El reto de Haley: ¿La apoyarán los electores republicanos frente a Donald Trump?
Nikki Haley votó por Donald Trump, lo elogió y trabajó en su administración.
Ahora, la ex gobernadora de Carolina del Sur intenta sustituirlo como nueva líder del Partido Republicano.
Haley anunciará el miércoles desde Charleston que se postula a la presidencia en 2024, lanzando una campaña a la Casa Blanca después de servir seis años como gobernadora de Carolina del Sur y casi dos años como embajadora de Trump ante las Naciones Unidas. De salir victoriosa, sería la primera mujer, y la primera persona de ascendencia india, en ser la candidata presidencial del Partido Republicano.
Pero primero Haley tiene que persuadir a los electores republicanos de base de que ella es mejor opción presidencial que un ex presidente que hasta hace poco era su jefe, y alguien contra quien en 2021 prometió no postularse.
Es una dinámica inusual y potencialmente incómoda, y que según los republicanos, podría tanto ayudarla entre los electores deseosos de volver a abrazar la agenda política de Trump (si no al propio hombre) como dañar su reputación entre aquellos que la perciben como desleal.
“Nikki creó su mayor problema al decir públicamente que no se iba a postular contra Trump”, dijo John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de Trump y quien estudia una candidatura presidencial del Partido Republicano. “Y ahora decir que las circunstancias han cambiado no es muy convincente”.
Bolton se refería a una entrevista de Fox News con Haley el mes pasado, en la que dijo que “muchas cosas han cambiado” desde su promesa en 2021 de no postularse contra Trump, citando la alta inflación del país y la retirada de los soldados estadounidenses de Afganistán. La ex embajadora ha dicho que cree que el país necesita una “nueva generación” de liderazgo, una crítica no tan velada tanto a la edad del presidente demócrata Joe Biden (80 años) como a la de Trump (76).
El propio Trump se ha tomado con calma a su ex designada, diciendo a principios de este mes que ella había decidido “seguir su corazón, no su honor”.
Pero Haley también está lejos de ser la única candidata potencial en 2024 que trabajó en la administración Trump. El ex secretario de Estado Mike Pompeo, y su ex vicepresidente, Mike Pence, también son ampliamente vistos como probables aspirantes a la Casa Blanca el próximo año. E incluso posibles candidatos que no ocuparon un puesto en la Casa Blanca de Trump, como el gobernador de la Florida Ron DeSantis, han contado con su ayuda para ser elegidos o lo han elogiado efusivamente en el pasado.
Trump quiere convertirse en el primer hombre en volver a la presidencia tras perder por primera vez la reelección en más de 125 años, creando una situación que algunos estrategas del Partido Republicano califican de inédita.
“Su posición no es única”, dijo Alex Stroman, veterano estratega del Partido Republicano en Carolina del Sur. “Y la razón es porque es lógico que cualquier persona que se presente a la nominación republicana haga campaña, apoye y posiblemente trabaje para el último presidente republicano”.
Entre las personas cercanas a Haley, las críticas de Trump son esperadas pero no se consideran una amenaza seria. El hecho que Trump nombrara a Haley para un puesto clave en política exterior debería darle cobertura con los votantes, sostuvo un aliado, mientras argumentaba que el ex presidente está más centrado en menospreciar a DeSantis en este momento.
El gobernador de la Florida ha subido a lo más alto de algunas de las primeras encuestas de 2024, a pesar de que aún no ha dicho públicamente si se postulará a la presidencia, y el aumento de su apoyo ya atrajo la atención de Trump.
Otros partidarios de Haley dicen que el partido, que ha ganado el voto popular durante una elección presidencial solo una vez desde 1992, está más interesando en encontrar un candidato ganador, especialmente después de una decepcionante elección intermedia de 2022 en el que el partido no consiguió controlar Senado federal.
“Estamos todos destrozados, reventados”, dijo Katon Dawson, ex presidente del Partido Republicano de Carolina del Sur y partidario de Haley. “No se cumplieron nuestras expectativas para las elecciones intermedias”.
Las encuestas sobre las primarias republicanas de 2024 indican que la mayoría de los electores de ese partido prefieren a Trump o a DeSantis en esta etapa de la contienda, con Haley luchando por escapar del apoyo de un solo dígito. Una encuesta de la Universidad de Monmouth publicada la semana pasada concluyó que ex gobernadora estaba recibiendo solo 1% de apoyo, con Trump y DeSantis recibiendo cada uno 33%.
Sin embargo, la encuesta encontró que 47% de los electores republicanos tiene una opinión favorable de Haley, frente al 11% que la ve desfavorablemente. El 41% de los republicanos no sabe lo suficiente sobre ella como para formarse una opinión.
A medida que los votantes republicanos aprenden más sobre Haley, algunos líderes conservadores dicen que el papel que tuvo en la administración Trump podría en última instancia demostrar ser un activo, especialmente entre los electores republicanos que quieren encontrar un candidato que pueda duplicar las políticas del ex presidente mientras trae menos carga política a la mesa.
“Van a pregonar los éxitos que lograron porque Donald Trump dirigió la administración como un presidente ejecutivo y empoderó a las personas a su alrededor”, dijo Dave Wilson, presidente del Palmetto Family Council, un influyente grupo social conservador en Carolina del Sur. “Fueron geniales para el jefe. La cuestión es si pueden basarse en el éxito que tuvieron en la administración para decir que pueden ser presidentes”.
Trump, añadió Wilson, tiene la ventaja del reconocimiento de su nombre y del hecho de que una vez ocupó el mismo puesto al que se postula.
Otros críticos se preguntan si algunos electores del Partido Republicano preferirían una ruptura más limpia con el pasado. Bolton, que ha criticado frecuentemente a su antiguo jefe desde que dejó la Casa Blanca en 2019, argumentó que cualquiera que haya sido reacio a arremeter contra el ex presidente no será el nuevo comienzo de Trump que el partido necesita.
“Tienes que conseguir a otras personas que crean que el próximo candidato republicano no debe ser un clon de Trump”, dijo Bolton.