se conoce como el Protocolo Todd Fatta, en honor a un agente de policía que fue ultimado por un sospechoso de pornografía infantil en Fort Lauderdale durante una redada en 2004. Tras la muerte de Fatta, la Policía empezó a exigir que un equipo táctico especial evaluara los peligros que representan los sospechosos.
Antes de cada operación, el equipo SWAT debe hacer un recorrido en auto para verificar la ubicación, la dirección y la distribución de la residencia del sospechoso. Después de una revisión, el equipo SWAT debe dirigir la operación o estar disponible en un momento dado para ayudar. El Protocolo Fatta también exige que la decisión de desplegar al equipo SWAT se tome al “nivel de mando más bajo posible”.
Los agentes SWAT deben anunciarse y dar un tiempo razonable antes de entrar. Pero también pueden entrar sin previo aviso si el ocupante conoce la orden y se considera demasiado peligroso.
Funcionarios de las fuerzas del orden que no quisieron ser identificados dijeron que el FBI aparentemente no vio o subestimó el peligro de entregar la orden de registro a Huber, teniendo en cuenta que poseía armas de fuego, incluido un fusil tipo militar.
También había dudas sobre la salud mental del sospechoso de pornografía infantil. La Policía de Sunrise hizo públicos los registros que muestran dos llamadas en 2020 al domicilio de Huber. Una fue sobre un hombre alucinado según el reporte, la otra sobre un hombre gritando a un vecino y haciendo un gesto de cortarle el cuello\. Huber no fue nombrado en ninguno de los dos informes, pero los agentes fueron enviados a su domicilio y encajaba en las descripciones.
Además, al menos dos personas dijeron al Herald después de la muerte de los dos agentes del FBI que Huber tenía armas en su casa, entre ellos un antiguo vecino que dijo le sacó una pistola a un fumigador contratado por su complejo de apartamentos para combatir plagas. Un antiguo compañero de trabajo en una empresa informática declaró a WTVJ Channel 6 que Huber le dijo una vez que era bipolar. El compañero de trabajo dijo que temía que Huber, de quien sabía que tenía armas, pudiera regresar a disparar en la oficina después de ser despedido por un arrebato de ira.
Piro, del FBI, se negó a decir si los agentes de la agencia pasaron por alto alguna señal de las tendencias potencialmente violentas de Huber, desde la posesión de armas de fuego hasta su inestabilidad mental. Tampoco quiso decir cómo se había protegido el equipo de agentes del FBI al acercarse a la puerta principal del sospechoso, que tenía una entrada estrecha como un embudo y estaba equipada con una cámara de timbre.
Piro se limitó a decir que “es extremadamente difícil saber qué va a hacer alguien” cuando el sospechoso no ha dejado un rastro concreto de actividades delictivas o de otro tipo se sospechas. “Es realmente difícil averiguar qué pasa por la cabeza de alguien, especialmente cuando [como Huber] está decidido a no dejarse atrapar vivo”, dijo.
En cambio, el agente especial a cargo del FBI se mantuvo centrado en la “terrible pérdida” de Alfin y Schwartzenberger durante la emboscada.
“Lo que pido a nuestra comunidad es que haga una pausa para reconocer el sacrificio que Laura y Dan hicieron ese día para proteger a los más vulnerables de nuestra comunidad”, dijo Piro. “Dan y Laura representaban lo mejor del FBI”.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de febrero de 2022, 11:09 a. m..