El voto de Gorsuch será clave en casos divisivos en la Corte Suprema
Con la confirmación de Neil Gorsuch el viernes como magistrado de la Corte Suprema, no pasará mucho tiempo antes de que comienza a revelar lo que realmente piensa de una amplia gama de temas que evitó tocar repetidas veces durante sus audiencias de confirmación.
Gorsuch, de 49 años y de Colorado, es el primer miembro de la Generación X, ese grupo de estadounidenses que nació después de concluido el auge poblacional tras la Segunda Guerra Mundial, en llegar al tribunal. Y será el magistrado más joven. Ruth Bader Ginsburg, de 84 años, es la mayor.
Como nuevo magistrado, Gorsuch también se hará cargo de los deberes asignados a Kagan desde el 2010. Cuando los jueces están solos en la sala de conferencia y y alguien toca la puerta, el magistrado de menos antigüedad es el que la abre. También será el miembro más nuevo en el comité de la cafetería del tribunal, en reemplazo de Kagan, y esto no será poca cosa. Durante el tiempo que integró ese comité, Kagan mandó a instalar una máquina de yogur congelado.
En materia estrictamente jurídica, en menos de dos semanas los magistrados tomarán el caso de la alegación de una iglesia de Missouri de que el estado está infringiendo su libertad religiosa. Se trata de la prohibición de ese estado de gastar dinero público en instituciones religiosas y tiene implicaciones potenciales para los cupones de asistencia a escuelas privadas y religiosas.
Otros casos que el tribunal pudiera escuchar pronto tratan asuntos de derechos de armas de fuego, derechos electorales y la negativa de la dueña de una pastelería de Colorado de preparar un pastel de bodas para una pareja gay. Algunos de esos casos pudieran tomarse el 13 de abril, que pudiera ser la primera conferencia privada de Gorsuch, en que los jueces deciden si toman un caso. Para ello hacen falta cuatro votos, aunque el alto tribunal por lo general no anuncia la decisión de cada magistrado.
La intención de Arkansas de ejecutar ocho hombres a lo largo de 10 días a partir del 17 de abril también pudiera llegar al tribunal como apelaciones de última hora. Y para finales de la primavera o principios del verano la Corte Suprema pudiera tener que considerar la propuesta de prohibición del presidente Donald Trump para negar la entrada a visitantes de seis países de mayoría musulmana.
A Gorsuch quizás le espera una votación decisiva sobre seis casos que ya se escucharon antes de finales del 2016 pero que siguen sin un fallo. Si los magistrados se muestran divididos 4 a 4 en cualquier de ellos, la ruta más probable para romper el empate sería programa una nueva ronda de argumentos, en que Gorsuch participaría.
En esos casos hay demandas sobre discriminación racial en viviendas públicas y la modificación de distritos legislativos, así como los derechos de indocumentados detenidos.
Las dos partes en la dura batalla sobre la nominación de Gorsuch creen que entienden bien cómo el nuevo magistrado se pronunciará sobre los temas más importantes, a parir de su historial como juez de apelaciones en Denver desde el 2006 y el apoyo que le han prestado grupos conservadores. Se espera que Gorsuch, de hecho, restaure la mayoría conservadora que existía cuando el juez Antonin Scalia estaba vivo. Gorsuch tomará el escaño de ese ícono conservador, quien falleció en febrero del 2016.
Al igual que el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, y los magistrados Stephen Breyer y Elena Kagan, Gorsuch fue en su momento asistente del tribunal, así que el funcionamiento interno y a veces idiosincrático del lugar no le es desconocido. Samuel Alito dijo en una ocasión que le costaba trabajo ubicarse en el edificio cuando fue nombrado a la corte.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de abril de 2017, 4:02 p. m. with the headline "El voto de Gorsuch será clave en casos divisivos en la Corte Suprema."