Crimen

Hombre baleado queda en ‘estado vegetativo’. La aseguradora le ha reducido la atención

El hermano de Tatiana de León, Andy, esta en estado vegetativo tras recibir un disparo en la cabeza el año pasado. Su familia está luchando para pagar sus cuidados, mientras el hombre acusado del ataque espera el juicio.
El hermano de Tatiana de León, Andy, esta en estado vegetativo tras recibir un disparo en la cabeza el año pasado. Su familia está luchando para pagar sus cuidados, mientras el hombre acusado del ataque espera el juicio. emichot@miamiherald.com

Hace casi nueve meses, Andy de León recibió un disparo en la cabeza en una emboscada en el oeste de Miami-Dade.

El hombre acusado de los hechos, un guardia de seguridad que trabajaba en un zoológico que aparece en la serie de Netflix “Tiger King”, sigue encarcelado a la espera de juicio. De León, de 30 años, que en su día fue asistente de fisioterapia, permanece en “estado vegetativo” postrado en una cama, despierto y respirando por sí mismo, pero sin poder hablar ni moverse.

Y la vida parece estar a punto de empeorar para De León y su devastada familia.

Su seguro médico, dice la familia, ya no cubre su estancia en un hospital especializado de Miami. Ningún centro de rehabilitación o de enfermería —y los familiares han preguntado a docenas— lo acepta debido a la poca cobertura del seguro médico. Es posible que pronto le den el alta para enviarlo a casa de sus padres, donde, en el mejor de los casos tendrá una enfermera un par de horas al día, lo que no es suficiente.

No es un lujo en absoluto. Necesita cuidados las 24 horas del día y si yo pudiera sacar todo de mi cuenta de ahorros, lo haría, pero aún así no podría pagarlo”, dijo su hermana, Tatiana de León, de 39 años, quien se reunirá con los administradores del hospital el martes por la tarde para hablar de las opciones para su hermano.

La situación de De León, según los expertos, no es única y subraya las fallas en la forma en que el sistema médico estadounidense trata a las personas extremadamente vulnerables, incluidas las que sufren lo que ahora se denomina “trastornos de la conciencia”. El público estadounidense conoce en gran medida a las personas en estado vegetativo a través del caso de Terri Schiavo, de Florida, quien en 2005 fue el centro de una acalorada batalla política y legal sobre si su marido podía hacer que le desconectaran la sonda de alimentación para permitirle morir.

En el caso de De León, su familia quiere mantener con vida al joven de 30 años. Intentar hacerlo ha supuesto innumerables horas de llamadas telefónicas y correos electrónicos para navegar por un sistema bizantino de seguros médicos, programas gubernamentales y servicios sociales.

Sus padres y hermanos se aferran a un resquicio de esperanza de recuperación.

Tatiana De Leon visita a su hermano, Andy, en el hospital donde se encuentra en estado vegetativo tras recibir un disparo en la cabeza el año pasado. Tatiana dice que, aunque a sus padres les encantaría tener a Andy en casa, son mayores y no pueden proporcionarle el tratamiento que necesita las 24 horas del día. La familia necesita ayuda para encontrar un lugar donde se continúe atendiendo a Andy, ya que los beneficios del seguro se están acabando.
Tatiana De Leon visita a su hermano, Andy, en el hospital donde se encuentra en estado vegetativo tras recibir un disparo en la cabeza el año pasado. Tatiana dice que, aunque a sus padres les encantaría tener a Andy en casa, son mayores y no pueden proporcionarle el tratamiento que necesita las 24 horas del día. La familia necesita ayuda para encontrar un lugar donde se continúe atendiendo a Andy, ya que los beneficios del seguro se están acabando. Courtesy of Tatiana De Leon Courtesy of Tatiana De Leon

Creo que nos escucha. Cuando oye las voces de mamá y papá, y la mía, y las de algunas de las personas a las que realmente quería, sus ojos empiezan a parpadear muy rápidamente y comienzan a hacer ruidos”, dijo Tatiana de León. “Con sus expresiones faciales, creemos como familia que pudiera significar que nos entiende”.

Pero Tatiana, con lágrimas en los ojos, sabe que puede ser una ilusión. “Pero los médicos no lo creen. Es muy duro verlo”.

La emboscada

A De León le dispararon la noche del 19 de mayo de 2021. No conocía al hombre sospechoso de haberle disparado.

Esa noche, había salido con una compañera de trabajo, cuando la Policía dice que el ex novio de la mujer abrió fuego contra su auto afuera de una casa en el barrio de Olympia Heights, del oeste de Miami-Dade. De León y la mujer lograron huir en el vehículo, deteniéndose cerca de una gasolinera en Bird Road y 107 Avenue, donde la Policía dice que el acusado de disparar, Jonathan Clemente, abrió fuego de nuevo.

Clemente se entregó y confesó, según la Policía de Miami-Dade. Permanece en la cárcel, a la espera de ser juzgado por cargos de intento de asesinato.

También había sido investigado por un asesinato anterior: el tiroteo de marzo de 2020 contra su amigo Frankie Cordero afuera de una casa de South Miami-Dade. Clemente alegó defensa propia y no fue acusado.

La mujer recibió un disparo en el pecho y sobrevivió tras ser hospitalizada en condición estable. De León estaba clínicamente muerto cuando llegó al Kendall Regional Medical Center, donde los médicos trabajaron frenéticamente para reanimarlo. La bala destruyó una arteria vertebral, cortando el flujo de sangre a la parte posterior del cerebro.

Desde el principio, los médicos advirtieron a su familia que tal vez nunca recuperaría la conciencia. Tres meses después, fue trasladado al Select Hospital de Miami, un centro de 47 camas para “recuperación de lesiones críticas”, donde sus familiares lo visitan todos los días para hacerle compañía.

