Elecciones

Biden celebra victoria y promete gobernar como un ‘presidente para todos’ en mensaje de unidad

Con un llamado a la unidad y a dejar atrás la hostilidad que ha caracterizado la vida política del país en los últimos cuatro años, el presidente electo Joe Biden celebró su victoria en unas históricas elecciones en un discurso el sábado en la noche, en el que prometió trabajar para controlar la pandemia de coronavirus, impulsar la economía y luchar contra el racismo sistémico.

El ex vicepresidente Biden sobrepasó los 270 votos electorales necesarios para convertirse en el próximo presidente de Estados Unidos, tras derrotar a Donald Trump en Pennsylvania, en unas elecciones que estuvieron cerradas hasta el final y mantuvieron en vilo a estadounidenses y al resto del mundo.

“Prometo ser un presidente no para dividir sino para unificar, que no ve estados azules y rojos, sino solo Estados Unidos de América. Estoy orgulloso de ser demócrata pero gobernaré para todos, dijo Biden en su discurso de victoria en Wilmington, Delaware. “Quise este puesto para restaurar el alma de América”.

“Es tiempo de sanar”, agregó.

Mientras tanto, el presidente Donald Trump no ha concedido la derrota y se mantuvo cuestionando los resultados en Twitter durante el día pese a que su campaña no ha mostrado evidencia de un fraude generalizado.

En su inauguración en enero del 2021, Biden, quien en dos semanas cumplirá 78 años, se convertirá en el presidente número 46 de Estados Unidos. Su compañera de fórmula, la senadora Kamala Harris, también hará historia al ser la primera mujer y la primera afroamericana, de ascendencia asiática y caribeña, en llegar a la vicepresidencia.

Emocionada y entre vítores de sus seguidores reunidos en Wilmington, Harris recordó a su madre, una inmigrante de la India, y dio a crédito a Biden por romper “el techo” y nominar a una mujer como vicepresidente.

“Estoy pensando en ella y en la generación de mujeres, mujeres negras, asiáticas, hispanas, mujeres nativas americanas, que a lo largo de la historia de nuestra nación han allanado el camino hasta esta noche,” dijo Harris. “Si bien seré la primera en este puesto, no seré la última porque todas las niñas que miran esta noche ven que este es un país de posibilidades”.

El sábado por la mañana, CNN y AP fueron los primeros en declarar a Biden presidente electo tras la publicación de resultados adicionales en Pennsylvania. Según el conteo de AP, que ya declaró victorioso al candidato demócrata en Arizona, el ex vicepresidente tenía 290 votos del colegio electoral. Según CNN y otros medios que aún no han proyectado ganador en Arizona, Biden alcanzó 273 votos.

A esos se suman los seis votos de Nevada que Biden obtuvo en la tarde. La cifra final podría ser mayor, porque el conteo sigue delante en Georgia y Arizona.

Biden también ganó el voto popular, con 74 millones de votos, 4 millones más que Trump, gracias a una masiva participación en los comicios. El ex vicepresidente alcanzó más votos que cualquier otro candidato en la historia del país, pero una cantidad significativa de estadounidenses votaron por su rival.

“Los números nos cuentan una historia clara y convincente. Vamos a ganar esta carrera... con una clara mayoría de la nación con nosotros,” dijo Biden en un discurso el viernes horas antes de declararse ganador.

Durante el jueves y el viernes, tras un conteo que el propio Biden calificó de “lento” y “adormecedor”, el ex vicepresidente fue acortando la distancia en Pennsylvania, de cientos de miles de votos por debajo de Trump a solo 18,000 el viernes por la mañana. Mientras continuaba el conteo de boletas, provenientes mayoritariamente de Filadelfia, el presidente vio desaparecer su ventaja y Biden tomó la delantera. Fue declarado ganador por aproximadamente 30,000 votos.

La senadora Kamala Harris se convirtió en la primera mujer electa a la vicepresidencia de Estados Unidos.
La senadora Kamala Harris se convirtió en la primera mujer electa a la vicepresidencia de Estados Unidos. Pedro Portal pportal@miamiherald.com

El sábado, Biden iba superando a Trump en Georgia, un estado tradicionalmente republicano, por una diferencia de cerca de 7,200 votos gracias a la región de Atlanta. Clayton, un condado con una población mayoritariamente afroamericana representado por años por el fallecido John Lewis, resultó decisivo. El 87% de las boletas por correo que fueron contadas el jueves por la noche y el viernes por la madrugada fueron a Biden.

Pero el margen de diferencia es muy pequeño y el secretario de Estado de Georgia anunció que probablemente habrá un recuento de los votos. El estado todavía no ha terminado de tabular las boletas provisionales y del personal militar en el extranjero.

