Trump no cae bien a los hispanos, ¿pero saldrán a votar por los demócratas?
Casi siete de cada 10 hispanos desaprueba la gestión del presidente Donald Trump, identificó una nueva encuesta del Centro Pew de Investigación, pero no queda claro si eso hará que voten por los demócratas el 6 de noviembre, o siquiera si salgan a votar.
Pew, cuyos encuestadores hablaron con más de 1,500 hispanos en todo el país entre finales de julio y principios de septiembre, identificaron que 69 por ciento estaban inconformes con la manera en que Trump maneja la presidencia. Y estaban desencantados y pesimistas sobre la situación económica y el estado de la política en Estados Unidos.
Los demócratas esperan una fuerte presencia de los hispanos en las urnas, algo que necesitan para conseguir la ventaja en carreras clave en todo el país, en momentos que tratan de recuperar el control del Congreso.
El 44 por ciento de los hispanos entrevistados dijo que el Partido Demócrata “se preocupa más” por los hispanos, en comparación con 11 por ciento que dijo lo mismo del Partido Republicano, pero la cifra fue más baja que en el 2016 (51 por ciento) y el 2015 (48 por ciento).
“Muchos hispanos nos han dicho en el pasado en las encuestas que tanto demócratas como republicanos comparten la culpa de que no se haya aprobado una reforma a las leyes de inmigración”, dijo Mark Hugo López, director de Migración Global y Demografía del Centro Pew.
López recordó que en el 2016 “se habló mucho de que los hispanos iban a salir a votar porque estaban molestos con la forma en que Donald Trump había hablado de los inmigrantes mexicanos, sobre los inmigrantes en general”.
Pero el porcentaje de hispanos elegibles que votaron ese año fue menor que en las dos elecciones presidenciales anteriores. . “¿Es posible que la misma dinámica se imponga este año? No sabemos, eso está por ver”, dijo López.
Los hispanos encuestados por Pew tuvieron opiniones negativas de Trump y de Estados Unidos bajo su presidencia: 47 por ciento dijo que la situación de los hispanos es peor hoy que hace un año, y 55 por ciento se preocupa mucho o algo sobre las deportaciones. Pero movilizar a los hispanos opuestos a Trump tiene otro reto: muchos no pueden votar.
Aproximadamente 30 por ciento de los que respondieron a la encuesta no son ciudadanos estadounidenses y por tanto no pueden votar. En general, 67 por ciento de los hispanos encuestados dijo que está inscrito para votar.
A nivel nacional, la cantidad de hispanos elegibles para votar este noviembre está en un récord de 29 millones, indica Pew, pero eso no significa que más van a votar. La participación de los hispanos en las elecciones intermedias ha estado bajando durante los últimos 10 años y registró una cota mínima de 27 por ciento de los electores elegibles en el 2014.
Pero hay algunas señales de que los electores hispanos están más dispuestos a votar este año. El 52 por ciento dijo que han pensado “mucho” en las elecciones intermedias, un alza en comparación con 35 por ciento antes de los comicios intermedios del 2014 y 32 por ciento en el 2010.
El escaño de la Cámara abierto por el sur de Nuevo México, el escaño del representante republicano David Valadao en el Valle Central de California y el escaño en el Senado federal por Texas ocupado por el republicano Ted Cruz son solamente algunas de las carreras que pudieran ser blancos clave para los demócratas, si los electores hispanos salen a votar por los demócratas el 6 de noviembre, dijo Kyle Kondik, director gerente de Sabato’s Crystal Ball, que estudia tendencias electorales.
Kondik dijo que los demócratas no deben apostar sus esperanzas a un aumento en el voto hispano.
“Parece que en los lugares donde los demócratas dependen mucho del voto hispano, esas carreras no se han desarrollado necesariamente en la forma que los demócratas esperaban, en parte porque… (los electores hispanos) no salen a votar en grandes cantidades, especialmente en las elecciones intermedias”, dijo Kondik.
Debido a esta tendencia, distritos que pudieran cambiar de manos, como el escaño del representante republicano Will Hurd a lo largo de la frontera entre Texas y México, parecen ser relativamente seguros para los republicanos, dijo Kondik.
Los demócratas tienen mejores perspectivas en distritos suburbanos donde los electores blancos con educación universitaria parecen estar volviéndose contra el presidente, identificó Kondik.
Los demócratas han dedicado $25 millones a alentar a minorías, mujeres y jóvenes a que voten.
“Conseguir los electores demócratas hispanos salgan a votar será clave para nuestra victoria”, dijo Javier Gamboa, portavoz del Comité Demócrata de Campaña Congresual. “El DCCC salió a trabajar en varios distritos indecisos para crear relaciones duraderas con la base desde poco después que el presidente Trump asumió el cargo”.
Pero una mayor asistencia de hispanos a las urnas no sería necesariamente un impulso para los demócratas en todas las carreras. Los hispanos de más edad con “más raíces” en Estados Unidos tienden a ser más conservadores que los que llegaron hace menos tiempo, dijo Kondik.
En la Florida, donde más de la mitad de los electores cubanoamericanos votaron por Trump en el 2016, el gobernador Rick Scott ha logrado avances en la comunidad hispana en su intento por sacar al demócrata Bill Nelson del Senado.
En el Distrito Congresual 27 de la Florida, la republicana María Elvira Salazar está atrayendo a electores hispanos en su postulación para reemplazar a la representante Ileana Ros-Lehtinen como una de las pocas legisladoras hispanas en el Congreso.
Los republicanos están confiados en que los electores hispanos respaldarán a sus candidatos.
“Los electores hispanos valoran una economía fuerte, empleos bien pagados y oportunidades económicas tanto como cualquier otro grupo demográfico”, dijo Jack Pandol, portavoz del Comité Congresual Nacional Republicano. “Republicanos en todo el país están advirtiendo de que bajo el control demócrata los electores enfrentarán grandes aumentos de impuestos y la clase de economía a la que se acostumbraron durante el presidente anterior”.