Los himnos revelan los orígenes de las naciones latinoamericanas
Un himno es la música y la letra, el símbolo patrio; un escudo, la imagen; una bandera, la insignia. Todos identifican las naciones, y antes los feudos, las tribus, los clanes, las huestes que se van a guerrear. Pero también revelan los orígenes de la nación.
Ciertas estrofas en los himnos de los países de Latinoamérica, como muchos de Europa, surgieron en su mayoría en momentos de agitación guerrera que revelan los sentimientos de los forjadores de esas naciones. Esto hace que sean hijos de la emoción antes que de la razón.
Los himnos de Latinoamérica fueron compuestos con un fervor de lucha contra el imperio español, aunque hayan sido escritos en el mismo idioma ibérico de los conquistadores. Un caso muy notable es el del Himno Nacional de Cuba, cuyas últimas estrofas fueron eliminadas de la versión final, porque tenían insultos contra los combatientes por la Península. ¿Cuántos cubanos sabrán esto?
Fueron himnos contra los colonizadores. Y no sentían ese amor por la madre patria, lo que ha quedado plasmado en los himnos nacionales de los países y luego se han eliminado partes de las letras posteriores. En el himno de Guatemala, se llama verdugos y tiranos a los españoles. En el de Honduras, se habla del “mandato imperioso del amo”. En el de Ecuador, “hijos del yugo que te impuso la íbérica audacia”. En el del Perú “quebrar ese cetro que España reclinaba orgullosa en los dos”.
Pero no hay duda de que los himnos han cambiado con el tiempo. Grandes inmigraciones de España han llegado a principios del siglo XX a Brasil, Argentina, Cuba, Puerto Rico, México, y algunos países recibieron a tantos exiliados de la República Española, que los sentimientos de lucha para liberarse de los iberos que tuvieron los criollos en el siglo XIX han amainado y se han rectificado los sentimientos y las palabras que los representaban. No se olvide que “el encuentro de culturas” fue entre los aborígenes y los españoles y no fue un encuentro pacífico. Pero los americanos que se rebelaron después fueron tan occidentales como los conquistadores. Eran sus hijos y nietos. Eran los criollos. Veamos algunos ejemplos de estos cambios.
Aquí van las estrofas que cantamos de La Bayamesa, el himno nacional de Cuba:
Al combate corred, bayameses, / que la patria os contempla orgullosa / no temáis una muerte gloriosa,/ que morir por la patria es vivir.
En cadenas vivir, es vivir / en oprobio y afrenta sumidos;/ del clarín escuchad el sonido:/ a las armas, valientes, corred.
Se tocó por primera vez en la Batalla de Bayamo en 1868, y fue Perucho Figueredo el que compuso la canción en 1867. Los revolucionarios iban tarareando la melodía y le pidieron a Figueredo que escribiera la letra, que él compuso sobre la montura de su caballo. El murió dos años más tarde ante un pelotón de fusilamiento de los españoles, cantando “Morir por la patria es vivir”, las palabras de su himno, que era mucho más largo y que se relacionaba con la rendición de Bayamo.
Aquí van las estrofas suprimidas:
“No temáis; los feroces iberos / son cobardes cual todo tirano / no resisten al bravo cubano; / para siempre su imperio cayó. / ¡Cuba libre! Ya España murió, / su poder y su orgullo ¿do es ido?
Más adelante llama a los españoles “cobardes” que “huyen vencidos”.
Estas estrofas fueron suprimidas en 1902, porque al quedarse muchos españoles en Cuba, esto no era muy agradable para ellos, pero tampoco tenían estos versos la cortesía que se les tiene a los vencidos.
Pero este no ha sido el único himno expurgado. El Himno Nacional de Argentina es un ejemplo. Originalmente se llamó Marcha patriótica y, finalmente, Canción patriótica. Vicente López y Planes escribió la letra, y la música la compuso el español Blas Parera. El 11 de mayo es el Día del Himno Nacional en la Argentina, porque fue adoptado en esa fecha como canción oficial en 1813. Aquí van algunas estrofas de la versión abreviada que se canta en la actualidad.
“Oíd, mortales el grito sagrado / libertad, libertad, libertad / Oíd el ruido de rotas cadenas, / que responde a la noble igualdad. / Ya su trono dignísimo abrieron, / Ya su trono dignísimo abrieron, / las Provincias Unidas del sur, / las Provincias Unidas del sur, / y los libres del mundo responden / al gran pueblo argentino, ¡salud! / Al gran pueblo argentino, ¡salud!”
Pero también, como el cubano, este himno tenía palabras políticamente incorrectas hoy día, pues decía en la primera estrofa:
“Se levanta a la faz de la tierra / una nueva y gloriosa nación, / coronada su sien de laureles, / y a sus plantas rendido un león”.
Y en otras se habla de “gritos de venganza, de guerra y furor”. Y se refiere a los “fieros tiranos la envidia escupió su pestífera hiel”. Todo esto quedó afuera y también las referencias a los países y ciudades del resto de las Américas bañados en sangre.
Mientras que el de Colombia ya no tiene el furor de las primeras batallas, porque se basa en un poema patriótico, que tiene un coro y 11 estrofas y recorren en cada estrofa escenas de la liberación de ese país y otros de Latinoamérica. Fue el presidente Rafael Núñez quien lo escribió celebrando la independencia de Cartagena. La música es de Oreste Síndici, y el público la oyó por primera vez el 11 de noviembre de 1887. De manera espontánea, el pueblo la adoptó como el himno nacional de Colombia. Antes se cantaban otras melodías para representar a la patria. Pero esta tuvo un éxito fundacional.
Así y todo “se baña en sangre de héroes la tierra de Colón”; “El rey no es soberano” y del “Orinoco el cauce se colma de despojos; de sangre y llanto un río se mira allí correr. En Bárbula no saben las almas ni los ojos, si admiración o espanto sentir o padecer”, que son como dardos lanzados a la antigua colonia.
Este es el coro y la primera estrofa: “¡Oh gloria inmarcesible! / ¡Oh júbilo inmortal! / En surcos de dolores / El bien
germina ya.
I- ¡Cesó la horrible noche! la libertad sublime / derrama las auroras de su invencible luz. / La humanidad entera, que entre cadenas gime, / comprende las palabras del que murió en la cruz.
Así, podríamos seguir estudiando y aprendiendo los himnos de cada nación de Latinoamérica, que encierra cada uno su historia y sus anécdotas. Un modo de aprenderse todos los himnos y ver todas las banderas es visitando el sitio: www.latinoamerica.org/pla/paises.htm. •
olconnor@bellsouth.net
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de septiembre de 2014, 5:53 p. m. with the headline "Los himnos revelan los orígenes de las naciones latinoamericanas."