Estados Unidos

Abogado de detenido en Guantánamo cita ataques sónicos en La Habana para fortalecer caso de su cliente

Jim Harrington, abogado del detenido yemenita Ramzi bin al Shibh habla con los reporteros en Camp Justice, en la Base Naval de Guantánamo, en abril del 2014.
Jim Harrington, abogado del detenido yemenita Ramzi bin al Shibh habla con los reporteros en Camp Justice, en la Base Naval de Guantánamo, en abril del 2014. crosenberg@miamiherald.com

El abogado de un hombre acusado de ayudar a planear los atentados del 11 de septiembre ha invocado la disputa entre Estados Unidos y Cuba sobre los ataques sónicos contra diplomáticos estadounidenses para exhortar a un juez militar estadounidense a tomar en serio las quejas de privación del sueño del detenido.

Ramzi bin al Shibh, de 45 años, se queja desde hace años que alguien está afectando su celda con ruidos y vibraciones. El detenido está acusado de dirigir el grupo de Hamburgo de secuestradores en los atentados del 11 de septiembre del 2011, donde murieron casi 3,000 personas en Nueva York, Pennsylvania y en el Pentágono.

Los fiscales han desestimado las quejas por considerarlas inciertas. Un médico militar estadounidense en cierto momento lo trató por delirios.

Pero ahora el abogado de Bin al Shibh quiere llamar a a James Mitchell, antiguo interrogador de la CIA, en calidad de testigo. En sus memorias Enhanced Interrogation sobre las técnicas de interrogatorio, este psicólogo por contrato que aplicó a detenidos la técnica de ahogamiento, escribió que en un centro de detención secreto descubrió un equipo que hacía vibrar la cama de Bin al Shibh.

“Lo hacía sentir que la celda giraba”, escribió Mitchell de su experiencia cuando probó la cama. Aparentemente, esto fue antes que Bin al Shibh fuera trasladado a Guantánamo en el 2006. Mitchell hizo que la CIA cambiara Bin al Shibh a una celda sin la cama vibratoria.

Jim Harrington, abogado defensor penal de Buffalo, Nueva York, citó la disputa por los ataques sónicos que han afectado la salud de diplomáticos estadounidenses y canadienses en La Habana, Cuba, como un ejemplo de interferencia exterior que muchos aceptan. De hecho, Estados Unidos dice que durante los últimos 11 meses, 22 de sus diplomáticos han sido víctimas de ataques sónicos que les han provocado náuseas, mareos y fuertes dolores de cabeza.

“No dicen que esas personas están locas. Cuesta el mismo trabajo entender lo que le sucede a esas personas que en el caso de nuestro cliente”, escribió Harrington al juez el lunes. En ese caso, “dicen que lo están estudiando. El FBI lo está estudiando. Personal forense estudia la situación. De manera que cuando eso beneficia al gobierno, lo hacen de una manera; pero cuando no los beneficia, lo hacen de otra manera”.

Eso de debe, dijo el fiscal Clay Trivett, a diferencia de las alegaciones de más de un empleado estadounidense en La Habana, a que ningún empleado norteamericano de la prisión ha validado la alegación de Bin al Shibh. En argumentos anteriores en el tribunal, Trivett acusó a Bin al Shibh, un yemenita, de mentir o hacer una guerra santa contra sus guardias estadounidenses.

“Tenemos a una persona que se queda sobre esto una y otra vez”, alegó Trivett, “a pesar de que seis o siete guardias han estudiado la situación. Si todos los detenidos se quejaran de lo mismo, lo reconozco, también nos mostraríamos escépticos”.

Bin al Shibh está detenido en la prisión Camp 7, una instalación de máxima seguridad para 15 de los 41 detenidos en Guantánamo.

“Pero ese no es el caso. Y según lo que sabemos, no está ocurriendo, es algo que sólo está en la mente de una persona”.

A lo que Harrington contestó que, los reportes noticiosos de lo ocurrido en La Habana sólo indican que algunos diplomáticos estadounidenses experimentaron agresiones invisibles. Citó el ejemplo de dos personas en habitaciones de hotel contiguas, en que una experimentó el problema y la otra no. “Pienso que eso nos favorece”.

El juez militar James Pohl no falló de inmediato sobre la solicitud de llamar a Mitchell como testigo. Otro juez ha ordenado el testimonio de Mitchell en el otro caso de pena de muerte de un detenido en Guantánamo, aunque no se ha fijado fecha para que el antiguo contratista de la CIA viaje a la base o se celebre una videoconferencia para que responda a preguntas.

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Full transcript of Oct. 16, 2017 military commission hearing, here.

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