Estados Unidos

Asesores de Trump recomiendan plan de inmigración que protege a los dreamers

Una persona sostiene un letrero de apoyo al programa DACA del gobierno de Obama, en una manifestación celebrada el 15 de agosto del 2017.
Una persona sostiene un letrero de apoyo al programa DACA del gobierno de Obama, en una manifestación celebrada el 15 de agosto del 2017. AP

La mayoría de los principales asesores del presidente Donald Trump están presionándolo para que proteja a los jóvenes traídos al país ilegalmente cuando eran niños, y utilizar eso como pieza de negociación para lograr un acuerdo sobre la inmigración, a pesar de la promesa de campaña del presidente de deportar a los llamados dreamers.

Funcionarios de la Casa Blanca quieren que Trump llegue a un acuerdo ambicioso con el Congreso para ofrecer a los dreamers protección a cambio de leyes que paguen el muro en la frontera con México y más instalaciones de detención, reducir la inmigración ilegal e implementar el sistema E-Verify, que permite a las empresas verificar el estatus inmigratorio de sus empleados, según varias personas familiarizadas con la situación y que han participado en las negociaciones.

El grupo incluye al antiguo y actual jefe de Gabinete, Reince Priebus y John Kelly; la hija del presidente, Ivanka Trump, y su esposo Jared Kushner, los dos asesores presidenciales, dijeron las fuentes. Otros que no se han expresado en público sobre su postura ante este tema pero se piensa que concuerdan son el vicepresidente Mike Pence, quien cuando era legislador federal trabajó en un infructuoso acuerdo sobre inmigración que contemplaba una vía para que los dreamers se naturalizaran; el secretario de Seguridad Nacional, H.R. McMaster, y Gary Cohn, director del Consejo Económico Nacional y uno de los pocos demócratas en la Casa Blanca.

Incluso Steve Bannon, presidente ejecutivo del portal noticioso conservador Breibart, quien fue despedido la semana pasada por Trump como su principal estratega, estaba dispuesto a participar en el acuerdo, agregaron las fuentes.

“Lo presentan como una pieza de negociación para otras cosas”, dijo Ira Mehlman, portavoz del grupo Federation for American Reform, que se opone a proteger a los dreamers y está en conversaciones con el gobierno federal.

Por otra parte, un grupo más pequeño, que incluye al secretario de Justicia, Jeff Sessions, y a sus antiguos asistentes Stephen Miller, alto asesor de Trump, y Rick Dearborn, subjefe de gabinete, se oponen a dar la ciudadanía a los dreamers, según fuentes familiarizadas con las discusiones.

“El presidente recibe información conflictiva y eso ha provocado vacilaciones”, dijo Rosemary Jenks, directora de relaciones gubernamentales de Numbers USA, un grupo que se opone a proteger a los dreamers y está en conversaciones con el gobierno. “Obviamente, el presidente no quiere tomar una decisión, pero tiene que hacerlo”.

A Miller se le ordenó no ofrecer informes al presidente sobre el tema en los últimos meses, según dos de las fuentes. Miller, quien fue asistente de la campaña y el equipo de transición de Trump, ha informado al presidente muchas veces sobre los dreamers, de manera que sus puntos de vista son conocidos, pero el mandatario tiene la tendencia de tomar partido por la última persona que le habla de un tema, y Kelly, quien fue nombrado jefe de gabinete hace tres semanas, ha restringido el acceso al presidente.

“El presidente conoce la postura de Stephen Miller”, dijo un antiguo asesor de Trump familiarizado con la situación y quien pidió no ser identificado. “El tema se discutió en las elecciones primarias y generales. Un nuevo debate no va a cambiar nada”.

El programa, llamado DACA y creado por el gobierno del presidente Barack Obama, protege de la deportación a personas traídas ilegalmente cuando eran niños, y les otorga permiso de trabajo.

Diez estados, liderados por Texas, han amenazado con demandar al gobierno federal si no elimina el programa para el 5 de septiembre. Esos estados enviaron una carta, firmada por nueve procuradores generales y un gobernador republicano, entre ellos Kansas, Carolina del Sur y Idaho. Otros 20 estados, liderados por el procurador general de California, Xavier Becerra, han exhortado a Trump a rechazar la solicitud.

Durante la campaña presidencial, Trump dijo repetidas veces que eliminaría la protección de la deportación a los dreamers, calificándola de “amnistía” y un abuso de la autoridad presidencial. Pero después de la toma de posesión, no sólo no hizo nada sino que prometió tratar a los dreamers con un “gran corazón”.

“DACA es un tema muy difícil para mí”, dijo Trump en febrero. “Me resulta uno de los temas más difíciles porque son jóvenes maravillosos en muchos casos, aunque no en todos. En algunos casos están acogidos al DACA y son pandilleros y narcotraficantes. Pero hay que decir que la mayoría son jóvenes excelentes”

Algunos asesores de Trump expresan una compasión similar por los dreamers —unos 800,000 están inscritos en el programa— mientras que otros temen que oponerse a una política popular pueda llevar al rechazo de los electores, ejecutivos de negocios y donantes de campaña.

El gobierno ha permitido que los jóvenes sigan inscribiéndose en el programa e incluso les ha renovado los permisos de trabajo, a un ritmo dos veces mayor que en el gobierno de Obama, algo que disgusta a algunos de los partidarios del presidente, que quieren ver que cumpla su promesa de campaña.

Los grupos que prefieren que las leyes de inmigración se hagan cumplir con más rigor están nerviosos sobre lo que dicen son “grandes fuerzas”en la Casa Blanca y en todo el gobierno que apoyan la protección a los dreamers. “Por eso las fuerzas contra la amnistía están nerviosas”, dijo una fuente familiarizada con el debate. “¿Qué va a suceder?”

En junio, el gobierno rescindió otro programa de inmigración del gobierno de Obama, el llamado DAPA, que permitía a personas que viven sin autorización en Estados Unidos pero que tienen hijos ciudadanos o residentes legales recibir permisos de trabajo renovables.

El programa —que contemplaba beneficiar a un máximo de 4 millones de personas— nunca entró en vigor después que un tribunal de apelaciones detuvo su implementación. Kelly, quien entonces era secretario de Seguridad Nacional, decidió rescindir el memorando sobre el DAPA.

Esa decisión fue una señal para los partidarios de ambas posturas sobre el tema de que aunque Trump planea seguir adelante con algunas de las propuestas de inmigración que impulsaron su campaña en el 2016, quizás no quiere eliminar el DACA.

Numerosas encuestas realizadas este año muestran un índice históricamente elevado de apoyo a la inmigración y más estadounidenses, entre ellos los que apoyaron a Trump, favorecen un camino hacia la legalización de los inmigrantes, en vez de la deportación. El 78 por ciento de los electores inscritos dijeron que se debe permitir que los dreamers se queden en Estados Unidos, según una encuesta de Morning Consult tomada en abril.

Notablemente, eso incluye a 73 por ciento de los electores que respaldaron a Trump.

El reportero Franco Ordóñez contribuyó a este reportaje.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de agosto de 2017, 6:00 a. m. with the headline "Asesores de Trump recomiendan plan de inmigración que protege a los dreamers."

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