Las mujeres y la incertidumbre del retiro: cómo prepararse mejor
Para muchas mujeres ahorrar para el retiro es un batalla cuesta arriba.
En todos los grupos de edad, las mujeres tienen ingresos considerablemente menores en el retiro que los hombres, según un informe del Instituto Nacional sobre Seguridad en el Retiro. Para las mujeres de 65 años y más, el ingreso es típicamente 25 por ciento más bajo que el de los hombres. A medida que envejecen los hombres y las mujeres, la brecha se hace mayor hasta 44 por ciento a los 80 años.
Como resultado, las mujeres tenían 80 por ciento más probabilidades que los hombres de empobrecerse a los 65 años y más, mientras que las de 75 a 79 años de edad, tenían tres veces más probabilidades de caer por debajo del nivel de pobreza que los hombres de la misma edad.
Para entender el porqué, hay que considerar lo siguiente: las mujeres que trabajan, en promedio, ganan menos que sus contrapartes masculinas, así es que tienen menos dinero para ahorrar para el retiro. Su salario medio es 80 por ciento el de los hombres, según el Instituto de Política Económica, una organización sin fines de lucro, ni partidista.
Priorizan la educación de los hijos
Muchas mujeres hacen recesos para criar a los hijos o atender a algún familiar anciano, por lo cual tienen menos años para contribuir al plan de retiro. Más aún, debido a que es frecuente que los empleadores igualen –hasta cierta cantidad establecida– el dinero que un empleado aparta en una cuenta para el retiro en el centro de trabajo, como la 401(k) o la 403 (b), sacrifican esos dólares.
“Surgen problemas financieros en el retiro y una deuda preferencial con un ingreso insuficiente como un resultado de sueldos más bajos toda la vida y menos en ahorros, en costos por atención a la familia y divorcios”, dijo Cindy Hounsell, la fundadora y presidenta del Instituto para la Seguridad en el Retiro de las Mujeres, conocido por sus siglas en inglés, Wiser, una organización sin fines de lucro, dedicada a la educación financiera para las mujeres y su defensoría.
Más aún, “a menudo, las mujeres ponen en último lugar sus propias necesidades”, notó Hounsell. Es frecuente que opten por ahorrar para la educación del hijo que su propio retiro, por ejemplo, o trabajar en un negocio familiar sin paga.
Las mujeres también viven más que los hombres (81.2 años contra 76.4 años), según las estadísticas del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos. “Vivir más tiempo y necesitar más dinero para los años extras de atención de la salud, gastos médicos y necesidades de atención de largo plazo les crean problemas graves a las mujeres”, notó Hounsell.
Son cada vez más las mujeres que reportan ser la directora financiera del hogar, pero quedarse sin dinero en el retiro y administrar los costos al alza del seguro médico siguen siendo las principales inquietudes de las mujeres, según una nueva investigación , Mujeres, dinero y poder, de la aseguradora Allianz Life Insurance Company of North America.
Y tienen razón en preocuparse. El costo proyectado de la atención de la salud es particularmente pasmoso. Cuando se trata de ahorrar en los costos de la atención de la salud en el retiro, las mujeres necesitan apartar muchísimo más (casi 20 por ciento más que los hombres, en promedio) para cubrir los gastos médicos en los últimos años de su vida, según un informe, El alto costo de vivir más. Las mujeres y la atención de la salud en el retiro, de HealthView Services, una compañía en Danvers, Massachusetts, que proporciona datos sobre la atención de las salud en el retiro y herramientas a los asesores financieros.
Vivir más tiempo y necesitar más dinero para los años extras de atención de la salud, gastos médicos y necesidades de atención de largo plazo les crean problemas graves a las mujeres
Cindy Hounsell
presidenta del Instituto para la Seguridad en el Retiro de las Mujeres, WiserLa razón de la brecha es simple: la longevidad. El informe concluye que una mujer saludable de 65 años que se retiró en el 2016 y vivirá hasta la edad de 89 años habrá esperado desembolsos de más de $300,000 en primas de Medicare y gastos extras por la atención dental y de la audición y la visión. Para los hombres, el costo proyectado es de alrededor de $260,000. (En estas proyecciones no se toma en consideración el costo de la atención médica para quienes tienen ingresos anuales que exceden los $85,000 en los solteros o $170,000 para las parejas, que pueden esperar pagar cargos adicionales sobre las primas de Medicare Partes B y D. la cifra tampoco incluye proyecciones por cualquier enfermería o cuidado a largo plazo.)
