Crimen

Persecución fatal en Broward: muere mujer de 74 años tras detenerse para dejar pasar a la policía

Bonnie Bouffard falleció a los 74 años, víctima inocente de una persecución policial a alta velocidad en el Turnpike de la Florida.
Bonnie Bouffard falleció a los 74 años, víctima inocente de una persecución policial a alta velocidad en el Turnpike de la Florida. Foto cortesía

Una mujer que falleció durante una reciente persecución policial en el Condado Broward se había orillado a un lado del Turnpike de la Florida para ceder el paso, según muestran los registros. Se encontraba a tan solo cuatro millas de su salida, muy cerca de su hogar. Minutos después, perdería la vida.

Su vehículo fue impactado por la sospechosa que huía —una mujer acusada de robar una camioneta—, quien perdió el control tras ser golpeada intencionalmente por un agente de la Patrulla de Caminos de la Florida (FHP). Agentes de la Oficina del Sheriff de Broward (BSO), policías de Coconut Creek y efectivos de la FHP perseguían a la conductora en medio del tráfico de la hora pico en el Turnpike.

En los informes policiales facilitados al Miami Herald están surgiendo nuevos detalles sobre la persecución del 26 de febrero, que resultó en la muerte de Bonnie J. Bouffard, una mujer de 74 años residente en Davie a quien le apasionaban las máquinas tragamonedas y su gato. La persecución también dejó heridos a un agente de la FHP, a un agente del BSO y a un sargento de la policía de Coconut Creek. Otros dos automovilistas inocentes resultaron impactados ese día, según indican los registros, y el Turnpike permaneció cerrado durante varias horas.

La camioneta robada que conducía la mujer contaba con un dispositivo de rastreo activo, según los registros; además, desde el aire, un helicóptero policial la mantenía bajo vigilancia, lo que sugiere que, incluso sin una persecución, la camioneta de trabajo probablemente habría sido localizada de todos modos.

Los registros también plantean interrogantes sobre cómo la conductora logró acceder a la concurrida autopista. Antes de la persecución, la policía la había obligado a detenerse y la había acorralado en la rampa de acceso al Turnpike. A pesar de estar rodeada por cinco policías municipales y un agente del sheriff —junto con sus respectivas patrullas—, logró arrancar a toda velocidad e incorporarse a la vía, donde comenzó a “zigzaguear entre el tráfico y a conducir por la cuneta” antes de acabar con la vida de Bouffard, según consta en uno de los informes policiales.

Bouffard fue la segunda persona en el Condado Broward en fallecer a consecuencia de una persecución policial en un lapso de apenas 16 días. El 10 de febrero, Ronald Wilson, de 73 años, perdió la vida cuando un agente del BSO chocó contra su vehículo en una intersección.

La controvertida maniobra PIT

En ambos incidentes murieron automovilistas inocentes. Ambas persecuciones se desencadenaron originalmente por el robo de un vehículo y escalaron cuando los sospechosos colisionaron contra patrullas policiales, activando los criterios para iniciar una persecución y emplear la controvertida maniobra PIT (Técnica de Inmovilización de Precisión), en la cual un agente intenta empujar la esquina trasera de un vehículo en fuga para hacerlo girar fuera de control y poner fin a la persecución.

Durante la persecución que resultó en la muerte de Bouffard, un agente del BSO intentó realizar una maniobra PIT, pero decidió no ejecutarla debido a la preocupación por el tráfico en hora pico.

Las maniobras PIT son controvertidas dentro de las fuerzas del orden en Estados Unidos, y algunas agencias no las autorizan debido al riesgo de causar lesiones o muerte.

Bouffard vestía un uniforme médico negro y conducía en dirección sur, aproximadamente a una milla al sur de Sunrise Boulevard, tras concluir otra jornada laboral en la clínica Total Orthopaedic Care en Lauderdale Lakes, donde era muy querida. Según el informe del médico forense del condado Broward, ella “observó luces y escuchó sirenas por su espejo retrovisor” y, en cumplimiento de la ley de Florida, se orilló para permitir el paso.

Pero no pasaron.

El patrullero de la FHP Bernard Major, de 33 años, embistió la camioneta Ford F-250 modelo 2022 robada mediante una maniobra PIT. El vehículo impactó contra un muro de concreto y, acto seguido, se estrelló violentamente contra el Nissan Altima 2024 de Bouffard, según indican los registros del caso. Fue declarada muerta en el lugar 19 minutos después, tras intentos fallidos de reanimación, según detalla el informe forense.

Los vecinos de Bonnie Bouffard se mostraron preocupados después de que la policía acudiera a su condominio en Davie tras el accidente del 26 de febrero, en busca de sus familiares directos.
Los vecinos de Bonnie Bouffard se mostraron preocupados después de que la policía acudiera a su condominio en Davie tras el accidente del 26 de febrero, en busca de sus familiares directos. Brittany Wallman The Miami Herald

La mujer detenida y acusada de robar la camioneta, provocar la persecución, causar lesiones a los agentes y la muerte de Bouffard fue identificada como Laiken Lynn Randolph, de 34 años, según los registros facilitados al Miami Herald. Fue fichada bajo un nombre falso que ella misma proporcionó: Anna Giza.

Un gran corazón para los animales

Los compañeros de trabajo y familiares de Bouffard la recordaron este domingo como una colega puntual y confiable, a quien le gustaba fumar, beber, jugar en el casino y disfrutar de la vida. Había superado un cáncer de mama, tenía suerte en las máquinas tragamonedas y sentía un profundo amor por los animales. En su apartamento en Davie, una calcomanía en la ventana dice: “En caso de incendio, por favor, salven a mi gato”.

