Estados Unidos

Nominado por Trump a Supremo evita decir si presidente debe acudir a citación

El candidato a la Corte Suprema de Estados Unidos, Brett Kavanaugh, habla durante el segundo día de su audiencia de confirmación frente al Senado de los EEUU en Capitol Hill en Washington DC, el 5 de septiembre de 2018.
El candidato a la Corte Suprema de Estados Unidos, Brett Kavanaugh, habla durante el segundo día de su audiencia de confirmación frente al Senado de los EEUU en Capitol Hill en Washington DC, el 5 de septiembre de 2018. AFP/Getty Images

Brett Kavanaugh, el nominado por el presidente, Donald Trump, para convertirse en juez del Tribunal Supremo, evitó el miércoles posicionarse sobre si un mandatario debe responder a una citación judicial mientras ocupa la Casa Blanca.

“Como juez en activo y un nominado… No puedo darle una respuesta a un (caso) hipotético”, aseguró Kavanaugh, quien afronta su segundo día de audiencias en el Comité Judicial del Senado para ser confirmado como magistrado del alto tribunal.

La segunda jornada de intervenciones sobre su nominación comenzó como la primera, con recurrentes protestas por las que fueron expulsadas unas 25 personas de la sala durante la primera media hora de sesión.

Entre una gran presencia policial y gritos contra él, Kavanaugh rehusó declarar si un presidente en activo puede ser citado judicialmente.

Las afirmaciones del candidato al Supremo se enmarcan en un contexto en el que Trump y su círculo más próximo durante la campaña electoral de 2016 se encuentran cercados por las investigaciones de la llamada “trama rusa”, sobre la supuesta coordinación entre su equipo y el Kremlin y sobre una presunta obstrucción a la Justicia.

Durante la audiencia, la senadora demócrata Dianne Feinstein rescató una cita del magistrado en la que asegura que si “un presidente en activo es el único objetivo de una investigación, nadie debería estar investigando eso”.

Sí que mostró su admiración por la decisión del Tribunal Supremo en el caso contra el expresidente Richard Nixon (1969-1974), en el que decidió que este debía responder a una citación entregando unos documentos reclamados, una causa que precedió a su dimisión por el escándalo del Watergate.

Kavanaugh también fue cuestionado por sus posturas sobre el derecho al aborto, amparado en la jurisprudencia del Supremo en el caso de Roe contra Wade de 1973.

El juez se refirió al caso como un “precedente importante” que merece el respeto, lo que generalmente implica que este debe ser tomado como base para futuras determinaciones de la corte al respecto.

Kavanaugh fue nominado por Trump el pasado 9 de julio y tendrá que superar la confirmación del Senado una vez que finalicen las rondas de interrogatorios en el comité.

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