El hijo de Graham, Michael Singleton, de 16 años, tenía un ladrillo en la mano y la cara cubierta cuando vio aparecer a su madre enfurecida, que le propinó golpes al grito de “¡Sal de aquí ahora mismo!”.
El hijo de Graham, Michael Singleton, de 16 años, tenía un ladrillo en la mano y la cara cubierta cuando vio aparecer a su madre enfurecida, que le propinó golpes al grito de “¡Sal de aquí ahora mismo!”.
El hijo de Graham, Michael Singleton, de 16 años, tenía un ladrillo en la mano y la cara cubierta cuando vio aparecer a su madre enfurecida, que le propinó golpes al grito de “¡Sal de aquí ahora mismo!”.