Foro en Tampa analiza política de EEUU hacia Cuba
Un panel de expertos familiarizados con el tema cubano analizó ayer miércoles el estado de la política entre Estados Unidos y la isla en el marco de un foro realizado en la ciudad de Tampa. En el encuentro los panelistas evaluaron si el Departamento de Estado debe sacar a Cuba de la lista de países que apoyan al terrorismo, entre otros.
La reunión fue auspiciada por World Trade Center Tampa Bay y el Concilio de Iglesias de Florida. Ambas entidades no tienen ninguna filiación política. Alientan una discusión abierta para alcanzar directivas y propuestas que ayuden a un mejor entendimiento a ambos lados del Estrecho de la Florida.
Ralph Fernández, abogado de Tampa y activista anticastrista, declaró que Cuba se “mantiene” en la lista debido a que aproximadamente 1,200 fugitivos de la justicia y sospechosos de actos de terrorismo han encontrado refugio en la isla.
“Toda esa gente que se ha mudado a Cuba para terminar sus años nos obliga a discutir el tema partiendo del punto de saber quién esta ahí y qué grado de cooperación existe con Cuba”, indicó Fernández.
En su presentación subrayó el hecho de que en el análisis tampoco se puede obviar el sufrimiento de los cubanos que han sido víctimas de la represión del gobierno de los hermanos Castro. Fernández concluyó que el asunto obliga a una evaluación detallada y de largo alcance.
“Hay un grupo masivo que son fugitivos de la justicia, históricos y presentes. Por eso hay que analizarlo detenidamente”, explicó Fernández. “El narcotráfico está conectado al terrorismo, entonces, si estás ayudando a un narcotraficante a esconderse en Cuba esto también impacta en la clasificación”.
Recientemente el diario Boston Globe informó que funcionarios del Departamento de Estado habían estado evaluando si Cuba debe seguir o no en la lista de naciones que respaldan grupos terroristas. El informe fue desmentido por la Casa Blanca y funcionarios de alto nivel del Departamento de Estado.
El reporte del 2012 del Departamento de Estado colocó a Cuba, Irán, Siria y Sudán en la lista. En el caso de Cuba, destacó relaciones de su gobierno con las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC), de Colombia; y Patria Vasca y Libertad (ETA), de España.
Mientras, el abogado John B. Grandoff cuestionó el hecho de que países con un historial comprobado de apoyo y financiamiento a grupos extremistas no estén incluidos en la lista, al tiempo que otras naciones han sido retiradas de esta clasificación. Mencionó el caso de Corea del Norte en el 2008 bajo la administración del presidente George W. Bush.
En ese contexto Bill Hauf, presidente de la agencia Island Travel and Tours, dijo que el debate hace necesario comprender qué tipo de definición utilizó Estados Unidos. Recordó que Cuba pasó a ser parte de la clasificación debido a sus vínculos con grupos guerrilleros en América Latina. La lista fue creada en 1982.
“En el caso de Cuba uno de los criterios que se utilizaron es que el gobierno cubano no apoyó la guerra contra el terrorismo de Estados Unidos”, declaró Hauf. “Habría que precisar que el gobierno cubano no apoyó la política estadounidense hacia la isla”.
En el foro no se abordó la situación del contratista estadounidense Alan P. Gross, quien cumple una condena de prisión de 15 años. El caso Gross es uno de los principales obstáculos que impiden cualquier acercamiento o evaluación del gobierno de Estados Unidos sobre su política hacia Cuba. Hace una semana el secretario de Estado, John Kerry, declaró que Washington no canjeará a los cinco espías cubanos en los Estados Unidos por Gross. Uno de los espías fue puesto en libertad en el 2011 pero todavía está cumpliendo tres años de libertad condicional en la Florida.
Gross fue detenido en La Habana el 3 de diciembre del 2009. Cuba asegura que Gross entregó al menos un teléfono satelital BGAN y otros equipos de comunicaciones a la comunidad judía en la isla. También denunció que el subcontratista contactó a otros grupos no gubernamentales para que pudieran tener acceso a la internet.
Otra panelista, la ex representante estatal Annie Betancourt, enfocó el debate señalando que en la Florida el tema ha repercutido negativamente en las universidades públicas y los llamados intercambios académicos con la isla.
Las leyes de la Florida prohíben el uso de fondos a escuelas y universidades estatales para costear intercambios académicos con países que son considerados por Estados Unidos como patrocinadores del terrorismo.
“Es un impedimento que las universidades de la Florida no puedan hacer este tipo de intercambios con un país que está en esa categoría”, comentó Betancourt. “Creo que debería ser examinada la razón por la cual Cuba está en la lista”.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de abril de 2013, 9:09 p. m. with the headline "Foro en Tampa analiza política de EEUU hacia Cuba."