En el Select, De León logró mejoras que los médicos dudaban que ocurrieran. Abrió los ojos, puede tragar e incluso hacer sus necesidades sin necesidad de un catéter. “Eso es una avance ”, dijo Tatiana.

Aun así, los estudios radiológicos muestran poca actividad cerebral. Aunque De León puede respirar por sí mismo, debe estar conectado a una sonda de alimentación. Sus brazos y piernas se han atrofiado. El personal le da la vuelta cada dos horas para evitar las llagas.

Su atención médica, al menos hasta noviembre, se ha pagado a través de la aseguradora Bright HealthCare, que tenía como parte de la Ley de Asistencia Médica Asequible, más conocida como Obamacare.

Un portavoz de Select no devolvió las solicitudes de declaraciones. En un comunicado a última hora del lunes, Bright HealthCare dijo que la “familia ha sufrido una tragedia increíble”.

“Si bien las pólizas de seguro comercial, como Medicare, no proporcionan cobertura para la atención a largo plazo, Bright HealthCare ha investigado la situación y hará un seguimiento con la familia directamente para discutir los resultados, las opciones y los próximos pasos. Bright HealthCare también va a proporcionar a la familia un gestor de casos para ayudar a identificar y coordinar los recursos para que su ser querido tenga acceso a los servicios necesarios”.

El hermano de Tatiana De León, Andy, se encuentra en estado vegetativo tras recibir un disparo en la cabeza el año pasado. Su familia está luchando para pagar su cuidado, mientras el hombre acusado de atacarlo espera el juicio.
El hermano de Tatiana De León, Andy, se encuentra en estado vegetativo tras recibir un disparo en la cabeza el año pasado. Su familia está luchando para pagar su cuidado, mientras el hombre acusado de atacarlo espera el juicio. Courtesy of Tatiana De Leon

El hospital “ha sido fantástico”, dijo Tatiana. “Nunca podré agradecerles la atención que le han prestado”.

Pero como Bright HealthCare ya no cubre su estancia, el hospital está haciendo planes para darle el alta. Con la ayuda de un trabajador social, Tatiana ha presentado solicitudes para que De León viva en más de 25 centros de rehabilitación o de enfermería. “Se lo han negado tanto por su condición como por su edad, porque es muy joven”, dijo Tatiana. “Se le considera un paciente de larga duración y estaría allí demasiado tiempo”.

La mayoría de los centros de rehabilitación no lo aceptan porque no puede moverse. Uno aceptó, pero el seguro le negó la cobertura, dijo Tatiana.

El cuidado en casa es un reto

Para sus padres en Westchester, cuidar de su hijo sería difícil y probablemente abrumador.

Tatiana vive en Hollywood y debe trabajar para mantener a su hijo. La madre de De León también trabaja. Su padre, que ahora tiene 65 años, es frágil y sufre de principio de Alzheimer. Hasta ahora, dijo Tatiana, la trabajadora social ha dicho que la compañía de seguro solo podría pagar una enfermera un par de horas al día.

“Aunque nos encantaría tenerlo en casa, no queremos darle una atención deficiente”, dijo Tatiana. “Queremos que reciba los mejores cuidados posibles”.

La familia ha solicitado ayuda a través de Medicare, pero los beneficiarios generalmente no pueden recibir los beneficios hasta 24 meses después de quedar discapacitados. E incluso entonces, Medicare solo paga estancias limitadas en hospitales o residencias de ancianos, dijo Kathy Holt, la directora asociada del Center for Medicare Advocacy. La asistencia a domicilio puede llegar a un máximo de 35 horas semanales, en algunos casos limitados.

“Medicare no es realmente la respuesta para los cuidados de larga duración”, dijo Holt.

Una foto de Andy de León, de 30 años, antes de recibir un disparo en la cabeza hace nueve meses y quedar en estado vegetativo. Su familia está luchando para pagar sus cuidados, mientras el hombre acusado de atacarlo espera el juicio.
Una foto de Andy de León, de 30 años, antes de recibir un disparo en la cabeza hace nueve meses y quedar en estado vegetativo. Su familia está luchando para pagar sus cuidados, mientras el hombre acusado de atacarlo espera el juicio. Courtesy of Tatiana De Leon

La familia espera ahora recibir ayuda a través del programa de atención a largo plazo de Medicaid de la Florida, un proceso que requiere tratar con múltiples agencias estatales y que De León sea considerado discapacitado. Es un proceso desalentador, aún más abrumador por la gran cantidad de formularios y llamadas telefónicas que han recaído sobre Tatiana, quien también trabaja de tiempo completo como representante farmacéutica.

Incluso la obtención de dinero del fondo de compensación de víctimas de la Florida se ha retrasado, primero porque usó el formulario equivocado y luego porque el formulario correcto caducó.

“Una de las cosas más difíciles ha sido tratar de navegar por este sistema tan complejo, tan enrevesado y casi averiado”, dijo Tatiana.

Las frustraciones de la familia no son inusuales, dijo Michael Ashley Stein, profesor y director ejecutivo del Proyecto sobre Discapacidad de la Facultad de Derecho de Harvard.

Debido a que el sistema y las políticas de atención sanitaria se han creado de forma fragmentaria a lo largo del tiempo, dijo, las distintas agencias no siempre “interactúan bien y la gente se queda sin saber qué hacer”.

“Tenemos varias poblaciones que son vulnerables y están marginadas y no hacemos lo suficiente para protegerlas”, dijo Stein. “Y eso es cierto para personas como Andy”.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de febrero de 2022 a las 11:57 a. m..

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