Estados Unidos

EEUU nombra a un enviado especial para la paz en Colombia


El secretario de Estado de EEUU, John Kerry (izq.) y Bernard Aronson, enviado especial para los diálogos de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, en Washington.
El secretario de Estado de EEUU, John Kerry (izq.) y Bernard Aronson, enviado especial para los diálogos de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, en Washington. AP

El presidente, Barack Obama, nombró el viernes a Bernie Aronson como primer enviado estadounidense para el proceso de paz de Colombia, con la intención de reforzar el papel de Washington en las conversaciones en el 2015, año “crucial” para alcanzar un acuerdo.

El secretario de Estado, John Kerry, anunció el nombramiento y aseguró que EEUU aumentará su implicación en el proceso de paz iniciado en noviembre de 2012 por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En un discurso pronunciado en la sede del Departamento de Estado en Washington, Kerry no aclaró qué función específica tendrá Aronson en las negociaciones de paz que el Ejecutivo colombiano y las FARC celebran en La Habana.

El jefe de la diplomacia estadounidense sí remarcó que “el presidente Obama ha llegado a la conclusión de que, aunque persisten los obstáculos, vale la pena perseguir y ayudar a la paz en Colombia”.

El secretario de Estado señaló también que, “en los dos años desde que Santos comenzó estas valientes negociaciones, nuestro apoyo ha sido inalterable”, pero el Gobierno estadounidense considera que es necesario un nuevo impulso desde Washington.

Fuentes del Departamento de Estado indicaron que Washington ve el 2015 como un año “crucial” para la paz y Aronson representa un apoyo a más alto nivel de EEUU para que “las partes finalicen los acuerdos”.

Las mismas fuentes aclararon que el Ejecutivo de Obama no será parte en las negociaciones, pero “el Gobierno colombiano ha concluido que nuestra implicación puede ayudar al proceso”.

El jefe de la diplomacia estadounidense reveló que la creación de este puesto, hasta ahora inexistente, estuvo motivada por la petición de Santos para que Washington adoptara un papel más activo en las conversaciones de paz del Gobierno colombiano con las FARC en La Habana.

“Como aliado y amigo (de Colombia) tenemos la responsabilidad de hacer lo que podamos para alcanzar la paz (…) y ayudar a que las partes se acerquen”, añadió el secretario de Estado, que estuvo acompañado de Aronson y de la secretaria de Estado adjunta para Latinoamérica, Roberta Jacobson.

Kerry destacó que Aronson tiene un profundo conocimiento en Latinoamérica y ha trabajado en los procesos de paz de El Salvador y Nicaragua.

Aronson fue nombrado secretario de Estado adjunto para Asuntos Interamericanos en 1989 por el entonces presidente George H. W. Bush, hasta que fue sustituido en el primer año de mandato de Bill Clinton, en 1993.

El enviado también ha sido asesor para Latinoamérica del banco de inversiones Goldman Sachs, fundador del fondo de inversiones ACON y ha recibido la medalla del servicio distinguido del Departamento de Estado, la más alta condecoración diplomática.

Aronson dijo que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) “tienen que demostrar valentía y renunciar a la violencia para siempre”.

Estados Unidos ha apoyado militarmente al Gobierno colombiano durante décadas para arrinconar a las FARC, extraditar a sus líderes y forzar una salida negociada al conflicto armado del país sudamericano, que ha provocado millones de desplazados y más de 200,000 muertos.

Kerry recordó que la paz, la gran apuesta política de Santos, “liberaría el enorme potencial para el pueblo colombiano y toda Latinoamérica”.

La portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, precisó que, por el momento, no hay previstos viajes de Aronson para iniciar su trabajo sobre el terreno, pero aseguró que su participación estará coordinada con Bogotá.

El embajador colombiano en Estados Unidos, Luis Carlos Villegas, que estuvo presente en el anuncio, dijo en un comunicado que “Colombia agradece inmensamente esta nueva muestra de apoyo al proceso de paz en curso por parte del gobierno de los Estados Unidos”.

“El enviado estará en permanente contacto con la Embajada de Colombia en Washington, con Humberto de la Calle, jefe de la delegación del Gobierno de las negociaciones en La Habana, y con Sergio Jaramillo, alto comisionado para la paz”, detalló el embajador en un comunicado.

