Estados Unidos

Cajas negras del avión accidentado en Cuba ya se analizan en Washington

Peritos forenses revisan los restos de un avión arrendado por Cubana de Aviación que se estrelló en mayo, con un saldo de 112 fallecidos.
Peritos forenses revisan los restos de un avión arrendado por Cubana de Aviación que se estrelló en mayo, con un saldo de 112 fallecidos. AP

Las dos cajas negras recuperadas en el mortal accidente de un Boeing 737-200 arrendado por Cubana de Aviación ya están en Washington DC, donde son analizadas por el laboratorio de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB).

Pero la causa del accidente del 18 de mayo, en que perecieron 112 personas, quizás demore varios meses en conocerse.

El Vuelo 0972, que se dirigía de La Habana a la ciudad oriental de Holguín, se precipitó sobre un campo agrícola poco después de despegar del Aeropuerto Internacional José Martí. Cuatro personas sobrevivieron inicialmente el accidente, pero tres han fallecido de sus lesiones. El accidente es uno de los peores desastres aéreos en la historia de Cuba.

Testigos dijeron que parecía que uno de los motores del avión se incendió y que el aparato tocó unas líneas eléctricas antes de caer sobre el campo agrícola.

Las cajas negras, que graban las conversaciones en la cabina de mando, fueron recuperadas tras el accidente y estaban en buenas condiciones. El registrador de datos de vuelo fue recuperado la semana siguiente.

Carlos Radamés Pérez Andino, vicepresidente del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IAAC) y dos investigadores cubanos llevaron las cajas al laboratorio de la NTSB para descargar las grabaciones.

"Toda la inforamción sobre la investigación será dada a conocer por el IACC, que lidera la investigación del accidente", informó la NTSB en un comunicado.

Funcionarios de aviación civil cubanos han reconocido que es probable que la causa del accidente demore hasta un año en conocerse. Algunas veces la causa de un accidente de aviación no se determina hasta 12 o 18 meses después, según la NTSB.

El avión, que tenía 39 años y que fue arrendado por Cubana de Aviación a la compañía mexicana Global Air (Damojh), llegó a Cuba menos de un mes antes del accidente y las autoridades de la isla dijeron que la firma mexicana era responsable del mantenimiento del aparato.

Mientras la investigación avanza, la autoridad de aviación civil de México ha suspendido temporalmente las operaciones de Global Air, que se dedica a arrendar aviones.

Al mismo aparato accidentado en Cuba le prohibieron entrar al espacio aéreo de Guyana el año pasado. El capitán Egbert Field, director de Aviación Civil de Guyana, dijo a la Associated Press que la tripulación del aparato permitía exceso de carga peligroso en los vuelos a Cuba.

La NTSB participa con frecuencia en la investigación de accidentes en otros países, en dependencia de varios factores, como si se trata de una aerolínea estadounidense o si el avión fue fabricado en Estados Unidos.

La NTSB participa en esta investigación a tenor con las cláusulas de la Organización Internacional de la Aviación Civil de la ONU. Tanto Cuba como Estados Unidos son miembros de la organización. México también participa en la investigación porque los pilotos, que fallecieron en el accidente, estaban certificados en ese país y la compañía de arriendo tiene su sede en México.

Representantes de Boeing, Pratt & Whitney —el fabricante de los motores— y la Administración Federal de Aviación, están asistiendo a la NTSB en la pesquisa, y un equipo estadounidense viajó a La Habana poco después del accidente.

Aunque las relaciones entre La Habana y Washington se han enfriado durante el gobierno de Trump, la cooperación técnica ha continuado en sectores como la aviación civil, protección ambiental y cumplimiento de la ley.

La única sobreviviente del accidente es Mailén Díaz Almaguer, de 19 años, quien sigue ingresada en el Hospital Calixto García en La Habana.

Hace unos días, Granma, el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, reportó que Díaz sigue muy grave, aunque está consciente, ya no está conectada a un respirador y está respondiendo al tratamiento.

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