Para Cindy Jordan, de 66 años, una habitante de Brooklyn Park, Minnesota, el costo futuro de la atención de la salud es perturbador. Sigue trabajando, por lo menos por ahora. El año pasado, Jordan se retiró de su puesto como asistente administrativa ejecutiva en G & K Services, una compañía de renta de uniformes con sede en Minnetonka, Minnesota. Sin embargo, cuando renunció su reemplazo, su jefe la llamó para ver si estaría dispuesta a regresar de tiempo completo, al menos temporalmente.
Estuvo de acuerdo, pero no por el dinero. Su esposo, quien ya se retiró, y ella están cómodos con su combinación de pensiones dadas por el empleador, los planes 401 (k), y cheques de la Seguridad Social.
Aun así, ella está preocupada. “Me preocupa la parte de la salud en caso de que algo me pase a mí o a mi esposo, quien es 14 años mayor que yo”, comentó. “Me preocupa que todo lo que he acumulado se lo coman los gastos en salud”. Añadió: “Se requiere de un segundo para que pase todo”.
Impulsados por la inflación en la atención de la salud, la cual se espera que aumente un promedio de seis por ciento al año, los costos en los últimos años de la vida serán los más caros, según un informe de HealthView Services. Estos gastos podrían presentarse en un momento en el que los ahorros se hayan reducido debido a los gastos por atención en el fin de la vida para uno de los cónyuges.
Participan más en planes de ahorro
Reforzar la seguridad financiera es una forma en la que las mujeres pueden cambiar el curso. Con el estudio de Allianz, se encontró que muchas mujeres reportaron incertidumbre sobre las decisiones financieras. Sesenta y uno por ciento de ellas deseaban tener mayor confianza en su forma de tomar decisiones financieras y 63 por ciento saber más sobre planeación e inversión financiera.
Es 14 veces más factible que las mujeres participen en el plan de ahorros en su centro de trabajo que los hombres, y, una vez inscritas, ahorran en proporciones más altas que los hombres, a todos los niveles de ingresos, según un informe del grupo Vanguard, una empresa de fondos mutualistas. A pesar del punto de vista que se sostiene a menudo que las mujeres tienen más aversión al riesgo que los hombres, las conclusiones muestras que la asignación de capitales para las mujeres y los hombres fue similar en sus cuentas.
No obstante, en una investigación de Wells Fargo realizada en 1,000 personas entre los 22 y los 35 años de edad, se encontró que la mayoría de las mujeres (61 por ciento) dijeron que sus finanzas se “habían estirado tanto que no alcanzaban para guardar para el retiro”. De hecho, alrededor de 54 por ciento de las mujeres dijo que vivía al día. Las que ahorran para el retiro solo apartan un promedio de 5.7 por ciento de su salario, en comparación con 7.3 por ciento de sus contrapartes masculinas”.
Para las mujeres de mayor edad, las buenas noticias en términos del bienestar financiero son que una gran fracción de ellas están trabajando a tiempo completo pasados los 60 años y hasta los setentaitantos, según el estudio Las mujeres trabajan más tiempo. Hechos y algunas explicaciones, por los economistas de Harvard, Claudia Goldin y Lawrence F. Katz. De hecho, la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos proyecta que para el final de la década presente, alrededor de 20 por ciento de las mujeres mayores de 65 años serán parte de la fuerza laboral.
Trabajar más tiempo hace posible añadir a las cuentas para el retiro y evitar usarlas para los gastos básicos. Asimismo, es frecuente que se dé con el seguro médico laboral. También puede tener un beneficio financiero considerable en la Seguridad Social.
Los años extras de ingresos a estas edades reemplazan a los iniciales de ingresos bajos o nulos en la fórmula de cálculo de los beneficios para el retiro, según la investigación de Nicole Maestas, una economista de Harvard, experta en el estudio del envejecimiento.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de marzo de 2017 a las 7:12 p. m. con el titular "Las mujeres y la incertidumbre del retiro: cómo prepararse mejor."