Estafador al Medicare que huyó a Cuba enfrenta sentencia de cárcel en Miami una década después
Hace una década, Ariel Núñez Finalet desempeñó un papel secundario en una red del área de Miami que usó farmacias locales para presentar al Medicare reclamaciones falsas por unos $17 millones en recetas de medicamentos para pacientes que recibían sobornos por medicinas que no necesitaban.
Núñez y otros cuatro miembros de la red huyeron a Cuba con los millones robados al programa financiado por los contribuyentes para evitar un encausamiento federal y “vivir a cuerpo de rey”, según los fiscales. Su parte de la estafa al Medicare: más de $500,000.
Pero se espera que el viernes el ex fugitivo, quien fue arrestado en noviembre y se declaró culpable de una confabulación de estafa a los servicios médicos en enero, sea enviado a prisión varios años por la jueza de distrito federal Kathleen Williams.
‘Vivir como rey en Cuba’
En una presentación judicial que destaca por su franqueza, la Fiscalía Federal presenta a Núñez, de 58 años, como el prototipo de delincuente que estafa al Medicare; uno de los cientos de inmigrantes cubanos que han llegado a Miami y han explotado el programa estadounidense de seguro médico para ancianos y discapacitados robando millones y regresando después a su país para eludir la acción de la justicia.
“Como bien sabe el tribunal, el fraude en la atención médica es tristemente endémico en el sur de la Florida”, escribió el fiscal federal Jospeh Egozi en un memorando de sentencia. “Muchos de esos estafadores son ciudadanos cubanos que huyen a Cuba, entre ellos este acusado y dos líderes fugitivos de esta confabulación, y rara vez rinden cuentas por sus delitos.
“Tan pronto como se enteran de la suspensión de pagos o de una investigación federal, en pocas horas pueden llevar sus ganancias al extranjero, protegidos de la extradición a Estados Unidos debido a la falta de relaciones diplomáticas con Cuba”, escribió Egozi en el memorando.
“El acusado tomó exactamente esa decisión”, añadió. “Después que el dinero del Medicare dejó de fluir en 2015, [Núñez] apostó a que podía vivir como rey en Cuba sin aceptar responsabilidad por sus delitos, a diferencia de alrededor de una docena de sus coacusados [en el encausamiento] que el tribunal [ha] sentenciado desde 2016”.
El abogado defensor de Núñez, José-Carlos Villanueva, dijo que su cliente ya pasó tres años y medio en una prisión cubana y otros ocho meses bajo custodia española antes de su extradición a Miami el año pasado, tiempo que debería aplicarse a su castigo por su condena por fraude al Medicare.
En un memorando de sentencia del tribunal, dijo que Núñez “está sinceramente arrepentido de su conducta delictiva y se da cuenta totalmente del impacto [de] su mala decisión de involucrarse en esta conducta criminal y el efecto que tendrá sobre su familia y su futuro”.
Ex propietario de una farmacia en Hialeah
Núñez, el ex propietario registrado de Lily and Rosy Pharmacy en Hialeah, fue encausado junto con otras 17 personas en la estafa de medicamentos a Medicare en abril de 2016. Fue una de las 10 farmacias de Miami-Dade usadas para estafar al Medicare.
En su papel, Núñez retiró dinero en efectivo de la cuenta bancaria corporativa de la farmacia Lily en incrementos de menos de $10,000 para evitar los requisitos de presentación de informes y dio parte de ese dinero como sobornos a los reclutadores de pacientes y beneficiarios de Medicare, escribió Egozi en el memorando de sentencia. Pero cuando se presentó el encausamiento, Núñez ya había huido a Cuba a través de México pagando por documentos falsos de ciudadanía mexicana.
Según registros judiciales cubanos traducidos, Núñez comenzó a lavar las ganancias del fraude al Medicare en Cuba ya en 2015. Durante los dos años siguientes, usó esos ingresos para ir de vacaciones a Rusia y comprar automóviles y propiedades de lujo en Cuba, donde vivió un “estilo de vida ostentoso”, escribió Egozi en el memorando.
