Crimen

Enfermera de Hialeah nunca dio a los pacientes medicinas que debían tomar

La queja que llevó a la enfermera Inés Pérez a ser sancionada por el Estado no decía que robó medicamentos para el dolor en el Hospital de Hialeah. Solo que Pérez retiró los medicamentos, aparentemente para cuatro pacientes, y que luego no documentó la administración de los medicamentos a esos pacientes ni los desechó.

Por lo tanto, la orden de la Junta Estatal de Enfermería multó a Pérez con $500; le cobra $4,781.94 en costos de investigación; requiere un curso de ocho horas en Aspectos Legales de la Enfermería y otras ocho horas en Documentación.

Los registros en línea del Departamento de Salud de la Florida, dicen que es la primera disciplina sobre la licencia que Pérez tiene desde diciembre de 2011.

La dirección oficial de Pérez en su perfil es 703 N. Flamingo Rd, la dirección del Memorial Hospital West en Pembroke Pines. En 2016, era una residencia en la zona de Allapattah, en Miami y ella trabajaba en el Hospital de Hialeah.

La denuncia administrativa decía que el hospital usaba el sistema de dispensación de medicamentos Omnicell, que obligaba a los enfermeros a usar una contraseña o un escáner de huellas dactilares para tener acceso a los medicamentos. El sistema registra los medicamentos retirados, el enfermero que los retira, la dosis, la fecha, la hora y el paciente al que van dirigidos.

El Hialeah Hospital exige a los enfermeros que también documenten en un registro electrónico el momento que dan la medicina al paciente. Si se retira algún medicamento, pero no se entrega, las normas del hospital indican que la enfermera debía desecharlos con otra enfermera como testigo. Esto se registraría como “desperdicio” en Omnicell.

El 2 de marzo de 2016, según la denuncia, entre las 10:25 a.m. y las 4:58 p.m., Pérez sacó cuatro comprimidos de oxicodona-acetaminofén de 5/325 mg para un paciente. Pérez “no documentó la administración y/o el desperdicio” de la medicina para el dolor, una sustancia controlada de Lista II, que, dice la queja, “tiene un alto potencial de abuso ...”

El 11 de marzo de 2016, dice la queja, entre las 7:48 a.m. y las 3:26 p.m., Pérez retiró cuatro tabletas de acetmaniofeno-codeína No. 3 para un paciente y nunca documentó la entrega o el desecho.

Al día siguiente, dice la denuncia, Pérez sacó tres dosis de jarabe de hidrocodona-homatropina de 5 ml un “supresor de la tos narcótico”. La denuncia dice que no solo no hay registro de que el paciente recibiera las dosis, sino que ni siquiera tenía una orden médica para ello.

Pérez sacó dosis del mismo jarabe para la tos recetado para otro paciente dos veces el 18 de marzo de 2016; dos veces el 19 de marzo de 2016, tres veces el 25 de marzo de 2016; y cinco veces el 26 de marzo de 2016, las dos últimas con 40 minutos de diferencia. La denuncia dice que no se le dio al paciente ni se documentó su eliminación.

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de marzo de 2022, 11:05 a. m..

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