Estados Unidos

Obama promueve medidas para proteger a los consumidores

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El presidente estadounidense, Barack Obama, habla sobre la economía durante una visita al State Community College de Birmingham, Alabama, el jueves.
El presidente estadounidense, Barack Obama, habla sobre la economía durante una visita al State Community College de Birmingham, Alabama, el jueves. EFE

El presidente Barack Obama defendió el jueves la decisión de una agencia independiente de tomar medidas para proteger a los consumidores ante las compañías de préstamos usureros, y advirtió al Congreso de que vetará cualquier presupuesto que modifique la reforma de Wall Street aprobada en 2010.

La Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB), una agencia creada tras la reforma financiera de 2010 para proteger a los consumidores de prácticas financieras abusivas, anunció el jueves que se plantea proponer reglas que “acabarían con las trampas de deuda” que suponen para muchos los préstamos usureros (“payday loans”).

Las normas que propondría la CFPB “exigirían que los prestamistas tomen medidas para asegurar que los consumidores pueden devolver sus préstamos”, según un comunicado de esa agencia del Gobierno que actúa de forma independiente.

En un discurso en Birmingham, Alabama, Obama expresó su apoyo a ese anuncio y consideró que es necesario regular ese sector, al considerar que muchas de esas compañías están “atrapando en un ciclo vicioso de deuda a estadounidenses que trabajan duro”.

“Si prestas dinero, primero deberías asegurarte de que el usuario puede permitirse devolverlo”, dijo Obama en un discurso en el centro público de educación superior (“community college”) Lawson.

“Aquí en Alabama, hay cuatro veces más empresas de préstamos usureros que establecimientos de McDonalds”, aseguró Obama.

Los “payday loans” son extensiones de crédito que los prestamistas acceden a devolver a corto plazo, normalmente cuando reciben su nómina quincenal o mensual, y Obama reconoció que “al principio, pueden parecer dinero fácil”, pero quienes no consiguen devolverlos pronto se ven sujetos a enormes intereses.

El 80% de esos préstamos acumulan intereses o están seguidos de la solicitud de otro préstamo en las siguientes dos semanas, y el usuario medio acaba quedando en deuda durante 200 días de cada año, según informó la Casa Blanca en un comunicado.

“Si pides un préstamo de $500 con las tasas típicas (de una de estas compañías), acabas pagando más de $1,000 en intereses y tasas”, afirmó Obama y aseguró que “la mayoría” de gente que solicita esos créditos lo hace para pagar deudas anteriores.

El presidente relató la historia de una familia que pidió uno de esos préstamos para pagar el funeral de su abuela, y “como no pudo devolverlo a tiempo, les quitaron su automóvil, y las dos personas que sostenían económicamente la familia perdieron su empleo porque no podían llegar a su lugar de trabajo”.

En Birmingham, Obama se reunió con líderes religiosos y de la sociedad civil “que se están uniendo para cambiar” esa dinámica, y aseguró que evitar que las familias caigan en ese tipo de deuda “es un asunto bipartidista” por el que lucha “gente muy conservadora”.

Las normas que estudia el CFPB obligarían a las empresas a revisar el historial financiero y los ingresos de quien solicite el préstamo para asegurar que pueden devolverlo a tiempo, y establecerían un límite de $500 a la cantidad prestada y un lapso de 60 días entre el pago de un crédito y la concesión de otro.

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