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Campañas de North Miami llevaron votantes a las cabinas. ¿Están ayudando a los electores?

Cientos de electores en las elecciones de mayo de 2021 en North Miami recibieron asistencia en las casillas por parte de empleados de la ciudad y trabajadores de la campaña. La Fiscalía Estatal de Miami-Dade está investigando.
Cientos de electores en las elecciones de mayo de 2021 en North Miami recibieron asistencia en las casillas por parte de empleados de la ciudad y trabajadores de la campaña. La Fiscalía Estatal de Miami-Dade está investigando.

Durante las elecciones locales del año pasado en North Miami, la candidata novata Laura Hill notó algo que le pareció extraño: un número “anormal” de electores que eran acompañados a votar anticipadamente a la Biblioteca de North Miami por empleados de la ciudad y trabajadores de campaña.

Más de uno de cada 10 votantes recibió asistencia en las urnas por parte de personas que no eran trabajadores electorales en las elecciones de mayo de 2021, en virtud de una disposición de la Florida creada para ayudar a las personas con discapacidades o que no saben leer o escribir, según los registros obtenidos primero por Hill e independientemente por el Miami Herald. Durante la votación anticipada, el número se acercó a cuatro de cada 10, mucho más que en cualquier otra elección en Miami-Dade el año pasado.

La ley de la Florida permite a los electores solicitar ayuda en la cabina de votación. Pero los expertos dicen que la situación en North Miami es única debido a su escala y a quién está ofreciendo la ayuda. Los registros muestran que más de dos tercios de los electores asistidos fueron ayudados por empleados de la ciudad, algunos de los cuales estaban tomando tiempo libre del trabajo, o por trabajadores de campaña.

La Fiscalía Estatal de Miami-Dade está investigando. Una fuente familiarizada con el asunto dijo al Herald que la unidad de corrupción pública de la fiscalía comenzó a investigar después que Hill enviara un correo electrónico en diciembre a los funcionarios electos y a la Comisión de Ética y Confianza Pública de Miami-Dade, exponiendo sus preocupaciones de que las campañas estén abusando del proceso para obtener una ventaja.

Los funcionarios de North Miami afirman que todo está en orden, mejorando el acceso a los votantes en una comunidad con muchos inmigrantes haitianos de habla criolla, algunos de los cuales tienen dificultades para leer y escribir tanto en criollo como en inglés. Señalan los bajos índices de alfabetización en Haití y las diferencias en los sistemas electorales de ambos países, que aumentan la probabilidad de que un error pueda llevar a la invalidación del voto.

“Si usted quiere ir a votar y no sabe cómo hacerlo, tiene a alguien que le ayuda”, dijo el alcalde Philippe Bien-Aime. “No veo el problema”.

Pero el volumen de la operación en la ciudad es inusual, según los abogados electorales, los operadores políticos y los registros públicos, y plantea preguntas sobre si las campañas están más interesadas en mejorar la accesibilidad de los votantes o en ejercer influencia dentro de las casillas de votación.

“Es como si el abogado defensor o el fiscal entraran en la sala del jurado y dijeran: ‘Déjenme ayudarles en sus deliberaciones’”, dijo Kevin Burns, ex alcalde de North Miami que se postuló sin éxito al concejo municipal el año pasado.

Aunque los trabajadores electorales están obligados a ayudar a los votantes que lo soliciten, llevar un asistente a las urnas también es perfectamente legal en la Florida en la mayoría de las circunstancias. Pero entrar en la cabina con un votante que no ha solicitado ayuda, u ofrecer ayuda a los votantes a menos de 150 pies de un centro de votación, es un delito menor de primer grado.

El derecho a emitir un voto secreto “es tan sagrado”, señaló un informe del jurado de instrucción de Miami-Dade en 2012, “que un estatuto hace ilegal que otra persona esté en la cabina de votación”, con la única excepción de los votantes que necesitan ayuda.

En todo el condado, solo el 1.4% de los votantes recibió asistencia de personas distintas a los trabajadores electorales en las elecciones generales de noviembre de 2020, según el departamento de elecciones de Miami-Dade. En las elecciones municipales de noviembre pasado en Miami, Hialeah y Miami Beach, menos del 1% de los votantes recibieron asistencia.

En North Miami esa cifra fue del 10.7% en mayo pasado.

En la segunda vuelta del Distrito 2 de North Miami, 71 votantes recibieron asistencia de la directora de campaña de Kassandra Timothe, una candidata novata que derrotó a Burns en la segunda vuelta por 154 votos.

