Miles de boletas por correo en Miami-Dade y Broward fueron rechazadas
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Wayne Tinker fue uno de los más de 262,000 electores del Condado Miami-Dade que votaron por correo en las elecciones primarias de la semana pasada, y entre los miles de electores cuyas boletas no contaron.
Como residente de la residencia de ancianos Jackson Memorial Long-Term Care Center en Allapattah, Tinker, de 65 años, confió en el Servicio Postal para que su boleta llegara a tiempo. Pero los registros obtenidos por el Miami Herald muestran que su boleta y las de ocho residentes más del centro, cerrado a los visitantes debido a la pandemia de coronavirus, no se recibieron hasta el día siguiente de las elecciones.
Sus votos estuvieron entre más de 10,000 rechazados en el sur de Florida durante las elecciones del 18 de agosto, porque una cantidad sin precedentes de electores optó por votar por correo. En todo el estado se rechazaron al menos el doble de esa cantidad de boletas, según Dan Smith, profesor de la Universidad de Florida que rastrea y estudia las boletas por correo rechazadas en la Florida.
Y en las elecciones presidenciales de noviembre se espera que el número de votos rechazados en la Florida se dispare a medida que los patrones de votación impulsados por coronavirus chocan con las leyes de votación por correo en el estado.
“La pandemia está obligando a las personas a un proceso en el que aumentan las probabilidades de que su boleta se rechace”, dijo Smith en una entrevista.
En la Florida, donde cualquier persona puede solicitar una boleta por correo sin dar razón, hay dos reglas principales: el plazo para que cuente es las 7 p.m. del día de las elecciones y que su firma sea la que aparece en los registros. Aunque las boletas emitidas en persona rara vez son invalidadas, los estudios de Smith han concluido que alrededor del 1% de las boletas por correo fueron rechazadas en todo el estado en las elecciones presidenciales de 2012 y 2016, una estadística que puede tener consecuencias serias en resultados electorales muy parejos.
Y en un estado conocido por las votaciones más ajustadas en noviembre, los supervisores de elecciones se preparan para un aumento histórico en la número de boletas por correo este año, incluso en momentos que el Correo advierte que el plazo para solicitar y enviar las boletas por correo hace que sea más probable que los votos lleguen demasiado tarde para contarse.
“Mi mensaje a los votantes es: No esperen”, dijo Christina White, supervisora de Elecciones de Miami-Dade. “Cuando reciba su boleta, llénela y envíela en un par de días, sin olvidar firmarla”.
En estas elecciones, las discusiones sobre el voto por correo han estado dominadas por acusaciones, en su mayor parte infundadas, del presidente Donald Trump de que el voto por correo en general está plagado de fraude. Pero en la Florida, las controversias en torno al voto por correo a menudo se han centrado en las boletas rechazadas y las leyes que regulan cuando las boletas cuentan.
La Legislatura estatal, liderada por los republicanos, tomó medidas el año pasado para ayudar a los votantes a arreglar los problemas de firmas con las boletas por correo al exigir a los funcionarios electorales que llame, envíen un email o un mensaje de texto a los electores “tan pronto como sea posible” después de que una boleta se considera con problemas. Pero los legisladores dejaron intacto el plazo de las 7 p.m. del día de las elecciones para recibir las boletas por correo.
Ese plazo y la prohibición de la recolección de boletas, un proceso que permitía a una persona entregar varias boletas a nombre de otras, fueron impugnados la víspera de las elecciones primarias presidenciales de marzo por varios electores floridanos y organizaciones de izquierda, pero el caso se resolvió el mes pasado cuando las organizaciones republicanas se involucraron en el proceso jurídico. El resultado: el estado debe lanzar una campaña de educación electoral.
“Esta demanda fue una agresión a las fuertes protecciones contra el fraude por correo en la Florida”, dijo el asesor jurídico del Partido Republicano de la Florida, Ben Gibson, en un comunicado después de solucionarse la demanda. “Seguiremos luchando contra cualquier esfuerzo de los demócratas para comprometer la seguridad de las elecciones en la Florida”.
Los datos electorales disponibles solamente para las campañas políticas y obtenidos por el Miami Herald esta semana, correspondientes a las elecciones primarias del 18 de agosto en Miami-Dade, sugieren que los electores en todo el condado y de todo el espectro político tienen razones para estar preocupados sobre si su boleta será contada. El elector puede evitar la mayoría de los problemas si sigue las reglas al pie de la letra.
