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¿Podrá un candidato negro llegar a gobernador de Florida? Gillum apuesta a cambiar la historia

Andrew Gillum dice que los votantes ya han respondido la pregunta de si Florida está lista para elegir a un gobernador negro: dos veces pusieron al estado en manos del expresidente Barack Obama.

Sin embargo, esta sigue siendo una pregunta abierta para Gillum, el candidato demócrata a gobernador que el viernes hizo campaña con Obama en Miami. Y ha requerido una estrategia deliberada mientras el alcalde de Tallahassee aspira al puesto de gobernador.

Gillum desde el principio intentó minimizar el tema de la raza y le dijo a CNN en una entrevista poco después de que ganara la primaria demócrata que estaba “compitiendo para ser el gobernador de Florida. Solo que soy negro”.

Pero desde entonces, la raza ha jugado un papel central, ya que los correligionarios de Gillum acusan a su rival republicano de jugar esa carta en la carrera, al advertirles a los floridanos el día después de las primarias de no “monear” eligiendo a Gillum.

Gillum, el primer candidato demócrata negro a la gobernación de Florida, sin duda ha emocionado a la base del partido. Con menos de 40 años y sin disculparse por ser liberal, Gillum ha atraído la atención nacional con su dominio de las redes sociales y sus frecuentes y populares apariciones en todo el estado. Se espera que el entusiasmo que generó energice al actual senador Bill Nelson, un centrista más cauteloso.

Gillum le dijo al Miami Herald el jueves que su campaña tiene un solo mensaje, independientemente de la raza: “Hablo con el público blanco de la misma manera que lo hago con el público negro”, dijo mientras tomaba un descanso tras ir de puerta en puerta en Richmond Heights, su hogar de la infancia. “No creo que haya problemas por tratar de cambiar de código”.

Dijo que hizo el mismo llamado, incluso en las partes más republicanas del estado: “Mi experiencia vivida es muy parecida a la de muchas personas en este estado que se levantan cada día, tratando de abrirse camino a sí mismas y a sus familias. Cuando nos podemos ver en ese nivel humano, entonces algunas de las barreras superficiales que creemos que nos dividen se vuelven mucho menos divisivas”.

Sin embargo, los estrategas y los afroamericanos que han buscado un puesto político en el estado dicen que se les pide a los candidatos negros, particularmente en el sur, que cumplan con expectativas que no se requieren para los candidatos blancos. Tienen que demostrar mucho más que los candidatos blancos que pueden recaudar dinero y, quizás de una forma más crítica, dicen que los candidatos negros necesitan que los votantes blancos se sientan cómodos.

Gillum lo reconoció en una entrevista del Daily Show a principios de esta semana, en la que también argumentó que la cuestión de la raza fue resuelta con las victorias de Obama. Pero continuó diciendo que teme que su oponente, el exrepresentante Ron DeSantis, y el presidente Donald Trump estén contando con enfadarlo. Gillum no usó las palabras exactas, pero resultaron familiares a los estrategas políticos negros que dijeron que los candidatos negros corren el riesgo de hacer el papel del “negro enojado”.

“Lo que DeSantis y Trump quieren hacer es arrastrarme a la alcantarilla con ellos”, dijo Gillum. “Pueden sobrevivir ensuciándose. No puedo sobrevivir ensuciándome, porque lo que quieren hacer es adaptarme a un estereotipo. Tengo que estar fresco y sereno. Preciso, no defensivo, pero también con la capacidad de lanzar un golpe cuando sea necesario”.

El exsenador estatal Daryl Jones, quien en el 2002 se convirtió en el primer afroamericano en postularse para gobernador, dijo que la política racial en Florida ha mejorado, pero que los candidatos negros todavía tienen poco margen de error.

“Se trata de confianza, y no es fácil de ganar”, dijo Jones. Él dice que Gillum se lo está ganando al ser consistente: un progresista en las primarias que no ha moderado sus posiciones para la elección general.

Cuando se postuló para la Cámara de Florida en 1990, Jones dijo que rechazó la sugerencia de su gerente de campaña de no usar carteles con su foto en los vecindarios blancos. El distrito tradicionalmente demócrata se había volcado cuatro años antes cuando un demócrata afroamericano perdió frente a un republicano blanco, y Jones dijo que su campaña temía una repetición.

“Dije ‘¿Cómo vas a engañar a la gente?’”, dijo Jones. “Lo tienen que saber, así que ponlos en todas partes. Lo hicimos y me eligieron de todos modos. No puedes ser diferente, tienes que ser constante en cualquier lugar al que vayas y dejar a las personas con la comodidad de ser quien eres”.

A pesar de su renuencia declarada a utilizar la raza como un tema, Gillum se ha esforzado por defenderse contra una serie de preguntas sobre su participación en una investigación del FBI sobre la corrupción en Tallahassee.

“El objetivo es, obviamente, utilizar mi candidatura como una forma de reforzar, francamente, los estereotipos sobre los negros”, dijo Gillum en un video de Facebook después de que se publicaran los récords que sugieren que un agente del FBI que se hizo pasar por urbanizador había pagado un boleto de Gillum para asistir a Broadway a ver el musical Hamilton durante un viaje a Nueva York en el 2016. Nadie ha sido acusado de corrupción en la investigación y Gillum ha dicho que los agentes le aseguraron que él no era un objetivo en la pesquisa.

Los estrategas externos sugieren que a los candidatos negros les sale mejor no hacer de la raza un tema durante una campaña en Florida, donde la tensión racial sigue siendo un factor muy importante.

“El estado sigue teniendo el 68 por ciento de los votantes blancos y los votantes hispanos no siempre van a votar por una minoría por encima de un blanco”, dijo Brad Coker, director general de Mason-Dixon Polling, con sede en Florida. “Esas son solo estadísticas y números y no más que eso”.

Coker fue el encuestador del demócrata Doug Wilder, quien ganó las elecciones en Virginia en 1989, convirtiéndose en el primer gobernador afroamericano electo en la historia de Estados Unidos. Wilder dirigió una campaña conservadora, neutral con respecto a la raza, evitando en gran medida la política racial, dijo Coker.

“Fue directo al corazón de los votantes que debían estar diciéndose: ‘No, no puedo votar por ese tipo’, y se los ganó”, dijo Coker de Wilder. “Si miras a los políticos negros que han ganado en los estados del sur, han tomado el camino moderado, ‘estoy contra el control de armas, estoy contra los aumentos de impuestos”.

Sin embargo, Coker dice que la raza jugó un factor en la elección de Wilder. La encuesta a boca de urna daba a Wilder la victoria por 6 puntos. Pero ganó por menos de medio punto porcentual, y algunos votantes dijeron a los encuestadores que la raza fue una razón para su decisión.

“La raza es un factor. A nadie le gusta hablar de eso, es un tabú”, dijo Coker. “Votan según la raza y no hablan de eso. Es un hecho”

Pero Coker sostiene que, más significativamente, los demócratas de Florida no han ganado una carrera de gobernador en 20 años. Los partidarios de Gillum dicen que los demócratas han sido demasiado tímidos y que su candidato está argumentando que tendrá éxito al energizar a los votantes atraídos a posiciones más liberales que sus predecesores.

Coker dijo que cree que un candidato negro podría ganar. Florida es mucho más diversa que la mayoría de los estados del sur, pero se muestra escéptico de que un candidato que se inclina hacia la izquierda sea aceptado.

“No me sorprendería si los floridanos eligieran a un demócrata negro. Lo que me sorprendería es que eligieran a un demócrata negro que tenga la agenda más progresista, la agenda de Bernie Sanders, de Elizabeth Warren”, dijo.

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