Trump llama a superar las divisiones para reconstruir el país
El presidente electo, Donald Trump, hizo el miércoles un llamamiento para superar las divisiones que surgieron durante la reciente campaña electoral y sumar esfuerzos para “reconstruir” el país.
“Acabamos de terminar una larga y dura campaña política”, afirmó Trump en un vídeo difundido por la oficina de transición presidencial en la víspera del Día de Acción de Gracias, la fiesta familiar más importante en EEUU.
“Las emociones fueron crudas y las tensiones no sanan fácilmente de un día para otro”, reconoció el magnate republicano, que el pasado 8 de noviembre derrotó en las urnas a la aspirante demócrata, Hillary Clinton.
Trump pidió a sus compatriotas “sanar” las heridas dejadas por las divisiones políticas surgidas durante la campaña y “avanzar como un solo país”, con propósitos compartidos y “una resolución común”.
“Esta histórica campaña política ha terminado, pero ahora comienza una campaña nacional para reconstruir nuestro país”, insistió. “Cuando Estados Unidos está unificado, no hay nada más allá de nuestro alcance”, agregó.
Trump se encuentra desde el martes por la noche en Florida. No se informó sobre cuándo fue grabado el mensaje, pero el escenario de fondo es el mismo de otro vídeo que difundió su oficina el pasado lunes, cuando el presidente electo se encontraba en Nueva York.
Por otra parte, la promesa del Presidente electo Donald Trump de deportar a unos tres millones de inmigrantes con problemas con la Justicia y su elección del senador de Alabama Jeff Sessions como secretario de Justicia podría significar más dinero para la industria carcelaria privada.
Algunos analistas creen que la población carcelaria podría crecer durante el gobierno de Trump y la bolsa de valores parece estar de acuerdo.
Un día después de las elecciones, la empresa de prisiones privadas CoreCivic Co. registró su mayor alza en la Bolsa de Nueva York con un incremento del 43% en el valor de sus acciones.
Los títulos de Geo Group, otra empresa privada de prisiones, subieron un 21%.
La población carcelaria de prisiones federales había estado bajando durante casi una década cuando el gobierno de Barack Obama anunció el pasado agosto que dejaría de usar algunas instalaciones privadas.
El anuncio se produjo luego de una auditoría del Departamento de Justicia que decía que las instalaciones privadas tienen más problemas de seguridad que los penales gestionados por Washington.
El cambio de política no afectaba a las cárceles privadas empleadas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Sin embargo, funcionarios federales dijeron también que podrían considerar la eliminación gradual de instalaciones privadas de ese tipo.
Sin embargo, Trump dijo durante su campaña que el sistema penitenciario del país era un desastre y mostró su respaldo a las prisiones privadas.
“Creo que podemos hacer muchas privatizaciones y tener más prisiones privadas. Parece que funcionan mucho mejor”, dijo Trump a la televisora MSNBC en marzo, aunque no ofreció detalles sobre lo que podría significar esto para el sistema federal de prisiones.
El ICE tiene detenidos a 34,000 inmigrantes irregulares que están a la espera de deportación.
Cuarenta y seis de las casi 180 instalaciones en las que el ICE aloja a los inmigrantes son de gestión privada y alrededor del 73% de los detenidos lo están en centros privados, según el departamento.
“Trump dijo en sus propuestas para los primeros 100 días (de gobierno) que las condenas mínimas para las personas reincidentes (que ingresan ilegalmente al país más de una vez) serían de dos años. Esto va a crear una necesidad de camas a largo plazo”, apuntó Michael Kodesch, de la firma de servicios financieros Canaccord Genuity Inc.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de noviembre de 2016, 6:20 p. m. with the headline "Trump llama a superar las divisiones para reconstruir el país."