El candidato demócrata tenía varias opciones para llegar a los 270 votos requeridos pero Trump, necesitaba ganar en Pennsylvania y Georgia para mantenerse en la pelea.

Trump se ha mantenido al frente en North Carolina y Alaska pero esos votos no le alcanzan para reelegirse. Tampoco sus rotundas victorias en Texas y Florida, en parte gracias al apoyo de muchos hispanos.

Los resultados no son finales hasta que sean certificados por el Colegio Electoral, y el presidente Trump ya ha solicitado recuentos en varios estados.

“El simple hecho es que esta elección está lejos de terminar,” dijo el presidente en un comunicado en la mañana del sábado. “Joe Biden no ha sido certificado como el ganador de ningún estado, y mucho menos de los estados altamente disputados que se dirigen a recuentos obligatorios, o estados donde nuestra campaña tiene desafíos legales válidos y legítimos que podrían determinar el vencedor final”.

Trump dijo que a partir del lunes, su equipo legal presentaría su caso en un tribunal para garantizar que el “legítimo ganador” ocupe la Casa Blanca.

Pero varios líderes mundiales ya felicitaron a Biden como el futuro presidente estadounidense, entre ellos Emmanuel Macron, de Francia, y Angela Merkel, de Alemania, figuras clave para restaurar la alianza transatlántica que ha sufrido bajo las críticas de Trump a la OTAN.

“Espero con anticipación la cooperación futura con el presidente Biden”, dijo la canciller alemana en un comunicado publicado en Twitter. “Nuestra amistad transatlántica es insustituible si queremos superar los grandes desafíos de nuestro tiempo”.

Biden dijo que trabajaría para hacer “que Estados Unidos vuelva a ser respetado en todo el mundo”.

En América Latina, presidentes de izquierda y derecha también felicitaron a Biden, entre ellos Iván Duque, de Colombia, aliado cercano de la administración de Trump. En la Florida, la campaña de Trump logró el apoyo de una parte sustancial de la comunidad colombiana en Miami.

“Felicitamos a Joe Biden, nuevo Presidente de EEUU y Kamala Harris, primera mujer vicepresidenta de EEUU,” escribió el presidente de Colombia en Twitter “Les deseamos los mejores éxitos en su gestión. Trabajaremos juntos en fortalecer la agenda común en comercio, medioambiente, seguridad y lucha contra crimen trasnacional”.

Minutos después de conocerse la noticia, miles de personas salieron a celebrar la victoria del candidato demócrata en varias ciudades del país. Una muchedumbre ocupó Times Square en Nueva York y la Plaza Lafayette frente a la Casa Blanca.

“La sensación es asombrosa”, dijo el empresario puertorriqueño Mario Rodríguez, quien salió a festejar frente a la Torre de la Libertad en Miami. “Han sido cuatro años de opresión, racismo”.

“Cuando tuvo la oportunidad de ir a Puerto Rico y ayudar después del huracán María, simplemente nos tiró toallas de papel”, agregó. “Ahora le estamos enviando un gran mensaje a través de nuestros votos y que se vaya de la Casa Blanca“.

Algunos seguidores de Trump también salieron a protestar en ciudades como Harrisburg, Pennsylvania, y Lansing, Michigan, con carteles de “Paren el fraude”, una acusación que la campaña del presidente no ha logrado probar.

Miriam Clemente fue parte de un pequeño grupo de partidarios de Trump que denunciaron el supuesto fraude en La Pequeña Habana en la tarde del sábado. Si Biden es confirmado como presidente, Clemente dijo que volvería a Cuba, donde gobierna el partido comunista.

“Si es entre vivir bajo el comunismo aquí o allá, bien podría volver a mi país”.

Un presidente, una pandemia y un país dividido

Dicen que a la tercera va la vencida, y Biden finalmente logrará ocupar la Casa Blanca tras fallidas campañas por la presidencia en 1988 y el 2008. Fue vicepresidente durante las dos administraciones de Barack Obama y fue senador de Delaware más de tres décadas.

En la Casa Blanca, Biden enfrentará el enorme reto de controlar una pandemia de coronavirus que ha causado la muerte a más de 235,000 estadounidenses, pérdidas multimillonarias a la economía y millones de desempleados. Todo ello quizá con un Senado controlado por los republicanos, si el partido logra mantener su mayoría.