En su funeral, a las docenas de asistentes se les entregaron pequeñas botellas de su bebida favorita: whisky con sabor a mantequilla de maní.

Mike Brees, amigo de Bouffard desde hacía 45 años, se preguntó en voz alta durante el funeral qué habría pasado si ella simplemente hubiera seguido conduciendo. Ella estaba haciendo lo correcto —o creía estar haciéndolo.

“Podrías haber sido tú. Podría haber sido yo”, dijo Brees. “Podría haber sido mucha gente”.

La Patrulla de Caminos de Florida investiga el accidente que cobró la vida de Bouffard y ha divulgado poca información, aparte de identificar al agente involucrado.

Documentos revelan detalles de la persecución policial

Sin embargo, los documentos publicados por el BSO y la policía de Coconut Creek ofrecen una imagen más clara del accidente y de los hechos que lo precedieron.

Toda la secuencia duró poco más de una hora. Tres automovilistas inocentes fueron embestidos por Randolph, aunque solo el choque con Bouffard se detalla en los registros proporcionados al Herald.

La cronología comenzó con una llamada a la policía de Fort Lauderdale a las 3:52 p.m. del 26 de febrero, informando del robo de una camioneta de trabajo equipada con un dispositivo de rastreo. La señal fue detectada en el noroeste del condado Broward.

La policía de Coral Springs emitió una alerta BOLO (Be On the Lookout). Un agente del BSO reportaba la ubicación del vehículo por radio cada dos minutos.

Según los informes, la camioneta chocó contra un automóvil en Sample Road y continuó su marcha. A las 4:28 p.m. fue avistada por la policía de Coconut Creek y, a las 4:35 p.m., un helicóptero del BSO ya la mantenía bajo vigilancia.

Cuando Randolph intentó ingresar al Turnpike, fue bloqueada por la policía. Un oficial de Coconut Creek se posicionó frente a ella y un agente del sheriff detrás, mientras otros agentes rodeaban la zona.

Intentaron romper la ventanilla. Un oficial lo intentó 12 veces hasta que la herramienta se rompió. Randolph avanzó y chocó contra un vehículo policial; luego puso la camioneta en reversa, impactando contra un agente de la unidad K9 del BSO. Acto seguido, con dos agentes a pie frente a ella, aceleró y embistió nuevamente el vehículo del sargento Brian Mullin.

“Ella chocó mi vehículo patrulla, por segunda vez, con tal fuerza que partió mi eje delantero, dejando mi vehículo inoperable”, escribió Mullin.

Luego huyó —“pasando a escasos centímetros” de dos agentes— y se incorporó al Turnpike.

Mullin sufrió una lesión en la espalda. El agente K9 Raymond Rogers también resultó herido y fue trasladado al hospital.

Randolph continuó a gran velocidad, impactando a otro conductor alrededor de las 4:40 p.m.

“Dado que la conductora embistió intencionadamente a vehículos policiales y aceleró hacia agentes a pie, cometiendo múltiples delitos graves, los agentes iniciaron una persecución vehicular”, señala la declaración jurada.

Una mujer que se identificó como Anna Giza fue arrestada tras una persecución y un choque fatal en el Turnpike, a la altura de Plantation, el pasado 26 de febrero. Posteriormente, la policía la identificó como Laiken Lynn Randolph, de 34 años.
Una mujer que se identificó como Anna Giza fue arrestada tras una persecución y un choque fatal en el Turnpike, a la altura de Plantation, el pasado 26 de febrero. Posteriormente, la policía la identificó como Laiken Lynn Randolph, de 34 años. Policía de Broward

El agente Gerald Wengert intentó una maniobra PIT, pero desistió por el tráfico. Unos 30 segundos después, el patrullero Major la ejecutó, provocando el choque fatal. La muerte se reportó a las 4:59 p.m.

No fue posible contactar a Major, quien resultó herido y aún no ha recibido el alta médica.

Su abogado sindical, Michael Braverman, afirmó que la responsabilidad recae en la conducta de la sospechosa.

“Esta persona mostró un desprecio increíblemente flagrante por la seguridad de todos”, dijo. “Fue su conducta la que provocó esas muertes”.

Braverman relató que presenció la persecución y vio múltiples patrullas en la autopista.

“Es una tragedia. Nadie quiere que alguien resulte herido como daño colateral”.

Bill Smith, presidente del capítulo de la FHP dentro de la Florida PBA, sostuvo que la respuesta fue justificada.

“Cuando alguien intenta embestirte con un vehículo que pesa miles de libras, es evidente que puede matarte”, afirmó. “Es un suceso lamentable. Por eso se les llama accidentes”.

La fianza de Randolph se fijó en 3.5 millones de dólares. Permanece detenida en la cárcel del condado Broward, en Pompano Beach.

La Oficina del Defensor Público declinó representarla tras conocer vínculos personales con la víctima.

Su abogada, Maria Della Guardia, dijo que no podía comentar.

Los reporteros del Miami Herald David Goodhue, Sofia Saric y Milena Malaver contribuyeron a este reportaje.

Brittany Wallman
Miami Herald
Brittany Wallman joined the Miami Herald in 2023 as an investigative journalist. She has been a reporter in South Florida for 25 years, and shared in the South Florida Sun Sentinel’s 2019 Pulitzer Prize for Public Service, for coverage of the Parkland school shooting. She grew up in Iowa and Oklahoma. Brittany is a graduate of the University of Florida.
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