Hombre de Miami encarcelado por importar ilegalmente $1.5 millones en gas refrigerante de China
Un empresario de Miami fue sentenciado el martes a un año y tres meses de prisión por importar ilegalmente grandes cantidades de refrigerante para aire acondicionado desde China.
Jorge G. Murillo, de 69 años, se declaró culpable en julio de confabularse para infringir la Ley de Aire Limpio al importar más de 680,000 libras de hidroclorofluorocarbono-22 por un valor aproximado de $1.5 millones, según los registros del tribunal federal.
Su plan era vender el refrigerante en el mercado negro para uso residencial, según los fiscales. El HCFC-22 se usaba ampliamente en sistemas de aire acondicionador pero se ha restringido por razones medioambientales.
Murillo llevaba una década viviendo fuera del país antes de su arresto en mayo de este año. Enfrentaba una pena de hasta cinco años de prisión ante el juez de distrito Donald Graham, quien le impuso la condena menor en el tribunal federal de Miami.
La Ley de Aire Limpio regula los contaminantes atmosféricos, incluidos los gases de efecto invernadero que agotan la capa de ozono, como el HCFC-22, que ahora se está eliminando. En virtud de un tratado internacional para reducir su uso, Estados Unidos emitió permisos limitados para la producción e importación de HCFC-22.
Para importar legalmente el gas refrigerante compuesto, una persona o empresa tenía que obtener una “autorización de uso no usada previamente” de la Agencia de Protección Medioambiental. Una acusación de hace una década alegaba que Murillo y su empresa de Miami Beach, JP Money Inc., no tenían permiso del gobierno federal cuando el empresario importó HCFC-22 de China al sur de la Florida en 2007.
Según los registros judiciales, Murillo y otra persona negociaron con un fabricante chino y compraron grandes cantidades de HCFC-22, importando el refrigerante a través de los puertos del sur de la Florida. Según el fiscal federal Thomas Watts-Fitzgerald, en ningún momento se permitió a Murillo y a su empresa importar HCFC-22 de China.
El coacusado de Murillo, Norberto Guada, se declaró culpable en 2012 de importar ilegalmente HCFC-22. Cumplió seis meses de prisión y otros seis meses de reclusión domiciliaria, según los registros judiciales.