Tras debut de Suárez en California, republicanos hispanos quieren ver qué propone
El nombre Francis Suárez realmente no le sonaba a David Hernández, cuya misión es atraer a más electores hispanos de California al Partido Republicano. Pero a Hernández le intriga la cara fresca y la interesante historia de fondo del recién anunciado candidato presidencial.
El día después que el alcalde de Miami, hijo de un alcalde anterior, anunció su candidatura con un discurso en la Biblioteca Presidencial Ronald Reagan, en las afueras de Los Ángeles, Hernández, jefe del Club Republicano Hispano de Los Ángeles, quiso saber más. No vio el discurso de Suárez porque estaba ocupado preparándose para una manifestación religiosa local el viernes.
El líder del club tiene curiosidad por saber cómo le irá a un republicano hispano en momentos que las encuestas muestran que los electores hispanos están cada vez más abiertos a los ruegos del Partido Republicano. El hecho de que Suárez sea un cubanoamericano cuya familia huyó del comunismo solo aumenta su atractivo, dijo Hernández.
Hernández, a quien le gusta decir que “el marrón es el nuevo rojo” y copresenta un programa de radio conservador, quiere que Suárez adopte posturas a favor de los derechos de los padres en las escuelas, impulse la reforma de la inmigración, rechace la teoría crítica de la raza y apoye firmemente la aplicación de la ley. Y Hernández, cuya oficina está llena de carteles de campaña de candidatos republicanos perdedores, entre ellos él mismo, quiere apoyar a alguien que pueda ganar por la fuerza de estos temas, no solo a alguien que comparta su origen étnico.
Hernández ve a Suárez, de 45 años, como una alternativa interesante a los actuales favoritos del Partido Republicano, Donald Trump y Ron DeSantis. DeSantis es atractivo, especialmente en política educativa, y los californianos insatisfechos con la respuesta del gobierno estatal a la pandemia encontraron refrescante el enfoque del “Estado libre de la Florida” de DeSantis. El bagaje legal de Trump pudiera ser problemático, dijo Hernández, porque muchos conservadores temen que el Departamento de Justicia esté siendo usado para una persecución política.
Pero Suárez es un recién llegado al muy polarizado debate político en el país y parece tener cierta credibilidad entre los electores que temen el auge del socialismo en Estados Unidos. Hernández cree que la actual oscuridad del alcalde en la escena nacional pudiera beneficiarlo políticamente entre los electores cansados de los candidatos tradicionales.
“Sus padres son inmigrantes de Cuba. Estoy seguro que lo que le han inculcado es el valor de la libertad”, dijo el hombre de 74 años. “Hubo una razón por la que sus padres vinieron aquí. Y como este país se está moviendo cada vez más hacia esa dirección de la que ellos huyeron, es importante tener a alguien en la arena política que comprenda plenamente el peligro en el que se encuentra este país”.
Aunque Suárez, que pregona la importancia de la unidad y hace alarde de su entusiasmo por la tecnología, despierta curiosidad en los círculos republicanos de California, el alcalde tiene trabajo que hacer con esta comunidad para que lo tomen en serio, sobre todo entre la Generación Z.
“Tiene que ganarse a pulso ser alguien a quien consideremos un posible candidato a la presidencia”, dijo Elizabeth Santana-Zavala, activista de 17 años con varios canales en las redes sociales dedicados a documentar asuntos políticos locales, como las opiniones de los jóvenes conservadores. Participa activamente en el club de Hernández.
“Hay un montón de temas en que no sé lo que él propone”, dijo Santana-Zavala de Suárez. “Así que se trata de descubrir quién es y, ya sabes, intentar contrastar lo que dice con lo que ha hecho en el pasado”.
Entre sus intereses: El cambio climático. Dijo que había visto algunos comentarios del alcalde en los que reconocía el cambio climático como un problema que requiere una respuesta gubernamental, aunque quiere oír más. Suárez no ha hecho hincapié en el cambio climático como tema clave en el período previo a su campaña o en su primera salva de publicidad tras entrar en la contienda. En los primeros días de su campaña ha centrado su atención en la policía, la economía y la inmigración.
Los miembros del Club Republicano Hispano de Los Ángeles también dijeron que les preocupan los derechos de los padres, incluida la naturaleza de la educación sexual y las conversaciones sobre la identidad de género en las escuelas públicas. Es un tema controversial en la Florida, particularmente como parte de la agenda “antiprogresista” de DeSantis.
