Estados Unidos

El triunfo de Donald Trump provoca ola de temor entre inmigrantes

Jacqueline Lima, de 20 años, camina con su hermanita de cuatro años de edad con la bandera de Estados Unidos y en medio de una serenata de mariachis después de que Lima ejerciera el voto por primera vez.
Jacqueline Lima, de 20 años, camina con su hermanita de cuatro años de edad con la bandera de Estados Unidos y en medio de una serenata de mariachis después de que Lima ejerciera el voto por primera vez. AP

Fue a eso de la medianoche, cuando empezaba a definirse ya que Donald Trump sería el próximo presidente de Estados Unidos y que la veterana activista de inmigración Maudia Meléndez se comunicó en Internet con sus familiares y amigos.

“Atención: este es un llamado de alerta a todos ustedes que están oyendo decir a otros que tiene que hacer las maletas porque Donald Trump está ganando las elecciones. Por favor, dejen de instigar miedo en las personas. El miedo al hombre es un pecado”, escribió en letras mayúsculas en Facebook.

El ascenso a la presidencia de Trump ha provocado una ola de temor entre millones de inmigrantes que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos.

A muchos los reconfortó la gigantesca movilización por parte de Hillary Clinton de los 27 millones de votantes latinos registrados. Muchos que se sintieron alentados por los pronósticos de que los latinos tendrían un impacto aplastante en las elecciones, y que eso conduciría a nuevas leyes de inmigración se sienten ahora inseguros de qué podrán hacer ahora.

Ellos temen que Trump podría cumplir sus promesas de deportar a los que se encuentran ilegalmente en el país. Y él tendrá a su alcance las identidades y el estatus legal de cientos de miles de inmigrantes que entregaron su información personal al presidente Barack Obama tras sus decretos ejecutivos para impedir su deportación. Algunos expertos opinan que Trump está obligado políticamente a deportarlos.

Trump no se desvió en ningún momento de la posición dura sobre la inmigración que adoptó en el momento en que se anunciara por primera vez su candidatura. El empresario neoyorquino se comprometió a deportar a 11 millones de inmigrantes que viven ilegalmente en EEUU, construir un muro a lo largo de la frontera entre EEUU y México, y revertir las medidas ejecutivas de Obama que protegieron a cientos de miles de jóvenes inmigrantes contra la deportación.

Parte pudo haber sido alarde político, pero expertos señalan que la inmigración es el tema sobre el cual Trump tiene las ideas más detalladas, específicas y mejor desarrolladas.

Una vez juramentado, Trump podría – y lo ha prometido – revertir de inmediato o al menos no renovar las solicitudes de posposición de exportación de unos 700,000 inmigrantes traídos aquí cuando eran niños para que se quedaran y trabajaran temporalmente en Estados Unidos. Un programa similar creado por Obama para proteger a los padres inmigrantes de ciudadanos estadounidenses ha sido llevado a los tribunales federales.

Alex Nowrasteh, analista de política de inmigración del Instituto Cato, de tendencia libertaria, señala que la información acerca de los beneficiarios del programa para menores de edad, conocido como Acción Diferida para los Llegados en su Infancia (Deferred Action for Childhood Arrivals, DACA) estará pronto en manos de la administración de Trump.

“Los beneficiarios de DACA han sido algunos de los activistas más activos y enérgicos a favor de la reforma de inmigración”, dijo Nowrasteh. “De modo que, políticamente, él tendrá un incentivo muy fuerte para usar esa información con objeto de deportarlos”.

Meléndez dijo que había comenzado a recibir mensajes privados en la noche del martes y la mañana del miércoles por parte de inmigrantes que le preguntaban si debían abandonar el país. La gente hablaba de hacer las maletas, y había rumores de que habría redadas de inmigración.

“A ellos los preocupaba que por la mañana tendríamos deportaciones masivas”, dijo Meléndez.

Meléndez, quien señaló que ella nunca escribe en mayúsculas, expresó que había tratado de tranquilizarlos afirmando que el gobierno no puede ponerse a hacer redadas. Ella tiene la esperanza de que Trump sólo hubiera estado alardeando durante su campaña, y que al final hará lo correcto. Ella tiene la esperanza de que Trump se esfuerce en poner al día las leyes de inmigración.

El ha dado a conocer un plan de medidas, pero no incluyó en el mismo permitir a los inmigrantes a permanecer legalmente en el país. La propuesta, dada a conocer el verano pasado, denegaría la ciudadanía a los hijos nacidos en Estados Unidos de padres que se encuentren ilegalmente en el país, y exigiría a México que pague por un muro fronterizo con todos los hierros.

El hizo un llamado a implementar un sistema de entrada y salida para controlar a aquellos que se queden después de que se les venzan las visas, así como aumentar el número de agentes de inmigración.

Según la mayoría de sondeos, no se suponía que Trump iba a ganar. Y muchos ya estaban atribuyendo su derrota esperada a su retórica airada y a los cambios en la composición demográfica de la nación, en particular el bloque latino.

“Una de las grandes lecciones a aprender de esto es que el voto de los inmigrantes latinos no es tan importante como la gente pensó que lo era a nivel nacional”, expresó Nowrasteh.

Correo electrónico: fordonez@mcclatchydc.com; Twitter: @francoordonez.

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