Tras polémico memorando, se avecina lucha por inmigración y fondos para el gobierno
El lanzamiento del muy debatido memorando de Nunes puso fin a la intriga sobre el documento de cuatro páginas, y preparó un tenso escenario para lo que ya se perfilaba como una semana contenciosa.
Los miembros de ambos partidos deben ahora reanudar las conversaciones urgentes sobre cómo lidiar con sus problemas políticos más prioritarios: la inmigración y el presupuesto gubernamental.
Y aunque esos son temas que ya se estaban polarizando, los republicanos y los demócratas han estado tratando de encontrar un terreno común, y lo ocurrido el viernes fue una prueba de que ese esfuerzo continuará.
El representante Mark Meadows, republicano por Carolina del Norte, que preside el conservador House Freedom Caucus y que abogó por la publicación del memorando, dijo que no espera que el documento cambie el tono del debate sobre el presupuesto y otros asuntos.
“No veo esto como algo que distraiga el proceso legislativo. Ciertamente es algo que no se puede ignorar... pero tampoco vamos a dejar de lado los fondos para nuestros hombres y mujeres en el Ejército y lidiar con inmigración”, dijo.
Habrá disputas, pero es probable que la importancia del memorando se desvanezca rápidamente a medida que los legisladores se enfrasquen en su trabajo.
“El patrón ahora es hacer que el otro lado luzca mal; son las camisetas rojas y las azules”, dijo el ex representante Tom Davis, republicano por Virginia. “Pero no afectará el quehacer diario”.
La mayor parte de los últimos cinco días la pasaron discutiendo sobre el memorando.
El documento de cuatro páginas preparado por el representante Devin Nunes, republicano de California, pretende mostrar un sesgo partidista de los investigadores federales y “en mi opinión, pone fin a la capacidad del [partido mayoritario] para hacer evaluaciones de inteligencia creíbles basadas en los hechos”, dijo la senadora Dianne Feinstein, demócrata de California y miembro del Comité de Inteligencia del Senado.
Los demócratas acusaron a los republicanos de poner en peligro los pilares de la democracia al publicar un memorando del Partido Republicano a pesar de las objeciones del FBI. Los republicanos respondieron ferozmente.
“Los principales líderes e investigadores del FBI y el Departamento de Justicia han politizado el sagrado proceso investigativo a favor de los demócratas y en contra de los republicanos, algo que hubiera sido impensable hace poco tiempo. ¡Los miembros de base son grandes personas!”, escribió el presidente Donald Trump.
Cuando el Congreso regrese el lunes a Washington, tendrá cuatro días para descubrir cómo mantener abierto gran parte del gobierno el jueves, cuando se agoten los fondos. Y se reanudará el debate migratorio, ya que cerca de 700,000 jóvenes inmigrantes podrían enfrentar el riesgo de ser deportados a medida que el reloj avanza hacia un plazo que vencerá en más o menos un mes.
Tanto los legisladores demócratas como los republicanos están conversando para encontrar soluciones, porque los miembros del Congreso son políticos con un ojo puesto en el calendario electoral y el deseo de poder decir que lograron algo.
El mes pasado, los demócratas respaldaron un acuerdo para poner fin a un cierre parcial del gobierno que duró tres días a cambio de un compromiso republicano para abordar el debate sobre la inmigración. Ese acuerdo extendió la financiación del gobierno hasta el jueves, con el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, republicano por Kentucky, prometiendo emprender una legislación de inmigración mientras el gobierno permanezca abierto.
Los senadores Lindsey Graham, republicano de Carolina del Sur, y Dick Durbin, demócrata por Illinois, han estado impulsando una propuesta de inmigración que incluya una vía a la ciudadanía para los destinatarios de DACA. Su propuesta se considera como un punto de partida para un gran grupo de senadores de ambos partidos que han participado en reuniones para encontrar un consenso.
El progreso para solucionar cualquiera de esos asuntos ha sido escaso hasta ahora, y los negociadores tendrán que lidiar con el persistente tono amargo que trajo el memorando.
Davis advirtió que el memorando endurecerá el voto de cada bando en contra del otro. “Es como si la base estuviera envenenada”, dijo. “Y si la base está envenenada, eso hace que el compromiso sea más difícil y crea una atmósfera en la que los que votan no van a ser tan indulgentes con los miembros que han logrado compromisos. Ese es el punto en que estamos políticamente”.
Lo que quedará flotando en el aire tras el memorando del viernes es también una preocupación por la politización de los servicios de inteligencia de Estados Unidos y una creciente falta de confianza, particularmente entre los legisladores que manejan cuestiones de seguridad.
“Cambia drásticamente la relación entre la comunidad de los servicios de inteligencia y el Congreso”, dijo el senador Jeff Merkley, demócrata de Oregon, y aseveró que el memorando amenaza “la capacidad de diferentes ramas del gobierno para trabajar juntas para proteger la seguridad del pueblo estadounidense”.
El senador John McCain, republicano de Arizona, presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, advirtió: “Los funcionarios electos, incluido el presidente, deben dejar de mirar esta investigación a través del lente deformado de la política y la fabricación de espectáculos partidistas. Si continuamos socavando nuestro propio Estado de derecho, le estamos haciendo el trabajo a (el presidente ruso Vladimir) Putin”.
Sin embargo, los miembros de la Cámara dijeron que el memorando planteaba serias dudas sobre las decisiones tomadas por el Departamento de Justicia y el liderazgo del FBI durante las elecciones presidenciales del 2016.
“Debemos continuar realizando una supervisión enérgica del Congreso, para erradicar la mala conducta, garantizar que se realicen las reformas y responsabilizar a las personas”, dijo el presidente del Comité Judicial de la Cámara, el representante Bob Goodlatte, republicano de Virginia, cuyo comité inició en octubre una investigación conjunta sobre el manejo por el FBI de la investigación sobre el uso de Hillary Clinton de un servidor de correo electrónico privado cuando era Secretaria de Estado.
Bryan Lowry del Kansas City Star contribuyó con este artículo.
Lesley Clark: 202-383-6054, @lesleyclark
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de febrero de 2018, 7:23 p. m. with the headline "Tras polémico memorando, se avecina lucha por inmigración y fondos para el gobierno."