Estados Unidos

Madre que sacó a hijo de protestas a golpes es sensación

El hijo de Graham, Michael Singleton, de 16 años, tenía un ladrillo en la mano y la cara cubierta cuando vio aparecer a su madre enfurecida, que le propinó golpes al grito de “¡Sal de aquí ahora mismo!”.
El hijo de Graham, Michael Singleton, de 16 años, tenía un ladrillo en la mano y la cara cubierta cuando vio aparecer a su madre enfurecida, que le propinó golpes al grito de “¡Sal de aquí ahora mismo!”.

Toya Graham tiene seis hijos sola, está desempleada y desde el lunes se ha convertido en la “madre de Baltimore” y, para algunos, la “madre del año”, después de que una cámara grabara cómo sacó a su hijo a golpes de las protestas por la muerte del joven negro Freddie Gray bajo custodia policial.

El hijo de Graham, Michael Singleton, de 16 años, tenía un ladrillo en la mano y la cara cubierta cuando vio aparecer a su madre enfurecida, que le propinó golpes al grito de “¡Sal de aquí ahora mismo!”.

La televisión local WMAR grabó esas imágenes y el vídeo ha dado la vuelta al país a través de las redes sociales, donde se publica con las etiquetas “#Baltimoremum” (“La madre de Baltimore”) y “#momoftheyear” (“La madre del año”).

“Es mi único hijo (tiene cinco hijas) y no quiero que sea un Freddie Gray. Estaba enfadada, nunca quieres ver a tu hijo haciendo eso”, contó Graham, afroamericana, a la cadena CBS.

“¿Tuvo miedo de avergonzar a su hijo?”, le preguntaron en la cadena CNN, a lo que ella respondió, tajante: “Él era el que se estaba avergonzando a sí mismo con lo que estaba haciendo”.

Graham se acercó a los alrededores del centro comercial Mondawmin, donde había enfrentamientos entre policía y jóvenes, e identificó inmediatamente a su hijo aunque llevaba una máscara.

Con su contundente intervención, Graham consiguió que su hijo estuviera en casa mientras la ciudad vivía una de sus peores noches: saqueos, incendios, corredizas y mucho caos.

Los disturbios se desencadenaron tras el funeral del joven negro Freddie Gray, que murió de una lesión en la médula espinal sufrida mientras estaba bajo custodia policial, en circunstancias aún bajo investigación.

Gray se ha convertido en un nuevo símbolo, como lo fue el joven negro Michael Brown el año pasado, de la brutalidad policial y la desconfianza entre policías y minorías en Estados Unidos.

El jefe de policía de Baltimore, Anthony Batts, agradeció a Graham su actuación y el mensaje que ha transmitido a todo el país.

“Ojalá hubiera más padres que se ocuparan de sus hijos de esa manera estas noches (de disturbios)”, dijo Batts.

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