Por su parte, las FARC saludaron también el viernes la decisión del Gobierno de Estados Unidos de nombrar un enviado especial para el proceso de paz.

“Las FARC-EP saludan el anuncio oficial del Secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, sobre la determinación de designar al señor Bernard Aronson como enviado especial de su país, para atender el proceso de paz que se adelanta entre el Gobierno colombiano y nuestra organización insurgente”, dice el comunicado de la delegación de paz de la guerrilla divulgado en La Habana.

El grupo insurgente considera que la designación del enviado especial estadounidense es “una necesidad, tomando en cuenta la presencia e incidencia permanente que Estados Unidos tiene en la vida política, económica y social de Colombia.

Víctimas amenazadas

En otros hechos relacionados con el proceso de paz en Colombia, las 60 víctimas que viajaron a Cuba para ser escuchadas en los diálogos de paz entre el Gobierno y las FARC denunciaron el viernes que son objeto de amenazas y agresiones, ataques que, según explicaron, incluyen el asesinato del hijo de uno de ellos.

En un comunicado que fue leído en Bogotá por los integrantes de las cinco delegaciones que viajaron a La Habana, también solicitaron a la Fiscalía que investigue estos hechos y cualquier otro cometido contra cualquier víctima en Colombia.

Preguntados por el número de integrantes de este colectivo que han recibido amenazas, no quisieron facilitar el dato, si bien Camilo Villa, uno de los portavoces del grupo, afirmó que en los últimos cinco meses se han registrado más de 400 amenazas en todo el país.

En este sentido, Villa destacó que muchas de las víctimas han sido amenazadas antes de participar en los diálogos, “durante y después”.

Sobre el homicidio denunciado, Nilson Antonio Liz, padre del joven que fue asesinado, explicó que su hijo de 17 años murió el pasado 1 de enero y señaló que todavía desconoce el móvil del crimen.

El colectivo también reclamó en su comunicado que “se concrete la salida negociada al conflicto armado” e insistieron en que se supere la “fase exploratoria” de los contactos entre el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla del país.

Las víctimas también se sumaron a lo que definieron como “clamor nacional” para que el conflicto armado que azota Colombia desde hace medio siglo entre en un proceso de “desescalamiento”, es decir una reducción de la intensidad.

“Exigimos a las partes (que) tomen aquellas medidas que garanticen la vida de las comunidades y sus territorios bajo principios de corresponsabilidad y reciprocidad”, añadieron.

El pasado 20 de diciembre las FARC iniciaron un alto el fuego unilateral e indefinido que ha sido confirmado por varias entidades que también han constatado que los enfrentamientos han llegado a su nivel más bajo en décadas.

En la declaración del viernes, reclamaron además que el “reconocimiento y la legitimidad de las víctimas debe reafirmarse como el centro de este proceso” de negociaciones de paz.

El colectivo también reclamó que debe entenderse la diversidad y especificidades de las víctimas “en las diferentes instancias de participación del proceso”.

En este sentido, el comunicado destaca que “la reparación integral de las víctimas es una deuda pendiente”, por lo que consideraron necesario “lograr un compromiso real en materia presupuestaria del Estado” para poder financiar las políticas destinadas a este fin.

Por ello también pidieron que se abra un escenario de discusión nacional sobre la reforma de la Ley de Víctimas, que fue aprobada en 2011 e implementada en enero de 2012.

Esta norma prevé indemnizaciones económicas, reconocimiento y reparación a las víctimas, así como ayuda psicosocial, viviendas gratuitas para población desplazada, becas de educación superior y la exención de la prestación del servicio militar obligatorio para quienes han sufrido los rigores del conflicto.

En total, 60 víctimas del conflicto armado colombiano viajaron el año pasado en cinco delegaciones a La Habana para llevar ante las delegaciones del Gobierno y las FARC la voz de más de 6.5 millones de personas que han padecido las consecuencias del conflicto armado.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de febrero de 2015, 7:38 p. m. with the headline "EEUU nombra a un enviado especial para la paz en Colombia."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA