Elecciones

DeSantis busca apoyo en los suburbios y se presenta como el candidato de la ley y el orden

Con cuatro días para la elección del gobernador en uno de los comicios más polémicos de la Florida en décadas, el republicano Ron DeSantis está apuntalando enclaves suburbanos y regresando a sus raíces al ir de campaña con el presidente Donald Trump.

Si bien algunos estrategas creen que el último impulso de una campaña debería hacer énfasis en las ciudades más pobladas del estado, DeSantis está visitando lugares como Coral Springs, Melbourne, Tarpon Springs y Sun City Center, además de algunas apariciones rápidas en grandes áreas urbanas como Jacksonville.

Mientras tanto, su compañera de carrera, la representante estatal Jeannette Núñez, ha sido una presencia constante en Miami, su hogar.

Esa estrategia se basa en encuestas y modelos internos de la campaña, que revelan áreas en las que DeSantis podría ser vulnerable y están trabajando para aumentar la votación en esos lugares.

Algunos de esos enclaves ya se consideraban baluartes republicanos, un hecho que podría explicar las preocupaciones de que los conservadores no están listos para apoyar a DeSantis.

Los demócratas han usado videos de algunos mítines para provocar a DeSantis refiriéndose a pequeñas multitudes.

Pero Alex Patton, un estratega republicano de Gainesville que no trabaja para la campaña de DeSantis, dijo que esta es una táctica inteligente para concentrarse en poblaciones específicas donde los candidatos consideran que pueden lograr mejores resultados.

Específicamente, dijo que hay un “rompimiento” de las mujeres republicanas con educación universitaria del resto de la base en todos los casos de candidatos republicanos, posiblemente debido a Trump.

“Si estás desarrollando una campaña en la base, necesitas que la base vuelva a casa”, dijo Patton. “Creo que se aplica a la totalidad de la administración republicana. Han sido dos años de caos y por alguna razón, a las mujeres con educación universitaria no les gusta”.

Si bien muchas encuestas muestran a Gillum con una ligera ventaja, la batalla no está decidida. Y hasta el momento el Partido Republicano ha obtenido más votos en la votación temprana.

“Tengo la sensación de que [DeSantis] finalmente está empezando a hacer campaña con un poco más de profesionalismo y se está componiendo”, dijo Aubrey Jewett, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Florida Central. Dijo que la campaña de DeSantis inmediatamente después de ganar la primaria se encontraba en completo desorden debido a su polémico comentario de no “monear [revolver, descomponer] las cosas” en Fox News (N del T: la frase en inglés fue monkey up, que fue interpretada como una referencia racista al usar el término monkey=mono contra su adversario).

Después de semanas de titulares destacando las asociaciones de DeSantis con figuras de la derecha que han hecho declaraciones racistas, la campaña contrató a una nueva presidenta de campaña, Susie Wiles, que ayudó a Trump a la victoria en el estado indeciso más grande del país y que convirtió a DeSantis en un candidato viable.

Además de energizar la base, DeSantis también está tratando de capturar a los más moderados presentándose como el candidato de la ley y el orden, y defendiendo otros temas populares como impuestos más bajos y aguas más limpias.

Su campaña ha sido testigo de un alud de avales del sindicato de la Policía y de más 50 jefes policiales, según la campaña, incluido Bob Gualtieri, del condado Pinellas.

El lunes, la Republican Governors’ Association lanzó un anuncio televisivo que mostraba a jefes policiales conservadores que decían que tenían “inquietudes” sobre Gillum.

“Andrew Gillum está conectado con las fuerzas más radicales de Florida”, dice el jefe de la Policía del condado Flagler, Rick Staly, en el anuncio.

Se refieren al apoyo de Gillum a un grupo de activismo por la justicia penal llamado Dream Defenders, más conocido por su protesta que duró un mes en el Capitolio de Florida luego de la absolución de George Zimmerman en el 2013, quien en el 2012 disparó y mató a Trayvon Martin, un adolescente negro de Miami-Dade que iba desarmado.

Gillum firmó un compromiso que incluía su apoyo a los “Documentos de Libertad” del grupo, con un lenguaje que ha ofendido a algunos en las fuerzas del orden.

Gillum ha sido apoyado por otros jefes policiales, como Russell Gibson, del condado Osceola, y Walt McNeil, del condado Leon.

“El alcalde ha sido un fuerte aliado los cuerpos policiales en Tallahassee, invirtiendo en agentes adicionales para ayudar a reducir la delincuencia en toda la ciudad”, escribió la portavoz de la campaña Johanna Cervone en una declaración. “Como dijo anteriormente el alcalde Gillum, no tomará dinero de la industria de las prisiones privadas y, en cambio, invertirá en la vigilancia comunitaria, justicia inteligente y estrategias en un trabajo con las comunidades para reducir la delincuencia y crear mejores oportunidades para todos los floridanos”.

Contra este telón de fondo de la política policial se encuentran los dos mítines de Trump en Fort Myers y Pensacola, diseñados para motivar a los republicanos en un estado donde Trump ha vinculado su propio éxito a una victoria de DeSantis. Y altos funcionarios del gobierno, como Kellyanne Conway y el vicepresidente Mike Pence, también han colaborado con DeSantis.

“Si ustedes toman medidas y se unen a mí y trabajan duro, estoy seguro de que tendremos éxito el 6 de noviembre”, dijo DeSantis a una multitud el miércoles por la mañana en un restaurante en Punta Gorda, antes de lanzarse a lo que se ha convertido en su eslogan de la campaña electoral: “Y juntos protegeremos el futuro de Florida para las generaciones venideras”.

  Comentarios