Cuando la corrupción sacude el Capitolio de EEUU
No es el primero ni será el último, pero la acusación por corrupción presentada esta semana contra el senador demócrata Robert Menéndez tendrá más efecto que el posible fin de su carrera política: la ausencia de su voz en el Congreso de EEUU podría afectar a la política en varios grandes temas.
Menéndez, el hispano con más recorrido en los pasillos del Capitolio, ha sido una pieza fundamental en las relaciones estadounidenses con Israel, un actor clave en la oposición legislativa a las negociaciones con Irán y, además de un bastión de los inmigrantes, un firme opositor de los hermanos Fidel y Raúl Castro.
Después de tres años de investigaciones, el Departamento de Justicia de EEUU y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) presentaron esta semana cargos por conspiración, soborno y fraude al servicio público contra el legislador cubano-estadounidense, coincidiendo precisamente con las negociaciones sobre el plan nuclear iraní.
El senador, pese a compartir colores políticos con el presidente Barack Obama, ha sido firme en sus principios en favor de los israelíes, por lo que nunca vio con buenos ojos un diálogo de occidente con Teherán que supusiera un alivio de las sanciones impuestas por EEUU sobre Irán e hizo uso de su gran influencia para convencer a sus correligionarios al respecto.
Su efecto sobre el recién inaugurado aperturismo hacia Cuba tiene unos tintes similares.
“La relación entre Menéndez y Obama ha sido al ‘nivel de Netanyahu', terrible. Él se opone a la apertura de Obama a Cuba. Y como resultado de su posible condena eliminaría un gran obstáculo en el Senado entre los demócratas”, explica a Efe el profesor de Ciencia Política de la Universidad Estatal de Iowa Steffen Schmidt.
El mandatario necesita que al menos un grueso de sus compañeros de bancada en el Capitolio respalden el acuerdo preliminar alcanzado entre el G5+1 e Irán en Suiza para evitar que los republicanos zancadilleen el pacto mediante una legislación que requiera la aprobación del Congreso, de absoluta mayoría conservadora.
Así, si Menéndez sale del tablero, la posibilidad de que los demócratas se alineen con los republicanos contra el acuerdo se reducen considerablemente. Y es que incluso podría acabar en prisión.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de abril de 2015, 9:04 p. m. with the headline "Cuando la corrupción sacude el Capitolio de EEUU."