Así terminó un enfermero que contrabandeaba papelillos empapados en droga en la cárcel de Miami
Un ex enfermero que trabajaba en una prisión acaba de ser sentenciado a seis años de cárcel tras declararse culpable de introducir papelillos empapados en drogas en un centro de detención para presos federales de Miami. A cambio, los detenidos le pagaron miles de dólares y le permitieron que usara gratis un Lamborghini y un Rolls-Royce.
Los reos revendían los papelillos empapados en drogas por $1,500 cada uno en el Centro de Detención Federal, según dijeron los fiscales. La instalación aloja principalmente a acusados que esperan juicio, así como a otros que ya han sido hallados culpables y sentenciados a penas de cárcel.
El ex enfermero, Rubén Montanez Mirabal, de 33 años, fue sentenciado el pasado miércoles por el juez de Distrito José Martínez en una corte federal de Miami tras admitir en un acuerdo de culpabilidad haberse confabulado para pedir sobornos y entregar contrabando a los presos del centro de detención.
El año pasado, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) inició una investigación después que un preso del centro le habló a los agentes sobre la operación de contrabando que llevaba a cabo Montanez Mirabal, de acuerdo con documentos judiciales que se presentaron en el caso.
Los agentes descubrieron que el enfermero entregaba los papelillos empapados en marihuana a los detenidos a cambio de pagos por miles de dólares, además del uso de lujosos autos deportivos que le facilitaba un detenido mediante sus socios, según una declaración que se presentó junto con el acuerdo de culpabilidad del acusado.
Entre de noviembre de 2021 y agosto 2022, Montanez Mirabal le entregó las drogas directamente a los presos o las ocultaba en diferentes donde podían encontrarlas más tarde, dijo la declaración. Montanez Mirabal admitió haber hecho numerosas entregas, entre ellas, una donde escondió 37 papelillos empapados en drogas en un armario de artículos de limpieza cerca de un reo que le pagó por el contrabando, según la declaración.
Los agentes del FBI hallaron las drogas en el armario y las pruebas de laboratorios revelaron que estaban empapados de “marihuana sintética” y que tenían las huellas dactilares del enfermero, dijo el fiscal Edward Stamm, de la Fiscalía Federal de Estados Unidos.
Montanez Mirabal admitió haber entregado entre 100 y 140 papelillos empapados en drogas a presos del centro y que cómplices de los reos le pagaron hasta $1,500 por cada papelillo a través del servicio bancario electrónico Zelle, según los documentos judiciales. El ex enfermero de la prisión declaró también que sabía que los reos revendían los papelillos por $1,500 cada uno a otros detenidos de la instalación.
Traducción de Jorge Posada