Voto en la ONU saca a relucir renovada hostilidad entre Cuba y EEUU
Con la afirmación de que Cuba ha usado el embargo de Estados Unidos contra la isla como un “objeto brillante para distraer al mundo” de sus propios fracasos, Estados Unidos rechazó el miércoles la opinión de la Asamblea General de las Naciones Unidas y votó en contra de una resolución que condenaba el embargo.
La Asamblea General votó abrumadoramente por condenar el embargo, pero como resultado de la nueva línea más dura de la administración Trump hacia Cuba, Estados Unidos votó una vez más en rechazo a la resolución no vinculante. Fue su vigésimo quinta votación sobre la resolución, que se ha presentado todos los años desde 1991.
La votación final fue de 191 a favor con dos votos en contra por parte de Estados Unidos e Israel, que tradicionalmente vota con Estados Unidos.
La renovada hostilidad entre Cuba y Estados Unidos se mostró ampliamente cuando Nikki Haley, representante de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas, calificó el “debate político” sobre el embargo como “teatro político”, y dijo que Cuba “está enviando el mensaje deformado al mundo que el triste estado de su economía, la opresión de su población y la exportación de su ideología destructiva no son su culpa”.
El canciller cubano Bruno Rodríguez usó más de la mitad de su discurso en mostrar su resentimiento por lo que calificó de “declaraciones ofensivas y de intromisión” de Haley, condenar la política hacia Cuba de la administración Trump y corregir lo que dijo que eran errores históricos en los comentarios de Haley.
“Estados Unidos, donde se cometen violaciones flagrantes de los derechos humanos, no tiene la más mínima autoridad moral para criticar a Cuba”, dijo.
Por 26 años, Cuba ha presentado una resolución que exige el fin inmediato del embargo de Estados Unidos contra la isla, y cada año, excepto en el 2016, Estados Unidos votó a favor de rechazar la resolución. El año pasado, el gobierno de Obama ordenó a su representante abstenerse de votar, lo que reflejó el acercamiento entre los dos países iniciado el 17 de diciembre del 2014. Israel también se abstuvo, otorgando 191 votos a favor con dos abstenciones.
Al cambiar su voto de “no” el año pasado, el gobierno de Obama dijo que en vez de aislar a Cuba, el embargo había servido para aislar a Estados Unidos del resto del mundo.
Pero Haley dijo que Estados Unidos prefería estar aislado a dejar de defender los derechos humanos y las libertades fundamentales del pueblo cubano.
Durante 55 años, dijo, Cuba ha utilizado el embargo “como un objeto brillante para distraer la atención del mundo” de sus propias acciones. “Actualmente el crimen es la represión continua de Cuba contra el pueblo cubano”, dijo. “Nuestra respuesta ha sido apoyar al pueblo cubano”.
Luego Halley expresó que quería hablar directamente con el pueblo cubano. Dijo que Estados Unidos apoya el derecho de los cubanos a hablar libremente, tener acceso sin censura a la Internet, mantener a sus familias y decidir su propio liderazgo. Pero dijo que el gobierno cubano “silencia sus críticas” y “maneja la economía para que solo el gobierno se beneficie”.
Los funcionarios cubanos inmediatamente atacaron en Twitter los comentarios de Haley.
Rodríguez criticó el discurso del presidente Donald Trump en junio en Miami, calificándolo de “anticuado y hostil”. Cuando visitó Miami, el presidente dijo que Estados Unidos “no callaría ante la opresión comunista” y se comprometió a endurecer el embargo al imponer más restricciones a los viajes y negocios de Estados Unidos con Cuba.
Ante la ausencia de pruebas contundentes sobre los misteriosos ataques que han afectado la salud de diplomáticos estadounidenses en La Habana, Rodríguez dijo que Estados Unidos tomó nuevas medidas para reforzar el bloqueo –el término cubano para el embargo–, que ha afectado las relaciones de Cuba y Estados Unidos en general. [Estados Unidos redujo su personal de la embajada de La Habana en un 60 por ciento, expulsó a diplomáticos cubanos de la embajada de Cuba en Washington y emitió una advertencia de viaje].
Rodríguez calificó las medidas como una forma “infundada y mentirosa” de evitar que los estadounidenses viajen a la isla.
Señaló que Trump ha dicho en repetidas ocasiones que solo apoyará el levantamiento del embargo si Cuba realiza cambios en su “orden interno”.
“Hoy, digo que Cuba nunca aceptará condiciones ni nada de ese tipo que se le imponga”, dijo Rodríguez. Tales presiones no han funcionado en el pasado, dijo, y Trump “será otro presidente que implementa una política que significa un retorno al pasado”.
Pero Rodríguez dijo que Cuba aún está dispuesta a negociar con Estados Unidos y a mantener diálogos sobre asuntos de mutuo interés.
Orador tras orador condenaron en la sesión de la Asamblea General los efectos adversos del embargo sobre la economía cubana y por extensión sobre el pueblo cubano. Muchos también expresaron consternación de que el acercamiento iniciado bajo la administración Obama fuera revertido por la política de línea dura hacia Cuba de la administración Trump.
En representación de los 14 miembros de CARICOM (Comunidad del Caribe), Inga Rhonda King, representante de San Vicente y las Granadinas, dijo que el futuro del Caribe depende de los objetivos colectivos. Las naciones del Caribe, dijo, consideran el embargo como “un impedimento para nuestro desarrollo regional común”.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de noviembre de 2017, 5:30 p. m. with the headline "Voto en la ONU saca a relucir renovada hostilidad entre Cuba y EEUU."