“Queremos que todos sepan desde el primer día vamos a poner en marcha nuestro plan para controlar este virus”, dijo en un discurso el viernes por la noche, un día en que se reportaron 132,700 nuevos casos y más de 1000 muertes causadas por el virus en el país. “No podemos salvar a ninguna de las vidas que se han perdido, pero podemos salvar muchas vidas en los próximos meses”, agregó.

Pero sobre todo, Biden deberá gobernar en un clima de dramática polarización y división política en el país. Aunque ha sido un demócrata moderado durante toda su carrera política, las falsas acusaciones que lo presentaron como un socialista radical le causaron daños significativos en las urnas, sobre todo en la Florida.

En su discurso del sábado, Biden se esforzó por enviar un mensaje a quienes no votaron por él.

“Para aquellos que votaron por el presidente Trump, entiendo su decepción esta noche. Pero ahora, démonos una oportunidad”, dijo. “Trabajaré tan duro por aquellos que no votaron por mí, como por lo que lo hicieron. Dejemos que esta sombría era de demonización en Estados Unidos termine aquí y ahora”.

El senador Mitt Romney y el ex gobernador de la Florida Jeb Bush, quien enfrentó a Trump en las primarias republicanas en el 2016, fueron de los primeros republicanos en felicitar a Biden.

“Felicitaciones al presidente electo Biden”, escribió Bush en Twitter. “He orado por nuestro presidente la mayor parte de mi vida adulta. Estaré orando por usted y su éxito. Ahora es el momento de curar heridas profundas. Muchos cuentan con usted para liderar el camino”.

El viernes, Biden volvió a pedir calma mientras avanzaba el conteo, y dejar atrás la hostilidad y la “demonización” que ha caracterizado la vida política del país en los últimos cuatro años.

Desde mucho antes de las elecciones, el presidente Trump dejó claro que no aceptaría fácilmente una derrota y ha repetido acusaciones sin pruebas sobre una supuesta conspiración demócrata para cometer fraude. Una transición entre ambas administraciones no será tranquila pues Trump ha prometido una “tremenda batalla legal” para cuestionar los resultados.

El presidente repetidamente ha puesto en duda la legitimidad de los comicios, intentando presentar el conteo de las boletas por correo, una parte normal del proceso que se rige por leyes estatales, como algo ilegal.

El día de las elecciones “estábamos ganando ampliamente” en varios estados “y nuestros números comenzaron a reducirse en secreto”, dijo en una conferencia de prensa en la Casa Blanca en la noche del jueves. “Están tratando de robar una elección, manipular una elección y no lo permitiremos”.

Para mayor conmoción, el presidente también se declaró ganador en la madrugada del miércoles sin esperar al cierre de los resultados no oficiales.

“Esto es un fraude al pueblo americano”, dijo desde la Casa Blanca. “Francamente, nosotros ganamos estas elecciones”.

En la medida en que sus opciones de ganar se fueron reduciendo, su campaña recurrió a la vía legal para intentar retener la Casa Blanca y ha presentado demandas en cuatro estados (Georgia, Pennsylvania, Michigan y Wisconsin) ya sea para parar el conteo, pedir un recuento o cuestionar el manejo de las boletas. Jueces en Georgia y Michigan desestimaron las respectivas demandas.

“PAREN EL CONTEO” de los votos, escribió Trump en Twitter el jueves.

Pero las autoridades electorales siguieron contando y el sábado, cuatro días después de unas elecciones históricas, los estadounidenses finalmente saben quién será su próximo presidente.

La reportera del Miami Herald Jacqueline Charles y el reportero de el Nuevo Herald Lautaro Grinspan, contribuyeron a esta historia.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de noviembre de 2020, 11:41 a. m..

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Nora Gámez Torres
el Nuevo Herald
Nora Gámez Torres is the Cuba/U.S.-Latin American policy reporter for el Nuevo Herald and the Miami Herald. She studied journalism and media and communications in Havana and London. She holds a Ph.D. in sociology from City, University of London. Her work has won awards by the Florida Society of News Editors and the Society for Professional Journalists. For her “fair, accurate and groundbreaking journalism,” she was awarded the Maria Moors Cabot Prize in 2025 — the most prestigious award for coverage of the Americas.//Nora Gámez Torres estudió periodismo y comunicación en La Habana y Londres. Tiene un doctorado en sociología y desde el 2014 cubre temas cubanos para el Nuevo Herald y el Miami Herald. También reporta sobre la política de Estados Unidos hacia América Latina. Su trabajo ha sido reconocido con premios de Florida Society of News Editors y Society for Profesional Journalists. Por su “periodismo justo, certero e innovador”, fue galardonada con el Premio Maria Moors Cabot en 2025 —el premio más prestigioso a la cobertura de las Américas.
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