Suárez dijo a NBC News el viernes que se oponía a una expansión de una política educativa de la Florida que prohíbe la instrucción en el aula sobre orientación sexual e identidad de género desde preescolar hasta el tercer grado, una restricción aprobada por la Legislatura de la Florida en 2022. La Junta de Educación de la Florida amplió la prohibición este año para incluir todos los grados, a petición de DeSantis.
La apertura a una candidatura de Suárez en California, un estado profundamente demócrata, marca un contraste con el clima político en la Florida, donde el Partido Republicano está creciendo y los electores conservadores tienen caras conocidas a considerar.
DeSantis y Trump, ambos floridanos, dominan la conversación del Partido Republicano en el patio de Suárez. El día antes que Suárez presentó la documentación de la postulación, se paseó por el exterior del tribunal federal de Miami en las horas previas a la comparecencia de Trump derivada de su presunta manipulación indebida de documentos clasificados. Un partidario de Trump lo vio y lo llamó “monstruo del pantano”, según la publicación británica The Independent.
El historial de votos del alcalde en las pasadas elecciones pudiera causarle problemas. Suárez no votó por Trump en 2016 ni en 2020, aunque ha dicho públicamente que votaría por Trump en estas elecciones si el ex presidente se convirtiera en el candidato republicano. En 2016, dijo que escribió en el nombre del senador federal Marco Rubio, republicano de la Florida, y en 2020, escribió el del entonces vicepresidente Mike Pence. En las elecciones a gobernador de la Florida de 2018, votó por el oponente progresista de DeSantis, Andrew Gillum.
La política de Miami es oficialmente no partidista, lo que significa que Suárez no se presentó bajo la bandera de un partido. Esta es su primera contienda partidista.
Hernández tiene una mente más abierta sobre los votos pasados de Suárez, diciendo que “nunca es demasiado tarde para hacer lo correcto”.
“Hoy tenemos republicanos que votaron por Hillary. Tenemos individuos en nuestro grupo que votaron por Barack Obama dos veces”, dijo. “¿Significa eso que no queremos darles la oportunidad de hacer las cosas bien?”.
Para la asesora republicana Mary Ann Bernal, la historia política de Suárez como hijo de un alcalde es menos atractiva que alguien que es un completo forastero.
“Este candidato tiene raíces políticas y eso es marcar una casilla mala para mí”, dijo. “Deberíamos buscar caras nuevas”.
Benito Bernal, el esposo de Mary Ann, dijo que la decisión de Suárez de dar su primer discurso como candidato en la Biblioteca Reagan el jueves fue inteligente, dado el atractivo de Reagan entre algunos hispanos políticamente centristas.
“Reagan fue el primer republicano por el que votaron mis padres, por muchos de sus valores y por lo que representaba”, dijo Bernal, de 59 años, criado en una familia demócrata y que trabajó durante años en el activismo sindical demócrata. “Así que creo que haber elegido este lugar lo conectará con muchos demócratas que probablemente estén indecisos, e incluso con independientes”.
Hernández, los Bernal y Santana-Zavala no pudieron asistir en persona al discurso de Suárez del jueves por la noche. Cuando supieron quién era, la inscripción para el acto ya se había cerrado. El viernes, Hernández dijo que vería la repetición por internet. La noche anterior, estaba ocupado preparando una noche de oración frente al estadio de los Dodgers en respuesta a un acto del Orgullo en el que se rendiría homenaje a las Hermanas de la Perpetua Indulgencia, un grupo de drags benéfico cuyos miembros visten de monja.
Los miembros del club republicano habían oído hablar un poco de una polémica sobre el trabajo de asesoría privada de Suárez para un urbanizador que necesitaba un permiso para un proyecto en la ciudad. A raíz de los artículos del Miami Herald sobre el acuerdo, el FBI y dependencias locales están investigando el asunto. Suárez ha negado haber actuado mal y ha dicho que agradece el escrutinio.
Suárez es el único hispano en las primarias del Partido Republicano, pero eso por sí solo no resonó mucho para Santana-Zavala. Ella dijo que está más interesada en su plataforma.
“Ser hispano, eso es representación”, dijo. “Pero no me importa necesariamente, porque sé quién soy. Y mucha gente se queda atrapada en que quieren verse representados en la gente. Pero lo que yo quiero ver representado es, más que el color de la piel o de dónde vienen, sus valores y lo que proponen”.