Estados Unidos

Rinden tributo a la "heroicidad" de centenares de madres adoptivas

La mexicana Erika Calderón celebra el día de las madres, junto a sus cinco hijos de crianza, todos están bajo su cuidado temporal porque las autoridades le retiraron la custodia a sus padres biológicos hoy, domingo 10 de mayo de 2015. Más de 2.000 madres adoptivas fueron homenajeadas hoy en un acto celebrado en Los Ángeles, en donde se puso de relieve el papel que estas mujeres cumplen a favor de los niños bajo el cuidado preventivo del Departamento de Servicio Infantil y Familiar del condado angelino.
La mexicana Erika Calderón celebra el día de las madres, junto a sus cinco hijos de crianza, todos están bajo su cuidado temporal porque las autoridades le retiraron la custodia a sus padres biológicos hoy, domingo 10 de mayo de 2015. Más de 2.000 madres adoptivas fueron homenajeadas hoy en un acto celebrado en Los Ángeles, en donde se puso de relieve el papel que estas mujeres cumplen a favor de los niños bajo el cuidado preventivo del Departamento de Servicio Infantil y Familiar del condado angelino. EFE

Más de 2.000 madres adoptivas fueron homenajeadas este domingo en un acto celebrado en Los Ángeles, en donde se puso de relieve el papel que estas mujeres cumplen a favor de los niños bajo el cuidado preventivo del Departamento de Servicio Infantil y Familiar del condado angelino.

“Los madres de crianza son héroes cada día. Ellas dan desinteresadamente su amor a sí mismas y a decenas de miles de jóvenes de crianza en Los Ángeles”, afirmó Jeanne Pritzker, Fundadora de la organización Foster Care Counts.

Según cálculos oficiales, en Los Ángeles se estima que hay más de 28.000 niños, en su mayoría latinos y afroamericanos, bajo la responsabilidad de los servicios de Familia e Infancia de este condado, algunos de los cuales son acogidos de manera temporal por una familia adoptiva.

Entre este grupo de cuidadores destacan las mujeres hispanas, como es el caso de Erika Calderón, oriunda de Ciudad de México y de 37 años de edad, de los cuales lleva 12 ejerciendo como madre adoptiva.

“Siempre quise tener hijos pero no pude, así que le dije a mi esposo ‘vamos a ayudar' y me convertí en mamá de crianza, aunque a veces se me parte el corazón cuando se los llevan”, relató a EFE Calderón, que en la actualidad tiene a su cargo a Carlos de 11 años, Manuel de 10, Jazmín de 3, Wendy de 2 y Brayan de 1 año.

Señaló que los dos más grandes llevan casi toda su vida con la familia y, por ello, junto a su esposo ya hizo los trámites para adoptarlos de manera oficial.

“Los amo más que si los hubiera parido, yo soy la que me trasnocho por ellos, la que daría la vida por mis hijos si es necesario”, relata entre lágrimas.

El corazón protector de esta mexicana es generoso y por su casa ya han pasado más de 20 niños, casi siempre provenientes de hogares destruidos por casos de violencia doméstica, abuso de alcohol, drogas o maltrato infantil.

Calderón cuenta que aún no se recupera de haber entregado a una pareja de hermanos que crío desde recién nacidos, hijos biológicos de una madre drogadicta y un padre que cumplía condena en una cárcel y quien, tras salir en libertad, logró rehabilitarse y ella debió entregárselos.

El dolor de separarse de quienes considera sus hijos también lo siente la familia de la salvadoreña María Martínez, quien tiene 3 hijos propios pero que desde hace ocho años sintió el deseo de compartir su corazón con “alguien más”.

Así, la casa de esta inmigrante se ha convertido en el hogar de varios pequeños y en la actualidad tiene seis hijos a su cargo.

“Cuándo se van todos lloramos, mis hijas, mi esposo, yo trato de hacerme la fuerte pero es muy duro, siempre oro porque me los cuiden bien”, señaló.

La preocupación de Martínez es válida. Según datos de la Organización Alianza por los Derechos de los Niños, los menores que han pasado por un hogar de crianza presentan un 42% de propensión de sufrir abuso y ser de nuevo abandonados, mientras que los infantes desde recién nacidos hasta los tres años de edad tienen más probabilidades de experimentar maltrato recurrente.

El caso de la hispana nacida en Los Ángeles Daniela Martínez, quién no conoció a sus padres y fue enviada a un hogar de crianza, gráfica de algún modo el problema de los niños abandonados.

“Creo que mis problemas con las drogas y permitir los abusos vienen desde niña, siempre me he sentido sola, abandonada, pero estoy saliendo adelante por mis hijos, no quiero que ellos sufran lo mismo que yo viví”, relató esta mujer, quien hoy también participó en este homenaje junto a sus dos hijos biológicos.

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