Obama recalca que tropas de EEUU no combatirán sobre el terreno en Irak
El presidente Barack Obama afirmó el miércoles que EEUU no va a luchar solo contra los yihadistas del Estado Islámico (EI) ni volverá al combatir sobre el terreno en Irak, pese a que el jefe del Estado Mayor Conjunto no descartó la recomendación de poner a soldados de élite en el frente.
“Como vuestro comandante en jefe, no os voy a llevar a vosotros ni al resto de las Fuerzas Armadas a luchar en otra guerra sobre el terreno en Irak”, aseguró Obama frente a varios centenares de soldados que trabajan en el base aérea de MacDill en Tampa, sede del Mando Central.
“Las fuerzas estadounidense que han sido desplegadas en Irak (unos 1,600 uniformados) no tienen y no tendrán que realizar una misión de combate”, reiteró el mandatario, que recordó el costo que ha supuesto 13 años de guerras tras los atentados del 11 de septiembre del 2001.
Ante los soldados de mando responsables de las operaciones militares en el Medio Oriente y Asia Central, Obama afirmó que, “después de una década de masivos despliegues sobre el terreno, es más efectivo usar nuestras capacidades únicas para apoyar a socios sobre el terreno y que ellos aseguren el futuro de sus países”.
Las declaraciones del presidente estadounidense ocurren un día después de que el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Martin Dempsey, dijera que no descarta recomendar que tropas estadounidenses acompañen a soldados iraquíes como “asesores” en el combate contra los extremistas del EI si la situación lo requiere.
Hasta el momento, la lucha de EEUU contra los yihadistas sunitas del EI se ha centrado en dirigir ataques contra posiciones estratégicas y levantar dos centros de operaciones en Erbil (capital del Kurdistán iraquí) y Bagdad, para asesorar a las fuerzas iraquíes y los “peshmerga” kurdos mientras retoman territorio.
El Pentágono está usando la última tecnología en vigilancia aérea en tiempo real, coordinación y comunicaciones para fijar objetivos, bombardearlos y abrir paso al avance de tropas aliadas sobre el terreno, esquema que podrían aplicar en Siria, un escenario aún más complicado.
Al igual que hizo la semana pasada en el anuncio de su estrategia anti-yihadista, Obama dijo que el objetivo es “degradar y como último destruir” al EI mediante “una estrategia antiterrorista sostenida e integral”, que el Pentágono, no obstante, considera que llevará varios años.
Pero el mandatario, que desde que llegó al poder se ha dedicado a deshacer la costosa presencia militar en Irak y Afganistán, quiso dejar claro el miércoles que “ésta no es ni será solo una lucha de Estados Unidos”, sino “un trabajo en equipo” de hasta 40 naciones.
“Esto no es Estados Unidos contra el EI…Vamos a usar el poder aéreo, vamos a equipar y entrenar a nuestros socios, vamos a asesorarles y asistirles, vamos a liderar una amplia coalición de países”, recalcó Obama.
“Hemos aprendido que si los países no hacen las cosas por sí mismos, tan pronto nos marchemos vamos a volver a tener los mismos problemas”, explicó el Presidente, en clara alusión a las divisiones sectarias que alimentó el gobierno chiita del ex primer ministro iraquí Nuri al Maliki tras la salida de los estadounidenses.
Mientras tanto, la Casa Blanca sigue intentando que el Congreso apruebe lo antes posible una partida presupuestaria de $500 millones para entrenar y equipar al Ejército Libre Sirio (ELS), la oposición moderada a Bashar al Assad en Siria.
El equipo de seguridad y defensa de Obama espera poder entrenar en Arabia Saudita a unos 5,000 combatientes, opositores al régimen de Asad al igual que el extremista EI, para acabar con los bastiones yihadistas dentro de Siria.
Los congresistas y senadores han mostrado muchas dudas sobre si, en este escenario tan complejo, EEUU no se verá arrastrado a un nuevo y oneroso conflicto en el Medio Oriente, donde el Presidente prometió no involucrar al país en una “guerra perpetua”.
Barack Obama coincidió con la cúpula de seguridad nacional en que el EI no supone un riesgo inminente para Estados Unidos, pero su ideología y recursos lo convierten en un factor de inestabilidad regional, un semillero de radicales y un grupo con capacidad de atentar a gran escala contra estadounidenses y sus aliados.
“Hasta hoy, el EI tiene más de 30,000 combatientes y controla gran parte de la cuenca del Tigris y el Eufrates, un punto de paso en el Medio Oriente. Por ello, el EI se ha convertido en una amenaza con múltiples facetas para EEUU”, resumió el director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Matthew Olsen, en una audiencia en el Congreso.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de septiembre de 2014, 6:09 p. m. with the headline "Obama recalca que tropas de EEUU no combatirán sobre el terreno en Irak."