El 4 de julio de 2017, las autoridades de inteligencia cubanas lo arrestaron por cargos de lavado de dinero basados en esas compras de lujo y transacciones financieras diseñadas para ocultar el origen ilícito de los fondos. Las autoridades cubanas se habían enterado de su caso de fraude en Miami por una notificación roja de Interpol que se emitió para su arresto en marzo de 2017.
Núñez fue detenido en Cuba, declarado culpable de estafa al Medicare en un juicio y sentenciado a ocho años de prisión en 2018. Tres años después, sus ocho años de prisión se redujeron a libertad condicional. En 2022, Núñez se trasladó con su familia a México y, al año siguiente, viajaron a España. Núñez fue entonces arrestado por la alerta roja de Interpol y finalmente extraditado a Miami el año pasado.
Abuela prófuga
Otros cuatro acusados en el encausamiento original siguen prófugos de la justicia, según el FBI y la Oficina del Inspector General de Salud y Servicios Humanos. Se trata de los dos líderes de la red de farmacias, Pedro Torres y Antonio Hevia, así como Dora Robaina y Mario Saul Lay.
Robaina, que es abuela, ya había cumplido dos años en un caso anterior de estafa al Medicare en 2005 antes de reincorporarse a las estafas médicas de Miami como captadora de pacientes. En 2011, formaba parte de un escuadrón de reclutadores que suministraban beneficiarios del Medicare a la cadena de 10 farmacias de Miami-Dade controlada por Torres, que pagaba comisiones ilegales con $16.7 millones de ingresos del Medicare por medicamentos recetados que no se suministraban a los pacientes, según el encausamiento.
En septiembre de 2015, un trío de agentes del FBI recibió un soplo de que Torres estaba en un consultorio dental de Hialeah y se dirigió allí para arrestarlo. Pero Torres se escabulló cuando una empleada de la oficina, Robaina, creó una distracción. Gritó en español que el sospechoso había corrido por el pasillo y había salido a la calle.
Los agentes nunca atraparon a Torres, ni a tres de sus socios en la red de farmacias: Lay, Núñez y Hevia, que tenía una condena por fraude a Medicare de 2005. Esos cuatro sospechosos se escabulleron antes de que se presentara el encausamiento en 2016.
Robaina, que compartía una residencia en North Bay Village con Torres, desapareció en algún momento de esa primavera, después que su abogado obtuviera un aplazamiento de un juez federal para entregarse en prisión por su condena por complicidad derivada del incidente de la clínica dental.
Robaina, a quien se le había ordenado entregarse el 10 de mayo de 2016, pidió una prórroga porque el nacimiento de su nieto estaba previsto para 10 días después. El juez de distrito Donald Middlebrooks le permitió entregarse el 10 de junio de 2016.
La prórroga de Middlebrooks —junto con una fianza baja que Robaina había recibido de un juez diferente por su papel como reclutadora de pacientes en el caso principal de la farmacia— fue poco común a la luz de la histórica represión por parte de la judicatura federal y los fiscales del sur de la Florida contra los delincuentes de Medicare, especialmente aquellos con vínculos con Cuba que podían huir fácilmente.
Y, como ha ocurrido antes en algunos casos, Robaina se esfumó.
Los agentes del FBI que rastrean a este tipo de fugitivos sospechaban que Robaina y los otros cuatro se habían fugado a Cuba.
Más de 100 fugitivos
La oficina del FBI en Miami calcula que hay más de 100 acusados prófugos en casos activos de fraude a Medicare en el sur de la Florida. En conjunto, los fugitivos están acusados de robar cientos de millones de dólares al Medicare mediante la presentación de reclamaciones falsas por servicios falsos, incluidos suministros médicos, fisioterapia y medicamentos con receta.
Casi todos los fugitivos son inmigrantes nacidos en Cuba que huyeron a Cuba, México, la República Dominicana y otros países de habla hispana para eludir los juicios federales. Con la excepción de Cuba, varios países extranjeros con tratados de extradición con Estados Unidos han ayudado a las autoridades federales a capturar y devolver a los fugitivos del fraude a Medicare.
Pero la mayoría de las veces, el FBI simplemente atrapa a un fugitivo cuando intentan volver a Estados Unidos, principalmente a través del Aeropuerto Internacional de Miami.