Sentencian a sacerdote de Homestead a casi 8 años de cárcel por violar a feligresa
El padre Jean Claude Philippe, condenado por violar a una feligresa en la casa parroquial de su iglesia en Homestead, no se disculpó cuando llegó el momento de su sentencia.
Más bien, se quejó de su estancia en la cárcel y dijo que estaba predicando la palabra de Dios a los reclusos “El diablo es poderoso pero no me cambiará”, dijo. “No voy a cambiar mis costumbres. Seguiré mi camino”.
Ese camino, según falló una jueza el jueves, continuará en la prisión estatal durante casi ocho años.
La jueza de circuito Carmen Cabarga sentenció el jueves a Philippe, de 67 años, a 94 meses y medio de prisión. Se trata de la pena de prisión más baja permitida por los lineamientos de sentencia de la Florida para Philippe, que no tenía ningún arresto o condena previa.
Cabarga no explicó su razonamiento para la sentencia, pero rechazó la petición de los fiscales de una sentencia de 15 años, el máximo permitido por la ley.
“La conclusión es que la víctima tendrá que vivir con lo que el acusado le hizo durante el resto de su vida”, dijo el fiscal de Miami-Dade Khalil Quinan a la juez antes de pronunciar la sentencia. “No hay sentencia ... que elimine el dolor”.
El proceso de sentencia demoró cuatro meses después del juicio de Philippe, cuyo arresto fue un escándalo embarazoso para la Arquidiócesis de Miami, en particular después que la víctima testificó que inicialmente le dijo a otro sacerdote, Silverio Rueda, sobre los hechos y él le dijo que se callara.
La Arquidiócesis, en un comunicado del jueves por la noche, dijo que espera que la sentencia “traiga un cierre a su víctima, y rezamos para que ella y su familia, herida por esta traición de la confianza, puedan comenzar a sanar”.
“La Arquidiócesis de Miami lamenta profundamente el daño perpetrado por este sacerdote, que se extiende no solo a la sobreviviente de esta agresión y a su familia, sino a los feligreses, a los sacerdotes íntegros y a toda la comunidad de fe”, dice el comunicado.
Durante el juicio, que duró una semana en octubre, la mujer testificó que Philippe se había convertido en un miembro de su familia, sirviendo como padrino para ella y dos de sus hijos. También había ido de vacaciones con la familia.
Pero en octubre de 2018, dijo a los jurados, él la invitó a su casa, donde le dio una bebida parecida al té. Ella perdió el conocimiento y despertó completamente desnuda en la recámara de él. En una entrevista con la policía de Miami-Dade, él admitió más tarde haberla penetrado con los dedos, pero insistió en que ella le agarró la mano.
En el juicio, Philippe testificó en su propia defensa, reconociendo que invitó a la mujer a su casa, la desnudó casi por completo y le dio un masaje corporal con aceite. Pero insistió en que nunca la penetró y que la confesión que él había dado a la policía era falsa.
Los miembros del jurado deliberaron durante unas dos horas para condenarlo por agresión sexual.
En la sentencia del jueves, la mujer relató entre lágrimas cómo la violación ha destrozado su vida, y las de su marido y sus hijos.
“Quiero que sepa lo mucho que me dañó. Deseo que nunca lo olvide”, dijo.
También calificó de “hipócritas” a los partidarios de Philippe, algunos de los cuales testificaron a su favor o acudieron a presenciar el juicio.
“Esta gente no tiene ni idea de lo que he pasado”, dijo.