Distribuyó más de $16 millones en medicamentos alterados contra este virus y le costará la libertad
Un hombre fue sentenciado el jueves en un tribunal federal de Miami a cuatro años y tres meses de prisión, después de que admitió a principios de este año haber participado en la distribución de al menos $16.7 millones en medicamentos para el VIH adulterados que finalmente fueron dispensados a pacientes desprevenidos en todo Estados Unidos.
Armando Herrera, de 43 años, y sus coconspiradores establecieron compañías en la Florida, Texas, Washington y California que usaron para vender y distribuir medicamentos recetados adulterados, principalmente medicamentos para el VIH, a proveedores farmacéuticos mayoristas desde enero de 2019 hasta noviembre de 2021, de acuerdo con documentos judiciales.
Los fiscales dijeron en la corte que estas compañías podrían haber pagado a Herrera y sus coconspiradores hasta $25 millones por estos medicamentos.
Entre los medicamentos adulterados estaban Truvada y Biktarvy. Un medicamento está adulterado si, entre otras cosas, se sustituyó total o parcialmente por alguna sustancia.
Herrera y sus cómplices obtuvieron licencias de distribuidor mayorista para varias de estas empresas, adquirieron grandes cantidades de “fármacos desviados”, incluidos medicamentos contra el VIH, y los volvieron a envasar para que parecieran adquiridos correctamente a través de canales de distribución legítimos y regulados, señala su denuncia penal.
Luego vendieron y distribuyeron los medicamentos, detalla su denuncia, a coconspiradores adicionales en las empresas en Maryland y Colorado con grandes descuentos, “muy por debajo de los precios disponibles cuando los medicamentos recetados se vendieron a través de canales legítimos de distribución”.
Los investigadores dijeron que Herrera y su gente transfirieron una parte de las ganancias a una empresa que crearon en la Florida.
La operación, según los fiscales, permitía a las empresas de Maryland y Colorado revender y enviar los medicamentos adulterados y de marca falsa a farmacias de todo Estados Unidos, que facturaban a los programas de prestaciones de salud miles de dólares por cada suministro de 30 días de estos medicamentos a pacientes con VIH.
Herrera fue acusado en junio de conspiración para introducir medicamentos adulterados y de marca falsa en el comercio interestatal. Se declaró culpable el 25 de septiembre.