Rubio tratará de garantizarse en Puerto Rico una victoria más en primarias
Marco Rubio intentará este sábado garantizarse una nueva victoria en las primarias haciendo campaña en Puerto Rico, donde previsiblemente prometerá hacer lo que esté en su mano para impulsar la anexión a EEUU, si ésa es la voluntad del pueblo, y ayudar así a que “se convierta en la joya de EEUU en el Caribe”.
Está previsto que el precandidato republicano viaje este sábado fugazmente a la isla caribeña desde Florida para ofrecer un mitin a las 20.00 hora local (00.00 GMT del domingo) y enseguida regresar a EEUU, antes de que el domingo se celebren en Puerto Rico las primarias republicanas.
El senador por Florida ha adelantado sus principales ideas sobre Puerto Rico en una columna publicada en El Nuevo Día, el principal diario de una isla donde parte como favorito, aunque una reciente encuesta, con amplio margen de error, del Instituto de Investigación y Encuestas de la Universidad del Turabo habla de un posible empate con Donald Trump.
En su escrito el precandidato critica que los políticos locales que “hoy acogen a Hillary Clinton” -en alusión al partido gobernante- hayan “aumentado impuestos y gastado excesivamente, faltándoles la valentía política y competencia para sacar a Puerto Rico de la desesperación económica”.
“El resultado es la actual mezcla tóxica de estancamiento económico, altos impuestos y un Gobierno desproporcionado, que ha llevado a una seria crisis a causa de su deuda y a un éxodo masivo de sus habitantes”, apunta.
“Mientras que algunos han sugerido que Washington puede ofrecer una solución mágica para ayudar a Puerto Rico, la realidad es que los líderes de Puerto Rico deben liderar y hacer el trabajo difícil, pero esencial, para lograr la reducción del gasto, frenar el problema del Gobierno desmedido y eliminar las políticas que destruyen empleos, incluyendo un sinfín de nuevos impuestos”, asegura en línea con los argumentos del principal partido de la oposición.
Gran parte de los líderes del opositor Partido Nuevo Progresista (PNP), entre ellos los tres superdelegados de la isla (en la que están en liza un total de 23 delegados), han cerrado filas en torno a Rubio.
Permitir que los municipios de Puerto Rico reorganicen sus deudas bajo el Capítulo 9 de la Ley de Quiebras de EEUU (como reclama desde hace meses el gobierno local) para Rubio “no resolvería los problemas” y “sólo debe ser un último recurso”.
“Hasta ahora, los anfitriones de Hillary Clinton en San Juan no han logrado proponer ninguna medida seria para solucionar los desafíos económicos de la isla”, defiende.
El precandidato asegura además que, si llega a presidente, “podremos crear las condiciones favorables para el renacimiento de Puerto Rico como parte de una nueva economía estadounidense en el siglo XXI”.
Entre sus propuestas, apuesta por “hacer más atractivo el trabajo de baja remuneración” a través de reformas al Crédito por Ingreso del Trabajo (EITC), que a día de hoy no se aplica en Puerto Rico.
“También podemos ayudar a las familias puertorriqueñas a través de mi plan de reforma contributiva procrecimiento y profamilia, que no sólo va a crear más puestos de trabajo, sino también duplicaría el Crédito Tributario por Hijos (CTC) para cada niño”, apunta en su columna.
La ley actual limita este crédito a los trabajadores puertorriqueños que tienen tres o más hijos, pero “como presidente, impulsaré un plan de reforma tributaria para todos los estadounidenses que reconozca que los costos de criar a sus hijos empiecen con el primer hijo”.
Rubio también aboga por derogar el “Obamacare”, con lo que “los puertorriqueños sentirán alivio del daño desproporcionado que la Administración Obama ha infligido a la isla al restringir sus fondos de Medicare Advantage y reducir los pagos de reembolso de Medicare, que han dejado a los pacientes con menos opciones de atención médica y costos más altos”.
Al respecto, prometió que “los consumidores puertorriqueños serán tratados igual que los estadounidenses en el continente” y que trabajará para que se pueda resolver de una vez la cuestión del estatus.
En su opinión, en el controvertido referéndum de 2012 quedó claro que los puertorriqueños quieren la “estadidad” (anexión a EE.UU.), por lo que el siguiente paso ha de ser “una votación patrocinada por el Gobierno federal con dos opciones: convertirse en un estado o no”.
“Si la mayoría de los puertorriqueños vota sí, el Congreso y el próximo presidente deben respetar su voluntad y hacer lo necesario para admitirlos como el estado 51 de la Unión”, defiende en su columna, en línea con las aspiraciones anexionistas del principal partido de la oposición en la isla.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de marzo de 2016, 9:11 a. m. with the headline "Rubio tratará de garantizarse en Puerto Rico una victoria más en primarias."