Cofundadora de Black Lives Matter: Cuándo las armas son mas accesibles que las aspirinas es un problema
La activista estadounidense Alicia Garza, cofundadora del movimiento a favor de las personas negras Black Lives Matter, señaló que hace falta “repensar” la noción de seguridad para disminuir la tensión social que vive el país, y de manera que involucre a las fuerzas policiales.
En una entrevista en Miami, Garza destacó que a la vez que hace falta reducir el número de armas en Estados Unidos, que supera al de personas, es necesario refundar las fuerzas del orden con patrones que establezcan sanciones efectivas para los agentes que han hecho uso excesivo de la fuerza.
“El DOJ (Departamento de Justicia, en inglés) ha hecho al menos un centenar de investigaciones a agencias de policías este año, pero no ha sido capaz de emitir condenas”, lamentó Garza.
En los dos últimos años, especialmente tras la muerte en Ferguson (Misuri) en agosto de 2014 del joven negro Michael Brown, Estados Unidos ha registrado varios episodios de tensión racial a raíz de situaciones en las que efectivos policiales han disparado contra personas desarmadas, en muchos casos con desenlaces fatales.
Garza sacó a colación casos del mes pasado, como el de Keith Lamont Scott, abatido a tiros por la Policía de Charlotte (Carolina del Norte), o el de Terence Crutcher, muerto tras recibir disparos de una agente en Tulsa (Oklahoma), para resaltar un escenario “fuera de control” y motivado, en parte, porque “cuando la Policía mata no hay consecuencias”.
“Lo que está pasando esencialmente es que las vidas de las personas negras no son valiosas (…) Es una cultura de la violencia en términos de las agencias de policías, en la que ellos disparan primero y preguntan luego”, manifestó la activista.
La fundadora, junto con las activistas Patrisse Cullors y Opal Tometi, de la red nacional Black Lives Matter, que ya cuenta con 42 filiales en Estados Unidos y Canadá, cree que el debate sobre el control de armas debe involucrar a las fuerzas del orden, equipadas con armamento de grado militar.
Al mismo tiempo, reconoció que en términos generales hacen falta nuevas regulaciones para atajar la proliferación de armas en el país.
“¿Cuándo vendes armas en Walmart, que esperas? ¿Cuándo haces las armas más accesibles que dulces, que esperas? Cuándo las armas son mas accesibles que las aspirinas es un problema”, manifestó Garza, nominada a varios premios por su activismo.
La tensión racial que se vive en Estados Unidos ha propiciado varias protestas a nivel nacional contra la violencia policial, algunas de ellas con resultados mortales, como ocurrió el pasado mes de julio, cuando Micah Xavier Johnson abrió fuego contra agentes durante una manifestación en Dallas (Texas), y mató a cinco agentes.
Las investigaciones posteriores revelaron que el atacante, abatido en un enfrentamiento posterior con la Policía, era un exsoldado que estuvo en Afganistán y que a su vuelta en 2015 se obsesionó con grupos extremistas negros y causas racistas.
El caso mereció un apoyo casi unánime de las autoridades, empezando por el propio presidente Barack Obama, quien en la ceremonia de homenaje a los policías asesinados recalcó que los estadounidenses “no están tan divididos como parece” y recordó el “respeto” que merece el trabajo policial.
Garza cree que Obama trata de “jugar a ser neutro”, y mientras por un lado el mandatario lamenta la muerte de civiles desarmados por otro lado “no ha hecho absolutamente nada” para que la Policía pagué las consecuencias “por los crímenes que ha cometido en nuestras comunidades”.
“Hemos escuchado muchas historias sensacionalistas sobre agentes siendo atacados o bajo fuego, pero la realidad es que menos del 1 % de los agentes experimentan cualquier tipo de homicidios cada año, aunque si vas a los medios pensarías que la Policía está bajo un ataque constante”, afirmó.
Garza cree, por el contrario, que es necesario “desarmar a la Policía y ver nuevas formas de tratar con situaciones de riesgo o traumáticas”.
Hija de una exagente de seguridad que trabajaba en una prisión y residente de la localidad de Oakland, en California, la activista participó este fin de semana en un foro sobre los problemas que afrontan las mujeres que pertenecen a las minorías, celebrado en Miami Gardens, ciudad aledaña a Miami.
En este evento, una madre le entregó una camiseta en honor a su hijo, que recibió varios disparos durante un encuentro con la Policía, los cuales le dejaron secuelas físicas que lo llevaron al suicidio, según versión de la progenitora.
“Tenemos que, en última instancia, repensar una seguridad en este país que no implique una placa y una pistola. Una pistola mata gente, para esto han sido hechas”, manifestó.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de octubre de 2016, 3:54 p. m. with the headline "Cofundadora de Black Lives Matter: Cuándo las armas son mas accesibles que las aspirinas es un problema."