Trump nomina a Brett Kavanaugh como nuevo juez de la Corte Suprema
El presidente Donald Trump nominó el lunes al juez conservador Brett Kavanaugh para cubrir la vacante de magistrado de la Corte Suprema abierta tras el anuncio de jubilación del conservador moderado Anthony Kennedy.
Kavanaugh, de 53 años, es juez del Tribunal Federal de Apelaciones de Circuito del Distrito de Columbia, en Washington, y se destaca por sus vínculos con los gobiernos de la familia Bush.
“Lo que interesa no es la visión política de un juez, sino saber si puede poner a un lado esa visión para hacer lo que la ley requiere. Estoy satisfecho de anunciar que he encontrado, sin dudas, a esa persona”, dijo Trump al anunciar la nominación de Kavanaugh.
Comienza ahora una intensa batalla en el Senado por la confirmación de Kavanaugh, con varios legisladores opuestos a un juez conservador que pudiera cambiar la dirección del máximo tribunal y de las leyes del país, incluyendo la del aborto.
Debido a la oposición de los demócratas a la decisión de Trump, la batalla de confirmación en el Senado previsiblemente durará meses hasta las elecciones en noviembre.
Algunos conservadores manifestaron sus preocupaciones sobre Kavanaugh –un juez de carrera y ex secretario de Kennedy–, de quien cuestionaron su compromiso con temas sociales como el aborto y destacaron que el tiempo que sirvió durante el presidente George W. Bush evidenciaba que sería más una elección de centro. Sin embargo, sus simpatizantes señalaron su experiencia y amplia gama de opiniones jurídicas.
Anthony Kennedy anunció recientemente su retiro como juez de la Corte Suprema. Su posición moderada permitió el apoyo a legislaciones favorables al aborto, la acción afirmativa y el derecho al matrimonio gay.
En un artículo en The Minnesota Law Review en el 2009, Kavanaugh escribió que los presidentes están bajo una presión tan extraordinaria que "deberían ser excusados de algunas de las cargas de la ciudadanía común mientras sirven en el cargo".
El Congreso debería aprobar una ley que proteja temporalmente al presidente de las demandas civiles y el enjuiciamiento penal, escribió. Clinton, por ejemplo, "podría haberse centrado en Osama bin Laden sin distraerse con el caso de acoso sexual de Paula Jones y sus ramificaciones de investigación criminal", escribió Kavanaugh.
"Si el presidente hace algo vil, está el proceso de impugnación", agregó.
Ese tipo de pensamiento podría serle útil a Trump, acosado por acusaciones de acoso sexual y también por una posible obstrucción a la justicia en la investigación sobre Rusia que ahora dirige el asesor especial Robert Mueller.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de julio de 2018, 9:11 p. m..