Elecciones

‘El trumpismo no es el futuro’. El legislador Carlos Curbelo reflexiona sobre su derrota electoral

Demócrata Mucarsel-Powell derrota a Carlos Curbelo

La demócrata Debbie Mucarsel-Powell da su discurso de victoria durante su fiesta de la noche electoral en Black Point Ocean Grill en Cutler Bay el martes 6 de noviembre de 2018 tras ganar el escaño del distrito 26.
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La demócrata Debbie Mucarsel-Powell da su discurso de victoria durante su fiesta de la noche electoral en Black Point Ocean Grill en Cutler Bay el martes 6 de noviembre de 2018 tras ganar el escaño del distrito 26.

Carlos Curbelo tuvo que librar una guerra en dos frentes, y no pudo ganar.

Los demócratas gastaron más dinero en el distrito de Curbelo que en cualquier otro del país, en una campaña de televisión centrada en los servicios médicos. Donald Trump pasó las últimas semanas de la campaña de las elecciones intermedias del 6 de noviembre criticando a los inmigrantes, lo que no ayudó a Curbelo, que representa un distrito de mayoría hispana, meses después de liderar una infructuosa rebelión republicana para obligar al Congreso a tomar medidas sobre el tema.

Y la contrincante demócrata de Curbelo, Debbie Mucarsel-Powell, logró evitar los errores estratégicos y éticos que la costaron el escaño al entonces representante Joe García, el demócrata a quien Curbelo derrotó en el 2014 y el 2016.

Esa combinación llevó a que perdiera por 1.8 puntos porcentuales.

“Creo que el factor principal en mi carrera fue el gasto”, dijo Curbelo, trabajando desde una cafetería en Washington durante sus últimas semanas en el cargo. “Mi contrincante gastó mucho más que yo y muchos de los electores que votaron, especialmente a última hora, votaron por todos los candidatos demócratas. Yo diría que esa fue la diferencia. La ola de publicidad política y ataques funciona, a pesar de que todos dicen que lo rechazan”.

Mucarsel-Powell le arrebató a Curbelo el escaño por el Distrito 26 en la Cámara de Representantes, lo que dio un importante triunfo al Partido Demócrata en la Florida y en una señal de que el conservatismo independiente de Curbelo no fue suficiente.

La evaluación de Curbelo de su propia carrera es un reconocimiento a los demócratas a nivel nacional, quienes consideraron una afrenta personal que Curbelo ganara, por más de 11 puntos porcentuales, en el escaño de mayor inclinación demócrata en el país.

En vez de repetir errores como respaldar la infructuosa campaña de Annette Taddeo en las primarias contra Joe García hace dos años, el Comité Congresual Demócrata de Campaña (DCCC) alentó a Mucarsel-Powell a postularse desde el principio y lanzó una campaña centrada en los servicios médicos en un distrito donde casi 100,000 personas están inscritas en el Obamacare. El DCCC gastó poco menos de $7.2 millones para derrotar a Curbelo, la mayor cantidad de dinero invertida por los demócratas en cualquier carrera en el país.

A finales de septiembre, la campaña de Mucarsel-Powell y el DCCC comenzaron a gastar $1 millón a la semana en anuncios políticos relacionados con los servicios médicos y mantuvieron ese ritmo hasta el 6 de noviembre. En comparación, el Comité Nacional Congresual Republicano (NRCC) gastó poco más de $1 millón en un anuncio de televisión que trató de presentar a Mucarsel-Powell como una persona poco confiable debido al trabajo anterior de su esposo para una compañía de Miami que era propiedad parcial de un oligarca ucraniano.

Pero Mucarsel-Powell evitó una primaria demócrata y prácticamente no cometió errores en la campaña, lo que dificultó que las críticas de los republicanos pegaran. Y Curbelo no tuvo otro remedio que hacer campaña sobre un proyecto de ley tributario que ayudó a redactar y que perdió popularidad a medida que la campaña se acercaba a su final, y lo obligó a defender su voto para derogar el Obamacare.

Trump, descrito por Curbelo como un “acaparador de los medios” que restaba fuerza a sus mensajes y los de otros grupos republicanos, decidió mantener a toda costa el control del Senado a costa de republicanos en distritos suburbanos, como Curbelo. En enero, el legislador republicano miamense Mario Díaz-Balart representará al distrito congresual más poblado del país con su escaño, porque los republicanos perdieron suburbios como el Condado Orange, California. Miami-Dade County tendrá cuatro demócratas representando los cinco distritos de ese territorio.

