Estados Unidos

Debaten en EEUU sobre protección de fuentes tras detención de informante

La contratista del gobierno estadounidense Reality Leigh Winner.
La contratista del gobierno estadounidense Reality Leigh Winner.

Con sus revelaciones sobre los intentos rusos de piratear los sistemas electorales de Estados Unidos, The Intercept obtuvo una gran repercusión, pero tras la detención de la presunta fuente de la fuga informativa el sitio de noticias on line pasó a estar en la línea de mira.

The Intercept, el medio de periodismo de investigación de la organización First Look Media, creada por el fundador de eBay Pierre Omidyar, fue criticado por compartir la información que pudo haber llevado a la detención esta semana del contratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) Leigh Winner.

Winner, de 25 años, fue detenido y acusado por filtrar correos electrónicos clasificados, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que dijo que una investigación demostró que había impreso y compartido los documentos.

¿La organización de noticias sin quererlo proporcionó pistas para que las autoridades llegaran a Winner? Algunos analistas de los medios de comunicación dicen que los informantes de los periodistas deben gozar de mayor protección.

Algunas de las críticas más duras provinieron del reportero del Washington Post Barton Gellman, para quien se trató de una “falla catastrófica en la protección de la fuente” y argumentó que The Intercept “cometió errores atroces que condenaron a su fuente”.

“Le dio al USG (gobierno de Estados Unidos, por su sigla en inglés) una copia a color del documento original” y reveló que provenía de Augusta. “Donde la fuente vivió”, tuiteó Gellman, ganador en dos oportunidades del premio Pulitzer y que formó parte de un equipo de periodistas que manejó los documentos filtrados por el exanalista de la NSA Edward Snowden.

Jake Swearingen, que escribe sobre tecnología en el New York Magazine, consideró que también Winner cometió errores al imprimir los documentos de una manera que podía rastrearse y enviarlos a The Intercept.

Pero también sostuvo que The Intercept pudo haber sellado el destino de su fuente al mostrar el documento a un funcionario del gobierno.

“Es bastante razonable que The Intercept buscara confirmar la autenticidad” del documento, pero “al mostrar a un tercero un matasellos de Augusta, Georgia, ayudó claramente al gobierno a construir su caso”.

The Intercept señaló en un comunicado que el documento de la NSA le llegó “de una fuente totalmente anónima” y añadió: “no tenemos conocimiento de la identidad de la persona que nos lo proporcionó”.

La organización de noticias, dirigida por el periodista Glenn Greenwald, quien fue parte del equipo que publicó por primera vez los documentos de Snowden, dijo que no se puede confiar en las afirmaciones del FBI sobre cómo realizó el seguimiento de Winner.

“Winner enfrenta acusaciones que no han sido probadas”, señala a su vez el comunicado de The Intercept.

Robert Graham, de Errata Security, dijo que Winner pudo haber sido rastreado por puntos casi invisibles de la impresora utilizada, que puede determinar quién la emplea.

“La NSA registra todos los trabajos de impresión en sus impresoras, y puede utilizar esto para identificar con precisión quién imprime un documento”, apuntó Graham en un blog, y sostuvo que “se trata de una violación de nuestros derechos (constitucionales)”.

Dan Gillmor, profesor de periodismo en la Universidad de Arizona, señaló que el caso debe ser examinado más de cerca.

“Espero que @theintercept realice un autoexamen sobre su protección de fuentes, o la falta de ella, y que haga públicos sus resultados”, tuiteó el docente.

John Kiriakou, un exanalista de la CIA detenido tras filtrar información sobre prácticas de torturas por el gobierno de Estados Unidos, escribió en Twitter que “@theintercept debería avergonzarse de sí mismo. (Reportero) Matthew Cole (periodista de The Intercept) quemó a otra fuente. Hace a su organización poco fiable”.

WikiLeaks, la organización especializada en filtrar documentos secretos, ofreció una recompensa de 10.000 dólares a “quien brinde información que conduzca a la exposición pública de este ‘reportero'”.

Edward Snowden, que encontró refugio en Rusia y también enfrenta acusaciones por divulgar documentos secretos, dijo que no es apropiado recurrir al espionaje para perseguir a “denunciantes” que revelan importantes noticias a los medios de comunicación.

“El enjuiciamiento de cualquier fuente periodística sin la debida consideración por parte de la justicia de los daños o beneficios generados por la actividad periodística es una amenaza fundamental a la libertad de prensa”, escribió en un blog.

Dan Kennedy, profesor de periodismo en la Universidad del Noreste, dijo que en su mayoría quienes filtran informaciones secretas saben que se exponen a consecuencias judiciales.

Winner “argumentó que hizo lo que hizo en el interés público, pero no sé si puede convencer con ello a un jurado”, señaló.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de junio de 2017, 6:39 a. m. with the headline "Debaten en EEUU sobre protección de fuentes tras detención de informante."

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