Al menos 1,843 boletas de republicanos fueron rechazadas en las elecciones del 18 de agosto, así como 3,719 de demócratas. Los independientes, los electores sin afiliación partidista, fueron los más afectados: emitieron el 21% de todas las boletas por correo en las elecciones de agosto pero fueron responsables de 27% de todas las boletas rechazadas. Alrededor de 3.5% de todas las boletas por correo emitidas por electores independientes fueron rechazadas, en comparación con alrededor de 2% de los republicanos y alrededor del 2.7% de los demócratas.
Esas cifras siguieron a un diluvio de 2.3 millones de boletas por correo en toda la Florida, porque los partidos políticos y la pandemia llevaron a los lectores a inscribirse para votar por correo en cifras sin precedentes. De los casi 3.9 millones de electores en todo el estado que participaron en las elecciones del 18 de agosto, 60% votó por correo, 25% el día de las elecciones y alrededor del 15% en los centros de votación anticipada que funcionan durante aproximadamente dos semanas antes de las elecciones en la Florida.
Un portavoz de la División de Elecciones de la Florida dijo que el estado aún no tiene un conteo final debido a la cantidad de boletas por correo rechazadas en toda la Florida, y no lo terminará hasta finales de septiembre. Pero Smith, el profesor universitario experto en la materia, dijo que los datos que obtuvo a través de fuentes políticas muestran que el número era mayor de 20,000 a mediados de semana.
Smith analiza los datos rechazados por correo en parte para encontrar disparidades en los índices de rechazo. Su investigación ha determinado que los electores de entre 18 y 21 años tenían ocho veces más probabilidades de que les rechazaran la boleta por correo que los electores de 65 años y mayores en las elecciones de 2016 y 2018.
Del mismo modo, Smith y varios colegas han descubierto que las boletas por correo emitidas por los electores negros e hispanos tienen más probabilidades de ser rechazadas que las de votantes blancos, y que los votos emitidos por los nuevos votantes por correo eran más propensos a ser invalidados que los emitidos por los votantes familiarizados con el proceso.
“Si vas a pasar por el proceso, probablemente quieres que tu voto cuente”, dijo Smith.
Las boletas por correo pueden ser rechazadas por muchas razones. A veces los electores colocan varias boletas en un solo sobre. A veces votan por correo y luego mueren antes del día de las elecciones. A veces la firma no coincide con lo que está en los archivos. Y, más comúnmente, no firman la boleta.
Cuando falta un mes para que los electores empiecen a recibir nuevamente las boletas por correo, varios candidatos se reunieron fuera de la sede de la supervisora de Elecciones de Miami-Dade esta semana para pedir a los funcionarios electorales estatales y locales que encuentren una solución para reducir el número de votos rechazados.
“Sabemos que aunque sea demasiado tarde para este ciclo electoral, pero pedimos al Departamento de Estado Laurel Lee y a la supervisora de Elecciones, Christina White, que trabajen para encontrar una solución para que podamos asegurarnos de que estas boletas cuenten”, dijo Jessica Laguerre Hylton , una demócrata que perdió por 221 votos la primaria por un escaño en la Cámara estatal.
Hylton se unió a Rhonda Rebman López, una republicana que perdió las primarias a la Cámara por 148 votos. “Tenemos que asegurarnos de que cuente el voto de todos los electores que hayan votado en estos tiempos sin precedentes de pandemia”, dijo.
White, la supervisora electoral de Miami-Dade, se está preparando para enviar cerca de 500,000 boletas por correo a principios de octubre, más de lo que envió en todas las elecciones presidenciales de 2016. Pero ella y otros funcionarios electorales presionaron en contra de extender el plazo de la noche electoral en un tribunal federal este año cuando tres grupos progresistas y siete electores demandaron al estado para exigir que se contaran todas las boletas.
White, cuyo despacho alentó la votación por correo en esta temporada electoral, argumentó en el tribunal que la ampliación del plazo dejaría fuera de control todo el calendario postelectoral.
White declaró al Miami Herald que está animando a los votantes a llenar y enviar sus boletas por correo tan pronto como las reciban, en parte para asegurar que lleguen a tiempo, pero también para dar a esos electores tiempo para “curar” un problema en caso que las autoridades identifiquen problemas en sus boletas, través de llamadas telefónicas, mensajes de texto e email, que se les pide cuando solicitan las boletas por correo, si hay un problema con su boleta para que puedan solucionarlo antes del día de las elecciones.
Traducción de Oscar Díaz.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de agosto de 2020 a las 8:00 a. m..