Clinton y Sanders ponen en duda sus aptitudes mutuas para gobernar
Los candidatos demócratas a la presidencia, Hillary Clinton y Bernie Sanders, chocaron el jueves en un debate en Nueva York sobre sus diferencias en quién está mejor apto para ser presidente, quién apoya con más fuerza el control en la venta de armas, quién apoya más un aumento del salario mínimo a $15 la hora y quién hace más para combatir el calentamiento global.
Ni la ex secretaria de Estado ni el senador por Vermont midieron sus palabras para describir las fallas que percibían en el otro. Sanders, por ejemplo, repitió su conclusión de que Clinton no está preparada para ser la primera presidenta en la historia de Estados Unidos.
“¿Tiene la Secretaria Clinton, la experiencia y la inteligencia para ser presidenta?” preguntó Sanders. “Claro que sí la tiene. Pero lo que yo cuestiono es su juicio. Yo cuestiono su juicio por el cual votó a favor de la guerra en Irak, la peor torpeza en la historia de este país”.
Clinton, por su parte, acusó a Sanders de tener mal juicio por no apoyar más agresivamente el control de la venta de armas al público para reducir la violencia y evitar las masacres periódicas que tienen lugar en ciudades alrededor del país.
“Cuando habla de tener juicio, deben leer la larga entrevista que le dio al New York Daily News, donde se ve qué clase de juicio tiene cuando mostró tantos problemas en responder qué haría para someter a los bancos, su asunto principal, porque no lo pudo explicar”, dijo Clinton sobre Sanders.
Fue quizás el debate más contencioso entre los dos candidatos desde que empezaron sus campañas el año pasado.
También expresaron ambos candidatos profundas diferencias en su apoyo al estado de Israel.
Clinton pareció ser más agresiva en su apoyo a Israel, diciendo que el estado hebreo tiene derecho a defenderse contra ataques palestinos, particularmente cuando existe un “estado terrorista incrustado en Gaza”.
Aunque Sanders dijo que Israel tiene derecho a defenderse, señaló también que debe hacer más para proteger a los palestinos y sus derechos.
Ambos candidatos se han vuelto más agresivos en las últimas semanas, especialmente Sanders que ha ganado ocho de los últimos nueve concursos electorales estatales.
Clinton ha atacado a Sanders sobre inmigración y el control de la venta de armas, mientras que Sanders ha criticado a Clinton por sus posiciones sobre el medio ambiente y si está apta para ser presidenta.
La ex secretaria de Estado y ex primera dama, lleva una delantera de 14 puntos sobre el senador por Vermont 55 a 41 por ciento en el más reciente sondeo entre votantes demócratas publicado el martes por el diario The Wall Street Journal.
Según la encuesta, Clinton es la favorita entre los votantes, que son mayormente mujeres y afroamericanos.
El noveno debate demócrata tuvo lugar en Brooklyn y fue transmitido por la cadena CNN.
El evento se escenificó en un sitio llamado Duggal Greenhouse, localizado en un antiguo astillero que en la actualidad es un centro comercial e industrial.
El debate comenzó a las 9 de la noche y se extendió por más de dos horas.
El debate se organizó con la intención de que los candidatos presentaran sus ideas a los votantes antes de la primaria de Nueva York que esta pautada para el martes.
Inicialmente no se había programado un debate entre los candidatos demócratas para el jueves.
El principal obstáculo era que Sanders había programado una manifestación el mismo día, pero cambió de parecer luego que intervino el alcalde de Nueva York Bill de Blasio.
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Esta historia fue publicada originalmente el 14 de abril de 2016, 11:21 p. m. with the headline "Clinton y Sanders ponen en duda sus aptitudes mutuas para gobernar."