“La narrativa nacional en las últimas semanas [de la campaña] fue muy negativa en términos del tema de la inmigración, lo que se habló sobre el derecho a la ciudadanía por nacimiento, el circo sobre la caravana [de migrantes procedente de Centroamérica]”, dijo Curbelo. “Con todo esto, la idea de que la política es local es cada vez menos cierto. Yo pude preservar mi identidad, pero no entre la cantidad suficiente de electores, especialmente ante la diferencia del gasto entre las campañas”.

Los republicanos nacionales no abandonaron a Curbelo, como ocurrió con otros titulares en las últimas semanas de la campaña. El Congressional Leadership Fund, un supercomité de acción política que respalda a republicanos, y el NRCC siguieron publicando anuncios hasta el día de las elecciones, aunque los demócratas los superaron en el gasto.

Giancarlo Sopo, ex asistente de Joe García y estratega de comunicaciones quien apoyó a Curbelo en la campaña, analizó los votos a nivel de precintos electorales en la carrera de Curbelo. Las cifras indican que a Curbelo le fue mejor que a los republicanos Rick Scott y Ron DeSantis en todos los precintos de Miami-Dade. Pero Mucarsel-Powell tuvo un mejor desempeño en el sur de Dade, derrotando a Curbelo por márgenes más amplios y con una mayor asistencia a las urnas que demócratas anteriores.

Ahora que la campaña terminó, Curbelo queda libre para rumiar sobre el futuro de un Partido Republicano donde los que siguen en cargos electos dependen cada vez más del presidente. Curbelo no llegó a decir que el país estaría mejor si Trump perdiera la reelección en el 2020, pero sí dijo que el Partido Republicano tiene que comenzar a prepararse para después de la era de Trump.

“El partido tiene que entender que para defender un gobierno limitado y de libre empresa, el trumpismo no es el futuro de tal partido”, dijo Curbelo. “Todos tienen que entender que el capítulo posterior a la era de Trump tiene que comenzar a escribirse ahora. No importa cómo la Casa Blanca o los demás desean presentarlo, puesto que Donald Trump ha dominado la política republicana y los republicanos han perdido 47 escaños en la Cámara”.

Curbelo dijo que lo que más lo enorgullece en sus cuatro años en el cargo es lo hizo en materia de inmigración, en que varios republicanos se alinearon con demócratas para encontrar una vía potencial a la ciudadanía para 600,000 inmigrantes jóvenes conocidos como dreamers. El intento no funcionó, y un plan respaldado sólo por los republicanos tampoco se aprobó.

“Aunque no logramos que se aprobara ese proyecto de ley... obligamos a la institución a tratr el tema de la inmigración, hacerle frente, hicimos que los representantes votaran, y eso fue positivo para el sistema”, dijo Curbelo. “... Ese ejercicio valió la pena y se concretó porque 23 de nosotros decidimos arriesgar nuestro nombre”.

Curbelo dijo que deja el cargo sin ningún reproche, aunque votar contra la derogación del Obamacare pudiera haberlo salvado. También creó el grupo bipartidista Climate Solutions Caucus, que enfrenta un futuro incierto porque la mitad de los miembros republicanos perdió la reelección este año.

“Lo que sucede mucho este tipo de elecciones es que los legisladores centristas se marchan y tienen que empezar de nuevo”, dijo Curbelo. “Eso no es nada nuevo. Todo data de cuando [James] Madison, la solución para dos facciones contrarias era más facciones encontradas. Así que quizás la solución es un tercer partido o un movimiento dentro del Congreso para crear el equivalente de un tercer partido”.

Curbelo dice que en este momento no está planeando postularse de nuevo al escaño, aunque pudiera postularse a la alcaldía de Miami-Dade en el 20202. A corto plazo, planea trabajar en asuntos de inmigración, el medioambiente y la deuda nacional, y apoyar a funcionarios públicos con posturas similares “dispuestos a arriesgarse” sobre esos temas.

“Yo he trabajado para mí toda la vida. Nunca he tenido una entrevista de trabajo y espero no tener que hacerlo ahora”.

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