Encarnizada batalla por el Senado federal
La lucha por el control del Senado está candente y tanto demócratas como republicanos invierten enormes sumas a último momento para tratar de inclinar a su favor la balanza de media docena de contiendas que decidirán la mayoría en ese cuerpo.
Las ilusiones de los demócratas de conseguir las cinco bancas (cuatro si Hillary Clinton sale presidenta) que necesitan para asumir el control del Senado podrían verse afectadas por la noticia de que el FBI reabrió una investigación a la ex primera dama.
Los republicanos estaban alarmados por la posibilidad de perder la mayoría en la votación del 8 de noviembre. La historia indica que las contiendas reñidas tienden a definirse a favor de un mismo partido, como sucedió en el 2014, en que se apuntaron una cantidad de victorias y retomaron el control de la cámara alta.
El equilibrio de fuerzas se decidirá en Nevada, Missouri, New Hampshire, Pennsylvania, North Carolina e Indiana, los seis estados donde no hay nada definido. Con excepción de Nevada, donde está en juego un escaño dejado vacante por Harry Reid, líder de la bancada demócrata que se jubiló, todos los otros escaños están en manos de republicanos.
Si Clinton llega a la Casa Blanca, los demócratas necesitarían añadir cuatro bancas para tomar el control, ya que en caso de que haya un empate 50-50, el voto decisivo lo emitiría el vicepresidente.
El anuncio de que el FBI reabrió una investigación de los correos electrónicos de Clinton, quien ha admitido haber usado un servidor privado cuando era secretaria de Estado, violando las normas para ese tipo de comunicaciones, alienta las esperanzas de los republicanos de que algunas de las contiendas reñidas se definan a su favor y les permitan retener el control del Senado.
“Cada uno de los demócratas se han asociado con Hillary Clinton sin reservas y no pueden escapar a eso”, afirmó el Leadership Fund del Senado, un comité de acción política allegado al líder de la mayoría Mitch McConnell. “Esto podría marcar la diferencia en las contiendas del Senado”.
Los demócratas, desde ya, opinan distinto y sostienen que la investigación no comprobará irregularidad alguna.
“El alboroto que arman los republicanos a propósito de esto revela lo desesperados que están, pero nada que pueda suceder de aquí al 8 de noviembre va a alterar sus antecedentes nefastos ni su lealtad a Donald Trump”, afirmó Sadie Weiner, vocera del Comité Demócrata de Campañas Senatoriales.
Las contiendas más importantes están costando enormes sumas de dinero y se va a gastar más todavía en los próximos días. Donantes ricos han aportado más de $50 millones a último momento.
El Leadership Fund republicano recaudó $7 millones en los primeros 19 días de octubre y $25 millones más desde entonces.
Hacia la mitad de la semana, los republicanos llevaban invertidos $394 millones y los demócratas $348 millones, según funcionarios que monitorean los gastos en publicidad.
Los demócratas se sienten tan seguros del triunfo de Clinton que han desviado algunos fondos de la campaña presidencial hacia contiendas del Senado.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de noviembre de 2016, 7:47 p. m. with the headline "Encarnizada batalla por el Senado federal."