Otros que ayudaron a los votantes en las urnas en mayo fueron los asistentes del personal municipal de Bien-Aime y de la concejala Mary Estime-Irvin, que se presentaban a la reelección.

La administradora de vivienda de la ciudad, Keren Frederick, también ayudó a los votantes —50 en total— incluyendo varios que han recibido subvenciones de la ciudad para la vivienda, según los registros municipales. Hill ha presentado una denuncia federal en la que alega que Frederick infringió la Ley Hatch, que prohíbe a los funcionarios cuyos cargos reciben fondos federales usar su autoridad para interferir en elecciones.

Pero los empleados municipales están autorizados a trabajar en las campañas fuera de su horario normal de trabajo, y Frederick dice que no hizo nada indebido. Los registros muestran que se tomó tiempo libre durante la votación anticipada y el día de las elecciones. En una entrevista, dijo que ayuda a los electores como voluntaria y nunca dice a la gente por quién votar.

“Estoy allí para ayudar”, dijo Frederick. “No me importa por quién voten”.

Laura Hill, candidata en las elecciones municipales de North Miami del año pasado, frente a la Biblioteca de North Miami el 2 de febrero de 2022. Hill ha denunciado el posible abuso de la asistencia al votante que permite a empleados de la ciudad y trabajadores de campaña entrar en las urnas con los votantes. MATIAS J. OCNER MOCNER@MIAMIHERALD.COM
Laura Hill, candidata en las elecciones municipales de North Miami del año pasado, frente a la Biblioteca de North Miami el 2 de febrero de 2022. Hill ha denunciado el posible abuso de la asistencia al votante que permite a empleados de la ciudad y trabajadores de campaña entrar en las urnas con los votantes. MATIAS J. OCNER MOCNER@MIAMIHERALD.COM MATIAS J. OCNER mocner@miamiherald.com

La ley estatal permite que los votantes lleven a cualquier persona para que les ayude, siempre que no sea su “empleador, un agente del empleador o un funcionario o agente de su sindicato”.

Los funcionarios electorales, por su parte, se cuidan de no negar el apoyo a ningún votante que lo necesite.

“Cualquier votante que solicite asistencia tiene derecho a recibirla, independientemente del motivo”, dice el manual del trabajador electoral de Miami-Dade, una instrucción destinada a garantizar el cumplimiento de la Ley de Estadounidenses con Discapacidades. “Nunca pregunte porqué el votante necesita ayuda”.

Históricamente, los electores haitianoamericanos de Miami-Dade no siempre han recibido la ayuda que necesitan. El gobierno federal demandó al condado después de las elecciones en 2000, alegando que había negado ayuda a los haitianoamericanos con conocimientos limitados del inglés en las urnas.

En una entrevista, Bien-Aime dijo que la comunidad haitiana ha dado un paso adelante para garantizar el apoyo a los votantes. Reconoció que las campañas en la ciudad adoptan un enfoque liberal en la asistencia a los votantes, entrando en las casillas con personas que no siempre cumplen la norma estatal de “ceguera, discapacidad o incapacidad para leer o escribir”.

Pero el objetivo es asegurarse de que cada voto cuente, dijo, incluso instruyendo a los votantes inexpertos para que rellenen el círculo en lugar de hacer una marca o una “X”, que, según dijo, suele aceptarse en las boletas en Haití, pero que pudiera llevar a la invalidación de su voto en la Florida.

El alcalde de North Miami, Philippe Bien-Aime, en una foto de 2014, dice que las campañas en la ciudad utilizan la asistencia al votante para garantizarlo
El alcalde de North Miami, Philippe Bien-Aime, en una foto de 2014, dice que las campañas en la ciudad utilizan la asistencia al votante para garantizarlo Emily Michot emichot@miamiherald.com

El alcalde desestimó la preocupación de que los empleados municipales y los trabajadores de la campaña sean a menudo los que guíen a los votantes a través del proceso.

“Hay gente en la comunidad en la que confían”, dijo Bien-Aime, y añadió que “el 99%” de las personas que reciben asistencia “ya saben por quién van a votar”.

El portavoz de la Fiscalía Estatal Ed Griffith no quiso confirmar ni negar la existencia de una investigación, citando el protocolo de la oficina. El director ejecutivo de la Comisión de Ética, José Arrojo, también declinó hacer comentarios.

