Ofensiva contra a las boletas por correo y los buzones de boletas fue aprobado en comisión del Senado de la Florida
Aunque los supervisores electorales de la Florida advierten que el cambio conducirá al “caos y la confusión”, un plan encabezado por republicanos para prohibir los buzones de votación y limitar las boletas por correo fue aprobado en una comisión del Senado estatal el miércoles en una votación de 4-2 que siguió líneas partidistas.
La medida, SB 90, es una prioridad del gobernador Ron DeSantis, republicano que ganó por 53,000 votos en 2018 y se espera que busque la reelección el próximo año.
Siguiendo la tendencia nacional de los legisladores y gobernadores republicanos, DeSantis ha pedido que se limiten las boletas enviadas por correo, así como que se dejen de usar los buzones de votación, dos métodos promovidos por el Partido Republicano de la Florida en los últimos 20 años, pero fueron minimizados por el entonces presidente Donald Trump.
“Ni siquiera sabía que esto había estado en la ley”, dijo DeSantis el miércoles cuando se le preguntó sobre la propuesta de prohibir los buzones de voto por correo. “Y cuando lo descubrí, dije: ‘Bueno, eso es un problema’”.
Ni DeSantis, ni el patrocinador del proyecto de ley, el senador Dennis Baxley, republicano de Ocala, pudieron citar ningún ejemplo de irregularidades relacionadas con el voto enviado por correo o los buzones de votación en la Florida, y los activistas de la votación lo han calificado de intento partidista de supresión de votantes.
“Cambiar el proceso de votación por correo, especialmente después de una elección importante, no tiene sentido, a menos que se esté buscando formas de confundir a los votantes para que no voten o para dificultar que voten”, dijo Trish Neely, de la League of Women Voters of Florida.
En 2020, mientras el presidente Trump desprestigiaba el voto por correo y planteaba dudas sobre la seguridad del sistema postal, 812,474 más demócratas registrados que republicanos solicitaron una boleta por correo en la Florida. Cerca del 45% de los demócratas de la Florida votaron por correo en noviembre, frente al 31% de los republicanos, incluido el propio Trump.
Según la ley actual, todas esas personas recibirían automáticamente una boleta por correo en 2022, pero si la propuesta de Baxley se convierte en ley, todos tendrían que volver a presentar su solicitud de boleta. La ley permite que los electores que solicitan la boleta por correo mantengan su solicitud vigente durante dos ciclos electorales generales, a menos que opten por no hacerlo.
“No hay nada malo en asegurar un gran sistema que ha mostrado números sobresalientes y creo que mostrará más”, dijo Baxley, antes que la Comisión de Supervisión y Rendición de Cuentas del Gobiernos del Senado aprobara su proyecto de ley.
Baxley modificó la propuesta para añadir la prohibición de los buzones de votación y permitir a los supervisores empezar a contar las boletas enviadas por correo tan pronto como el equipo de tabulación electoral haya sido revisado y autorizado para su uso.
Un récord de 11.1 millones de votantes emitieron sus votos en Florida en noviembre, y 4.8 millones de ellos, 43%, votaron por correo. De ellos, alrededor de 1.5 millones usaron buzones de votación, dijeron funcionarios electorales.
Supervisores electorales advierten del caos
La Asociación de Supervisores Electorales de la Florida se opone al proyecto de ley, y funcionarios electorales de todo el estado de ambos partidos han dicho a los legisladores que el cambio será costoso y disruptivo.
La supervisora de elecciones de Miami-Dade, Christina White, señaló en un memorando a otros supervisores del condado que el proyecto de ley eliminará de la lista a más de 404,000 electores Miami-Dade que deben recibir boletas por correo en los próximos dos años, lo que obligará al condado a realizar una costosa labor de divulgación.
“Este proyecto de ley hace retroceder sin causa una ley que ha estado en vigor durante una década, en un momento en que tendría graves efectos en la accesibilidad a la votación”, escribió. “Este es un gran perjuicio para los votantes”.
El supervisor de elecciones del Condado Leon, Mark Earley, dijo a la comisión que los cambios propuestos parecen “prepararnos para otro 2012, en el que tenemos largas colas, caos y confusión”. Dijo que los funcionarios electorales tienen actualmente procedimientos de seguridad que hacen que el sistema de buzones sea supervisado y seguro. Señaló que mientras los buzones de votación son supervisados, los buzones de correos no lo son.
“Los buzones de votación son el estándar y todos lo sabemos como supervisores de elecciones”, indicó.
El testimonio más contundente fue el de un ex senador estatal, el supervisor electoral del Condado Lake, Alan Hays, un republicano conservador que estuvo en el Senado durante ocho años.
Dijo a sus antiguos colegas que el costo de notificar a los 6 millones de votantes que solicitaron la boleta por correo en 2020 que tendrán que renovar su solicitud de boleta por correo costará a los condados entre $14 millones y $16 millones.
“Acaban de causar estragos en la vida de 1.5 millones de floridanos”, dijo, “sin mencionar la carga que ha añadido a la vida de los supervisores electorales. ¿Esa es realmente su intención?”
“Si quieren votar por correo para las elecciones del 2022, tendrán que pasar por otro proceso más complicado para solicitar una boleta por correo. ¿Realmente desean imponer a los condados este gasto adicional de $16 millones y alejar a 6 millones de votantes que tienen una solicitud vigente?”
Añadió que para los funcionarios electorales no partidistas del estado: “Nada en este proyecto de ley está en nuestra lista de sugerencias”, excepto la oportunidad de comenzar a contar las primeras boletas después de que se hayan completado las pruebas de precisión de los equipos. “Este proyecto de ley necesita mucho trabajo”.
Otra estipulación del proyecto de ley requeriría que la firma en el certificado del elector o en la declaración jurada de de la boleta coincida con la firma más reciente en lugar del historial de la firma del elector . “Esa disposición va directamente en contra del mandato judicial”, dijo Earley, en el que se ordenó a los funcionarios electorales que examinaran más de un ejemplo de la firma de un votante para validarla.
Con la corriente vocal de oposición pública, los demócratas en el comité, los senadores Víctor Torres de Kissimmee y Linda Stewart de Orlando, especularon que Baxley podría estar prosicionándose para finalmente posponer el proyecto de ley después de que reciba suficiente atención pública. Solo un republicano en el comité habló en defensa de la medida, el senador Joe Gruters de Sarasota, que es presidente del Partido Republicano de la Florida.
“El proceso electoral siempre va a estar en mejora continua”, dijo Gruters. “Cómo podemos asegurarnos de tener esa confianza en el sistema en cada ciclo electoral. Solo porque hayamos tenido un buen sistema no significa que el próximo vaya a ser perfecto”.
Los senadores Kelli Stargel, republicana de Lakeland; Debbie Mayfield, republicana de Melbourne, y el presidente Ray Rodrigues, republicano de Fort Myers, no hicieron comentarios.
Mary Ellen Klas puede ser contactada en meklas@MiamiHerald.com y @MaryEllenKlas
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de marzo de 2021, 8:58 a. m..