Cuba bloqueó su deportación. Ahora irá prisión por un asesinato en Miami grabado en video
Hace cinco años, un conocido pandillero de Miami llamado David Paneque concluyó una sentencia de una década en prisión por apuñalar a un hombre durante un robo. Se ordenó su deportación a su Cuba natal, pero la isla no lo aceptó, por lo que quedó en libertad condicional en Miami.
Ahora Paneque, de 32 años, vuelve a la cárcel de por vida, después tras se hallado culpable de matar a tiros a un amigo, un asesinato captado en un video de vigilancia asombrosamente claro.
A finales de la semana pasada, un juez condenó a Paneque a cadena perpetua por violar la libertad condicional por el apuñalamiento de un hombre en 2007 a la salida de un restaurante de West Kendall.
El juez de circuito Thomas Rebull falló el viernes que violó su libertad condicional al ser arrestado por el asesinato de Leandro López el 24 de marzo de 2019 en una franja comercial de West Miami-Dade. Paneque aún está a la espera de un juicio por cargos de homicidio en primer grado, y enfrenta la posibilidad de la pena de muerte si es declarado culpable.
El caso de Paneque, del que informó por primera vez el Miami Herald en 2019, puso de relieve el espinoso —y políticamente sensible— asunto de las deportaciones a Cuba.
En los últimos años, Cuba había comenzado a aceptar a más deportados, aunque todavía eran pocos. Pero en el último año dejó de aceptar vuelos de deportados, incluso cuando un número récord de cubanos —que huyen de la opresión y la ruina económica en la isla agravada por la pandemia— han cruzado a Estados Unidos a través de México.
Las deportaciones en general han disminuido significativamente durante el mandato del presidente Joe Biden, aunque ha habido un número récord de migrantes que cruzan la frontera entre Estados Unidos y México en busca de asilo. La ola de migrantes se ha convertido en un punto de unión para los republicanos, y la administración del gobernador de la Florida, Ron DeSantis, quien transportó a un grupo de solicitantes de asilo, en su mayoría venezolanos, a Martha’s Vineyard, Massachusetts, en lo que los críticos denunciaron como un burdo truco político.
Desde hace décadas, hay más de 40,000 cubanos en Estados Unidos que enfrentan órdenes de deportación por condenas de delitos o violaciones de inmigración. Pero como Cuba se niega a aceptar a la mayoría de los deportados, la mayor parte de ellos viven libremente bajo órdenes de supervisión que los obligan a presentarse al menos una vez al año.
Eso incluía a Paneque, quien incluso bromeó sobre ello con los detectives de homicidios de Miami-Dade antes de su arresto en 2019 por un cargo de homicidio.
“¿A dónde me van a enviar? Cuba no me quiere”, dijo Paneque al detective Juan Segovia. “No me quieren aquí. No me quieren allí”.
Según la Policía, Paneque robó a un hombre a punta de cuchillo afuera de un restaurante de West Kendall en noviembre de 2007. Durante el “violento forcejeo”, el hombre recibió múltiples puñaladas y fue aerotransportado a un centro de traumatología, según un informe del arresto.
Paneque —cuyo apodo en aquel momento era “Psycho”, según los registros de detención— fue sorprendido más tarde intentando cobrar los cheques del hombre. En ese momento, también estaba en libertad condicional tras una condena por llevar un arma oculta.
Aunque era un adolescente en ese momento, fue acusado como adulto y sentenciado a 10 años de prisión por intento de homicidio y robo a mano armada. Poco después, la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) emitió un comunicado de prensa en que anunciaba que Paneque era uno de los más de 300 miembros de pandillas callejeras violentas que arrestados en el marco de una campaña nacional contra las pandillas.
El ICE lo describió como un “ciudadano cubano” que era “susceptible de ser expulsado por una condena penal”.
Pero eso no ocurrió. En cambio, fue liberado de la prisión de la Florida en 2017 y colocado en libertad condicional estatal y supervisión de inmigración.
López fue ultimado a tiros en marzo de 2019 en un estacionamiento en el oeste de Miami-Dade; las imágenes de vigilancia mostraron que López suplicó por su vida antes de que Paneque lo matara a tiros, tomara algo de su cuerpo y se fuera en una camioneta, dicen los fiscales. Más tarde, un jurado de instrucción acusó a Paneque de homicidio en primer grado, robo a mano armada y posesión de un arma de fuego por un delincuente convicto.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de octubre de 2022, 5:38 p. m..