‘No tengo ninguna discapacidad’

La accesibilidad para votar ha sido últimamente un tema político de primera línea en la Florida, con grupos de defensa del derecho al voto que argumentan que la legislación aprobada el año pasado a instancias del gobernador Ron DeSantis creó nuevos obstáculos, especialmente para los votantes minoritarios. Esas preocupaciones son agudas en comunidades de inmigrantes como North Miami, donde más residentes podrían necesitar ayuda para leer la boleta o registrarse para votar.

Alrededor de un tercio de los residentes de North Miami son haitianos, según los últimos datos disponibles, y los haitianos han construido el poder político en las últimas dos décadas en North Miami y más recientemente en la vecina North Miami Beach.

Timothe, la concejal que derrotó a Burns el año pasado, dijo que se enteró durante su campaña lo importante que era ofrecer asistencia a los votantes.

“La mayoría de las personas a las que asistimos no sabían leer ni escribir”, dijo . “No me había dado cuenta de lo mucho que se necesitaba”.

Pero varios votantes de North Miami que recibieron asistencia en mayo del año pasado dijeron al Herald que no necesitaban la ayuda.

“¿Ayudarme con qué?”, dijo Reginald Pierre, de 35 años, cuando se le preguntó si recordaba haber recibido asistencia del jefe de campaña de Timothe, como indican los registros. “No tengo ninguna discapacidad”.

“No tengo una discapacidad, así que no sé porqué iba a necesitar asistencia”, dijo otra votante, que fue ayudada por un asistente del personal de Estime-Irvin y pidió el anonimato para hablar de su experiencia con el Herald. Si llenó un formulario de asistencia, dijo la votante, “probablemente no me explicaron bien para qué era”.

La gente hace fila afuera de la North Miami Public Library durante la votación anticipada del 4 de noviembre de 2016.
La gente hace fila afuera de la North Miami Public Library durante la votación anticipada del 4 de noviembre de 2016. Roberto Koltun rkoltun@miamiherald.com

Jesuka Joseph, de 35 años, dijo que un amigo la puso en contacto con Ricardo Dormevil, el director de la campaña de Timothe. Joseph dijo que Dormevil la recogió y la llevó a las urnas durante la votación anticipada, diciéndole que aceleraría el proceso.

“Me dijo que lo acompañara para que la fila fuera más corta”, dijo Joseph. “Creo que por eso solicité la ayuda”.

Una vez dentro, Dormevil “me estaba explicando cómo rellenar las respuestas... Me lo leyó y luego hice mi propia elección”, dijo Joseph.

Dormevil afirma que solo asistió a los votantes que dijeron que necesitaban ayuda, normalmente porque no sabían leer, información que, según dijo, obtuvo al tocar puertas durante la campaña. Una vez dentro de las urnas, dijo, explicaba lo que había en la boleta y se mantenía a distancia después de que los votantes entraran en la cabina.

“Hay gente que vigila lo que haces”, dijo Dormevil. “Si haces algo en contra de la ley, me van a detener”.

Frederick, administradora de vivienda en la ciudad, dijo que se encuentra entre las numerosas personas que se sitúan afuera de las casillas ofreciéndose a ayudar a los votantes durante la votación anticipada y el día de las elecciones, asegurándose de permanecer a más de 150 pies de la entrada, como exige la ley. Algunos votantes piden ayuda pero no admiten que no saben leer o escribir hasta después de entrar, dijo Frederick, una cuestión de “orgullo”.

Cada vez que Frederick acompaña a un votante a la cabina de votación, dijo, pide a un trabajador electoral que observe y se asegure de que no hay ninguna influencia indebida al rellenar la boleta.

Si el votante no puede agarrar un bolígrafo, dijo Frederick, ella le sostiene la mano y le ayuda a elegir los candidatos de su preferencia.

En otros casos, dijo, los votantes le piden que los acompañe a las urnas simplemente porque quieren que vea que han votado a un candidato haitiano.

“Así es nuestra comunidad haitiana. Somos especiales. Somos únicos”, dijo Frederick. “Si alguien me dice que les acompañe, ¿por qué no?”

‘Los ayudan a votar debidamente’

Una vez dentro de la casilla electoral, los asistentes para votar deben llenar un formulario en el que juran que el votante ha solicitado su ayuda. Los votantes, si nunca han pedido ayuda anteriormente, deben rellenar otro formulario en el que juran que la han solicitado.

La ley estatal permite a los asistentes leer la boleta en voz alta al votante fuera de la cabina de votación “sin sugerencias ni interferencias”. Después, el votante y el asistente pueden entrar juntos en la cabina.

