Joven abatido en una fiesta en Miami. Hace años, el padre y el padrastro también fueron ultimados a tiros
Hace 15 años, el padre de Jermaine Johnson fue ultimado a tiros en un teléfono público en Overtown. Años más tarde, su padrastro corrió la misma suerte frente a una casa en Miami Gardens, mientras Johnson, que entonces tenía solo 12 años, observaba horrorizado.
El propio Johnson tuvo ahora un destino similarmente violento. El pasado fin de semana, hombres armados con un fusil lo emboscaron en una fiesta de cumpleaños en Miami, acribillando a balazos una casa alquilada y matando al joven de 19 años. El tiroteo, en el que también resultó herido un primo de Johnson, fue un nuevo golpe para una familia que lleva mucho tiempo devastada por la violencia armada.
“Es muy triste”, dijo su madre, Ashley Walden. “Mi bebé pasó por tanto”.
El tiroteo ocurrió a primera hora del sábado, durante el apogeo de la tormenta que azotó el sur de la Florida con lluvias, en una moderna casa adosada nueva en la cuadra de los 3200 de SW 23 Street, en el distrito Coral Way de Miami. La familia cree que la casa había sido alquilada como un Airbnb, y estaba listada en sitios web de alquiler a corto plazo como Airbnb y Vrbo. El sitio en el que se alquiló la casa no estaba confirmado, tanto Airbnb como Vrbo dijeron el lunes que no se hicieron reservas a través de sus plataformas.
Justo después de las 2 a.m., al menos dos hombres armados aparentemente escalaron una valla trasera y descargaron sus armas en la casa, las balas penetraron en las ventanas. Hasta ahora, los detectives de la policía de Miami no han realizado ninguna detención ni facilitaron ninguna descripción de los pistoleros.
Fuentes policiales dicen que el tiroteo puede estar relacionado con una serie de disputas entre pandillas que han estallado en público en los últimos meses. Walden dijo que no creía que Johnson fuera el objetivo previsto, y sugirió que un hermano pudo haber sido el objetivo. También cree que el tiroteo no está relacionado con otro tiroteo que tuvo lugar ese mismo día: alguien disparó contra la casa de la familia de Johnson en Miami Gardens, una disputa que ella cree que fue por dinero.
“Son dos tiroteos distintos”, dijo Walden.
Trágica historia
Para Walden, su hijo no es más que el último ser querido por el que tiene que llorar.
El padre de Johnson fue asesinado a tiros el 16 de julio de 2007. Se llamaba Gerald Johnson, apodado “Junky Jit”, y había sido criado en Overtown por la madre de su mejor amigo. Esa madre, Eleanor Wilson, luchó por mantener a su hijo biológico y a Gerald Johnson alejados de las calles, encontrándolos a menudo en antros de crack en Overtown.
“Intenté salvarlos, pero no estuvo en mis manos”, dijo más tarde al Herald en un reportaje sobre su lucha.
Su hijo biológico murió en un accidente de auto. Gerald Johnson murió cuando un amigo, después de una discusión, lo asesinó a tiros fuera de una tienda de conveniencia de Overtown. El responsable de los disparos, Ricky Ryland, fue condenado en un juicio en Miami y ahora está cumpliendo una sentencia de cadena perpetua.
Con la esperanza de mejorar la vida de su familia, Walden trasladó a sus hijos a Miami Gardens.
Pero en 2015, James Hall, el padre de una de sus hijas, fue asesinado a tiros por unos atacantes cuando llegaba a su casa. Acababa de recoger a Jermaine Johnson, que entonces tenía 12 años, y a su hermano mayor, que entonces tenía 14 años, en casa de su abuela. Los chicos estaban todavía en su auto cuando se produjo el tiroteo.
No se efectuaron detenciones en el caso.
Walden dijo que el tiroteo traumatizó a Johnson, que se volvió introvertido y nunca quiso salir de casa. “No quería hablar de ello. Intenté que recibiera asesoramiento por ello”, dijo Walden. “Perdió el interés por los deportes. Había sido muy activo y solía jugar mucho básquetbol y béisbol”.
Johnson asistió a la secundaria Norland y finalmente obtuvo su GED, dijo su madre. A él le gustaba el arte y ella esperaba poder ayudarle a iniciar un negocio de impresión de playeras diseñadas y personalizadas, o a trabajar como barbero.
“Jermaine era un niño humilde. Apenas hablaba. No era un niño problemático”, dijo Walden. “Era mi ayudante en casa: se quedaba en la casa, para cuidar a mi bebé más pequeño, para que yo pudiera ir a trabajar”.
Cualquiera que tenga información sobre la muerte de Johnson puede llamar a la unidad de homicidios de Miami al 305-603-6350, o a Miami-Dade Crime Stoppers al 305-471-8477.