Aun así, entrar en las urnas o incluso en la cabina de votación con los votantes da a las campañas “una ventaja competitiva considerable”, dijo Keith Donner, asesor político que ha trabajado en campañas en todo el sur de la Florida.

“Habla de contacto con los votantes, de cerca y en persona”, dijo Donner. “Les ayudas a votar y les ayudas a votar de la manera correcta”.

El Condado Miami-Dade no es ajeno a los escándalos en elecciones locales, pero las mayores controversias que se recuerdan han tenido que ver con los votos en ausencia. Un esfuerzo de asistencia al votante como el de North Miami es raro, dijo Donner, debido a los recursos que requiere.

“Es más adecuado para las elecciones en año no electoral, en las que unos pocos cientos de votos marcan la diferencia”, dijo.

Debido a la falta de registros públicos disponibles de las elecciones antes de 2020, no está claro si North Miami es una excepción histórica en el uso de la asistencia a los votantes.

Pero los datos de los votantes de todo el condado de principios de 2021 obtenidos por el Herald sugieren que la práctica no es nueva en North Miami. Al menos 340 de los 583 votantes que obtuvieron asistencia en las elecciones del año pasado la habían solicitado en al menos una elección anterior en el Condado Miami-Dade, muestran los datos.

‘Tenemos que confiar en el elector’

La supervisora de Elecciones de Miami-Dade, Christina White, dijo que el condado asegura que la votación sea accesible para todos, incluidos los que hablan creole. Cada centro de votación tiene una unidad de votación con pantalla táctil y tecnología de audio para ayudar a los votantes con problemas de visión o que no saben leer o escribir, y todas las boletas y otros materiales relacionados con las elecciones están disponibles en criollo, inglés y español.

En el centro de votación de la Biblioteca de North Miami, todos los trabajadores electorales hablan creole, dijo White.

Aun así, White dijo que si bien entiende la preocupación de que los votantes sean asistidos por empleados de la ciudad o trabajadores de la campaña, no es función de su departamento cuestionar a los votantes que solicitan la asistencia de una persona de su elección.

“Eso no es realmente de nuestra competencia”, dijo. “Tenemos que confiar en qué es lo que quiere el votante”.

La supervisora de elecciones del Condado Miami-Dade, Christina White, habla en una reunión de la junta de escrutinio el 10 de noviembre de 2018.
La supervisora de elecciones del Condado Miami-Dade, Christina White, habla en una reunión de la junta de escrutinio el 10 de noviembre de 2018. Pedro Portal pportal@miamiherald.com

Juan-Carlos Planas, abogado electoral y ex representante estatal, dijo que el estatuto de asistencia al votante de la Florida puede ser algo anticuado dada la tecnología que ahora está disponible para los votantes con discapacidades. Pero cualquier intento de acabar con el abuso pudiera ser tenso si se ve como la imposición de nuevas restricciones a los votantes que no hablan inglés y no son blancos.

En 2013, Planas —entonces un abogado electoral republicano que ahora está inscrito como demócrata— abogó por una enmienda al estatuto de asistencia al votante de la Florida para limitar el número de votantes que una persona podía asistir.

Pero se encontró con la resistencia de los demócratas y los activistas del derecho al voto y finalmente fue eliminada de un proyecto de ley.

“¿Creo que le vendría bien una reforma? Tal vez”, dijo Planas en una entrevista reciente. Pero la preocupación, dijo, “es siempre que los votos de las minorías sean atacados”.

Planas recordó que durante la votación anticipada en 2014 —cuando él trabajaba en la reelección del gobernador republicano Rick Scott— su equipo notó el mismo patrón en la Biblioteca de North Miami que vio Hill el año pasado: la gente “entraba para recibir asistencia al votante, se iba y volvía con otro votante”, a veces reclutando votantes para recibir asistencia mientras esperaban en la fila.

“Nos levantamos en armas”, dijo Planas.

Pero Ringo Cayard, veterano consultor político en las comunidades locales haitianas, sugirió que el escrutinio de la asistencia al votante en North Miami es injusto, señalando a los haitianoamericanos por actuar con astucia dentro de la ley.

“Algunas comunidades entienden exactamente cómo hacerlo y lo hacen mejor que cualquier otra comunidad”, dijo Cayard. “Si hubiera alguna irregularidad, alguien ya habría pagado el precio”.

La reportera de datos del Miami Herald Rosmery Izaguirre contribuyó a este artículo.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de febrero de 2022 a las 3:12 p. m..

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